La producción de etanol a partir del maíz en Brasil alcanzó un récord histórico en febrero de 2025. De acuerdo con datos del sector azucarero, las usinas utilizaron 1,7 millones de toneladas de maíz para fabricar el biocombustible, registrando el mayor volumen para el mes.
Ese número demuestra un crecimiento expressivo de 41% en relación a enero de 2024 y un aumento de 76% en comparación con la media de los últimos años.
Además, el etanol de maíz se consolidó como una alternativa sostenible y eficiente dentro del mercado de biocombustibles brasileño. Como resultado, el crecimiento acelerado de la producción refuerza la importancia del sector para la economía nacional y su relevancia dentro de las estrategias de diversificación energética.
El crecimiento acelerado de la producción de etanol de maíz en Brasil
En los últimos años, la producción de etanol de maíz ganó protagonismo en Brasil, principalmente en las regiones Centro-Oeste y Sur, donde el cultivo del cereal se intensificó.
-
The Economist afirma que Brasil tiene una “arma secreta” contra el petróleo caro y destaca cómo el país puede reducir los impactos económicos incluso en escenarios internacionales de alta volatilidad.
-
Brasil acelera la descarbonización en el Sur: Foro internacional en Foz do Iguaçu reúne líderes para discutir el avance del biometano en la matriz energética y el potencial del “pré-sal caipira”
-
Mientras el diésel se dispara debido a los conflictos en Oriente Medio, una ciudad brasileña decide probar un biocombustible poco conocido que promete sustituir totalmente el combustible fósil sin adaptación y puede cambiar el futuro de la energía en el país.
-
El aceite de fritura desechado se convierte en queroseno: cómo 1 millón de toneladas de grasa usada están en el centro de un mercado de combustibles de aviación que podría atraer más de 1 billón de dólares en inversiones, ya abastecen aviones con hasta un 80% menos de emisiones y desataron una disputa global por este residuo
Además, la capacidad instalada de las usinas creció significativamente, permitiendo una expansión acelerada de la producción. De esta forma, el mercado de etanol de maíz se volvió esencial para garantizar el abastecimiento interno, reducir la dependencia de la caña de azúcar y ofrecer más estabilidad al sector.
Según el sitio Portal do Agronegócio, en 2020, Brasil aún producía gran parte de su etanol a partir de la caña de azúcar. Sin embargo, la participación del maíz ya crecía.
En 2022, la producción de etanol de maíz alcanzó 5 mil millones de litros, impulsionada por inversiones en nuevas usinas y incentivos gubernamentales.
Ya en 2023, el volumen procesado superó 15 millones de toneladas de maíz, consolidando el biocombustible como uno de los principales productos del agronegocio.
Para el año comercial iniciado en febrero de 2025, la previsión apunta a un consumo de 21,76 millones de toneladas de maíz para la producción de etanol. Como consecuencia, este volumen representa un crecimiento de 21,8% en comparación al ciclo anterior, que registró 17,87 millones de toneladas procesadas.
Así, el fuerte aumento de la demanda por el biocombustible comprueba el interés creciente de las usinas por el maíz como materia prima.
Los beneficios del etanol de maíz para la economía y el medio ambiente
El sector de biocombustibles impulsa la economía nacional, generando empleos, valorando la producción agrícola y reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero. De esta forma, el etanol de maíz se convirtió en una solución viable para satisfacer la creciente necesidad de combustibles renovables, alineándose con las políticas de sostenibilidad y transición energética.
Además del etanol, la producción de este biocombustible genera subproductos importantes, como el DDG (Dried Distillers Grains), un coproducto altamente nutritivo utilizado en la alimentación animal.
Según el sitio Portal do Agronegócio, en 2021, la producción de DDG ya superaba 2 millones de toneladas en Brasil, abasteciendo especialmente los sectores de ganadería y avicultura.
En febrero de 2025, las usinas produjeron 572 mil toneladas de DDG, marcando un crecimiento de 41% en relación al mismo período del año anterior.
Además, en el acumulado de la cosecha 2024/25, la producción de DDG alcanzó 5,64 millones de toneladas, con un aumento de 31% en comparación al ciclo anterior.
Los beneficios ambientales del etanol de maíz se destacan. Al fin y al cabo, la sustitución de combustibles fósiles por el biocombustible reduce significativamente la emisión de dióxido de carbono en la atmósfera, colaborando con la lucha contra el cambio climático.
Perspectivas para el futuro de esta producción en Brasil
La creciente demanda por biocombustibles en Brasil y en el mundo estimula inversiones en nuevas tecnologías y en la ampliación de la capacidad productiva de las usinas. De esta forma, el maíz seguirá desempeñando un papel esencial en la diversificación de la matriz energética, garantizando mayor seguridad en el abastecimiento interno y más competitividad en el mercado global.
Según el sitio Portal do Agronegócio, desde 2018, Brasil ha registrado un crecimiento medio anual de 30% en la producción de etanol de maíz.
Expertos proyectan crecimiento continuo para el sector en los próximos años. En consecuencia, esto consolida el etanol de maíz como un componente fundamental de la economía de bajo carbono.
Además, el avance de esta producción reafirma a Brasil como uno de los principales protagonistas del mercado global de biocombustibles. El país se destaca tanto en la producción de etanol como en la oferta de subproductos esenciales para la cadena productiva.
Para garantizar este crecimiento sostenible, el sector enfrenta desafíos como la necesidad de mejoras en la infraestructura, mayor eficiencia logística e inversiones constantes en investigación e innovación.
No obstante, la tendencia apunta a una producción cada vez más expresiva. Como resultado, el etanol de maíz se consolida como una solución energética estratégica y económicamente viable.
Por último, con récords de producción y proyecciones optimistas, el consumo de maíz para etanol seguirá en ascenso, fortaleciendo la posición de Brasil como referencia en la producción sostenible de biocombustibles.

-
Uma pessoa reagiu a isso.