Estudios recientes apuntan que la AMOC, una de las corrientes marítimas más importantes del planeta, está perdiendo fuerza y puede parar entre 2025 y 2095
La posible interrupción de una de las principales corrientes marítimas del planeta dejó a la comunidad científica en alerta. Según estudios recientes publicados en las revistas Nature y Science Advances, la AMOC (Circulación Meridional del Atlántico) puede colapsar aún en este siglo, con consecuencias graves para el clima global.
La AMOC es parte esencial del sistema de corrientes marítimas que redistribuye calor y regula lluvias en diferentes continentes. Su colapso afectaría directamente el clima de Europa, América del Sur y África, pudiendo causar sequías prolongadas, frío intenso en el norte del planeta e incluso perturbar el equilibrio del bosque amazónico.
Qué es la AMOC y por qué importa

La AMOC (Atlantic Meridional Overturning Circulation) es una corriente oceánica de gran escala que mueve aguas cálidas de la región ecuatorial hacia el norte del Océano Atlántico y regresa aguas frías hacia el sur en profundidad. Este sistema actúa como una especie de «conveyor belt» global que distribuye calor, nutrientes y carbono por el planeta.
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Influencia directamente el clima de diversas regiones. En Europa, ayuda a mantener inviernos menos rigurosos. En América del Sur, colabora con el régimen de lluvias. Cuando esta circulación se debilita, todo el sistema climático global se ve afectado.
De acuerdo con mediciones del proyecto RAPID (de la Universidad de Southampton, Reino Unido), la fuerza de la AMOC ya ha reducido cerca del 15% desde los años 1950. Este debilitamiento está asociado al aumento de la temperatura global y al derretimiento de hielo en Groenlandia, que vierte grandes volúmenes de agua dulce en el océano y disminuye la salinidad y la densidad de las aguas del Atlántico Norte — factores que son esenciales para el funcionamiento de la corriente.
Colapso puede ocurrir entre 2025 y 2095

Un estudio publicado en Nature Communications en 2023 estima que la AMOC puede colapsar entre los años 2025 y 2095, con mayor probabilidad alrededor de 2057. La previsión fue hecha con base en series estadísticas de temperatura de la superficie del mar, lo que levantó críticas de parte de la comunidad científica. Sin embargo, modelos climáticos más recientes, como los del Potsdam Institute for Climate Impact Research y de la NOAA, también indican señales de alerta temprana del colapso.
El IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) reconoce la posibilidad, pero atribuye probabilidad media a que esto ocurra aún en este siglo, según su informe AR6.
Cuáles serían los impactos de un colapso?
Las consecuencias del colapso de la AMOC serían profundas:
- Europa: caída de hasta 15 °C en las medias de invierno en algunas regiones;
- Brasil y África: cambios bruscos en el régimen de lluvias, con sequías prolongadas en la Amazonía y en el Sahel;
- América del Norte: aumento de tormentas y olas de frío extremas;
- Elevación del nivel del mar en la costa atlántica de EE. UU.;
- Desorganización del ecosistema marino, con impacto en la pesca y en la biodiversidad;
- Riesgo a la seguridad alimentaria global.
El colapso de la AMOC también podría funcionar como desencadenante para otros puntos de no retorno, como la desaparición del bosque amazónico o la degradación acelerada de la capa de hielo de Groenlandia.
¿Aún es posible evitar?
Los científicos afirman que el colapso aún puede ser evitado, pero el tiempo se está agotando. Según el UNEP Emissions Gap Report, sería necesario reducir drásticamente las emisiones globales de CO₂ en las próximas dos décadas para mantener el calentamiento por debajo de 1,5 °C.
Además, es fundamental frenar el derretimiento acelerado de las capas polares y proteger los ecosistemas que regulan la absorción de carbono, como bosques y océanos.
¿Ya habías oído hablar de la AMOC? ¿Qué más te preocupa sobre el futuro de las corrientes marítimas y del clima global? Deja tu opinión en los comentarios.

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