Rusia Expande Influencia en Brasil: Inmuebles Pagados con Criptomonedas, Supermercados de Descuento, Flota Fantasma de Combustibles y Hasta Propaganda en Portugués Desafían Sanciones Internacionales
Mientras Europa cierra las puertas a Moscú debido a la guerra en Ucrania, Brasil surge como un nuevo territorio fértil para los intereses económicos y estratégicos de Rusia.
De inmuebles pagados con criptomonedas hasta supermercados populares y buques petroleros de origen dudoso, diferentes sectores revelan cómo empresarios y estructuras ligadas al Kremlin encuentran en el país un espacio de oportunidades, sin los límites impuestos por las sanciones internacionales.
Inmuebles Pagados con Criptomonedas y Búsqueda de Ciudadanía
En los últimos años, han crecido las agencias rusas especializadas en ofrecer a sus clientes un paquete completo: invertir en el sector inmobiliario brasileño con pago en criptomonedas y, de paso, garantizar el derecho de residencia legal en el país.
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Por ley, compras de inmuebles a partir de R$ 700 mil (alrededor de US$ 130 mil) permiten al extranjero solicitar un visado especial, con posibilidad posterior de naturalización.
El pasaporte brasileño, reconocido internacionalmente, es uno de los grandes atractivos. Para Moscú, esta facilidad despierta preocupación: en los últimos años, espías rusos han sido sorprendidos utilizando identidades brasileñas falsas en operaciones en el exterior.
Además, muchas rusas embarazadas vienen a Brasil para dar a luz, asegurando automáticamente la ciudadanía para sus hijos — gracias al Jus soli, adoptado por países como Brasil, Argentina y México.
Agencias llegan a ofrecer paquetes que incluyen inmuebles de lujo con vista al mar, apoyo de traductoras y hasta acompañamiento médico durante el parto en hospitales de referencia.
Según el Ministerio de Justicia, entre 2020 y 2025, Brasil recibió 4.191 inmigrantes rusos. De estos, más de mil se instalaron en Florianópolis, capital de Santa Catarina. Se trata de familias de alto poder adquisitivo: el 73% de los hijos están matriculados en escuelas privadas.
Aún así, la mayoría no se integra al mercado de trabajo brasileño, declarándose “nómades digitales” y trabajando para empresas en el exterior.

Supermercados Rusos Desembarcan con Precios Agresivos
Otro sector que llama la atención es el de venta al por menor. El grupo ruso Svetofor, conocido como “Mere” en Europa, anunció la apertura de 50 tiendas en Brasil bajo la marca Vantajoso.
El modelo sigue el estilo de hard discount: mercancías expuestas directamente en palets, sin grandes estructuras de depósito.
La prensa local presentó la red como “la favorita de Putin”, pero los hermanos Sergey y Andrey Schneider, fundadores de la empresa, ya han sido objeto de críticas del propio gobierno ruso.
En países de Europa, el Mere enfrentó serias restricciones: fue expulsado de Polonia y objeto de denuncias en Alemania por vender productos de calidad dudosa, llegando a ser responsabilizado por poner en el mercado alimentos inapropiados para el consumo.
En América Latina, sin embargo, la estrategia es clara: conquistar al público con precios agresivos, especialmente en São Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro.
Aún no está definido si los productos vendidos provendrán de Rusia, Bielorrusia o proveedores locales.
La “Flota Fantasma” y la Dependencia del Diesel Ruso
Quizás el punto más delicado de la presencia rusa en Brasil sea el energético. De acuerdo con una investigación de BBC Brasil, desde 2022, al menos 36 buques de la llamada “flota fantasma” atracaron en puertos como Santos y Paranaguá.
Estos petroleros, que cambian frecuentemente de bandera y apagan sus sistemas de rastreo, son utilizados para transportar combustibles rusos eludiendo sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea.
Las cifras son impresionantes: entre 2022 y 2025, cerca del 17% de todo el combustible ruso exportado tuvo como destino Brasil. Hoy, Rusia ya responde por el 60% del diesel importado por el país. Las cifras saltaron de US$ 100 millones en 2022 a más de US$ 5 mil millones en 2024.
Especialistas alertan sobre los riesgos ambientales, ya que muchos de estos buques son antiguos y mal conservados. Además, la dependencia energética de un proveedor bajo sanciones puede generar repercusiones económicas futuras contra empresas brasileñas.

Denuncias de Reclutamiento y Propaganda en Portugués
Otro episodio polémico involucra al cónsul honorario de Rusia en Curitiba, Acef Antônio Said, acusado por Ucrania de reclutar jóvenes brasileñas para trabajar en fábricas de drones en Tartaristán. El programa, presentado como intercambio cultural, formaría parte de la iniciativa Alabuga Start y ya habría involucrado a mujeres de más de 40 países.
Paralelamente, crece la presencia de propaganda rusa en suelo brasileño. En agosto, la Rádio Sputnik comenzó a transmitir 24 horas al día en portugués en Río de Janeiro, ofreciendo noticias alineadas con el Kremlin.
El movimiento sigue la estrategia de Moscú de ampliar su influencia mediática en América Latina, ya presente en países como Chile.
Este escenario muestra que, mientras enfrenta sanciones en Occidente, Rusia utiliza Brasil como plataforma de expansión económica, energética y hasta política. Un juego de intereses que coloca al país en el centro de una red compleja de negocios, diplomacia y riesgos estratégicos.

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