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Cuba está sin combustible suficiente desde hace más de tres meses y la situación es tan extrema que la ONU nunca ha tenido que hacer lo que va a hacer ahora: importar diésel con un presupuesto de 7,5 millones de dólares solo para mover su propia ayuda humanitaria.

Publicado el 11/04/2026 a las 18:48
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Cuba enfrenta una crisis energética que ya dura más de tres meses y obligó a la ONU a tomar una decisión sin precedentes: importar combustible para la isla con un presupuesto de 7,5 millones de dólares, porque sin diésel no puede distribuir la ayuda humanitaria que el 20% de la población cubana necesita para sobrevivir.

Cuba vive una parálisis que se mide en contenedores parados en los puertos, cirugías aplazadas y niños sin vacunas. La escasez de combustible que asola el país desde hace más de tres meses ha alcanzado un punto tan crítico que la ONU, presente en la isla desde hace décadas, tuvo que recurrir a una medida que nunca había adoptado en Cuba: importar diésel con recursos propios, a un costo estimado de 7,5 millones de dólares, solo para poder transportar la ayuda humanitaria que ya está en el país, pero no puede salir de los puertos. Alrededor de 200 contenedores con kits de cocina, paneles solares, sistemas de purificación de agua y alimentos están retenidos, principalmente en el sureste de la isla.

La decisión refleja la gravedad de una crisis que va mucho más allá de la falta de gasolina. El Coordinador Residente de la ONU en Cuba, Francisco Pichon, alertó que la crisis energética tiene un impacto humanitario sistémico y creciente, afectando la salud, el agua, el saneamiento, la alimentación, la educación, el transporte y las telecomunicaciones. Los números son alarmantes: más de 96 mil procedimientos quirúrgicos aplazados, incluyendo 11 mil en niños, 32 mil mujeres embarazadas sin acceso estable a atención prenatal, 3 mil niños con vacunación atrasada y casi medio millón de estudiantes asistiendo a clases en días reducidos. Cuba, que tiene la población más anciana de América Latina, ve a sus ancianos incapaces de llegar a los centros de salud por falta de transporte.

Por qué Cuba está sin combustible desde hace más de tres meses

Según el portal VEJA, la raíz de la crisis de combustible en Cuba es una combinación de factores que se refuerzan mutuamente. El embargo económico de Estados Unidos, en vigor desde hace seis décadas, se endureció significativamente en enero de 2025 con la imposición de un bloqueo petrolero que redujo drásticamente la capacidad de Cuba de importar petróleo y derivados.

El país, que ya enfrentaba dificultades crónicas de abastecimiento, perdió su principal margen de maniobra para garantizar el mínimo de energía necesaria para el funcionamiento básico de la infraestructura nacional.

La llegada puntual de cantidades limitadas de combustible, incluyendo un cargamento de petróleo enviado por Rusia y autorizado por Estados Unidos la semana pasada, no alteró el panorama general. Cuba sigue operando muy por debajo de la capacidad mínima necesaria para mantener hospitales, transporte público y distribución de alimentos funcionando.

La población convive con apagones prolongados y más de un millón de personas ya dependen de entregas de agua por camiones cisterna, un sistema que también depende de combustible para funcionar. El ciclo se retroalimenta: sin diésel, no se distribuye agua; sin agua, la crisis sanitaria se agrava; sin energía en los hospitales, los procedimientos médicos son aplazados.

Lo que la ONU nunca había necesitado hacer en Cuba hasta ahora

La decisión de la ONU de importar combustible para Cuba es descrita por sus propios representantes como inédita en la historia de la organización en el país. Étienne Labande, representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Cuba, explicó que la organización dispone de un presupuesto de 7,5 millones de dólares que cubre las necesidades de toda la comunidad humanitaria involucrada en el plan de la ONU para Cuba hasta diciembre. El dinero se utilizará específicamente para comprar e importar diésel, sin el cual los camiones que transportan ayuda humanitaria simplemente no se mueven.

La escala del problema es concreta: alrededor de 200 contenedores están parados en los puertos de Cuba, cargados con suministros esenciales que incluyen kits de cocina, paneles solares, sistemas de purificación de agua de UNICEF y alimentos del PMA.

Aún después de que se recauden los fondos, la ONU estima que llevará al menos un mes y medio para que el combustible llegue a la isla. Mientras tanto, la organización comenzó a usar transportistas privados para mover parte de la carga retenida, una solución improvisada y más cara que evidencia el grado de urgencia de la situación en Cuba.

Los números que revelan la dimensión de la crisis humanitaria en Cuba

Los datos presentados por la ONU trazan un retrato de Cuba en colapso funcional. Más de 96 mil procedimientos quirúrgicos han sido aplazados en todo el país, de los cuales 11 mil involucran a niños. En un sistema de salud que ya operaba bajo presión crónica, el aplazamiento masivo de cirugías significa que condiciones tratables se convierten en emergencias y emergencias se convierten en fatalidades.

La falta de combustible afecta directamente la cadena de frío necesaria para conservar medicamentos y vacunas, el transporte de pacientes y el funcionamiento de generadores en hospitales.

Aproximadamente 32 mil mujeres embarazadas en Cuba tienen acceso inestable a servicios prenatales, un dato especialmente grave en un país que históricamente se enorgullecía de sus indicadores de salud materna. Tres mil niños tienen la vacunación atrasada, y casi 500 mil estudiantes asisten a clases en días reducidos debido a los cortes de energía en las escuelas. La población anciana, la mayor proporcionalmente en América Latina, enfrenta dificultades para desplazarse hasta los centros de salud. Francisco Pichon, de la ONU, fue directo: las consecuencias humanitarias continúan empeorando diariamente, a pesar de los esfuerzos puntuales de suministro de combustible por parte de Rusia.

El papel del embargo americano en el agravamiento de la crisis en Cuba

Es imposible analizar la crisis de combustible en Cuba sin considerar el papel del embargo económico de Estados Unidos, en vigor desde los años 1960. El bloqueo petrolero impuesto en enero de 2025 representó una escalada significativa, restringiendo aún más la capacidad de Cuba de adquirir petróleo y derivados en el mercado internacional. El mecanismo funciona porque empresas y países que negocian con Cuba corren el riesgo de sufrir sanciones secundarias americanas, lo que reduce drásticamente el número de proveedores dispuestos a vender combustible a la isla.

Rusia, aliada histórica de Cuba, envió un cargamento de petróleo la semana pasada con autorización de Estados Unidos. Pero el volumen fue insuficiente para alterar la situación estructural del país. Cuba depende de importaciones para casi la totalidad de su consumo energético, y sin acceso regular a proveedores, cualquier cargamento puntual funciona como un paliativo que se agota en días. El resultado es que la mayor parte de la infraestructura del país opera en régimen de emergencia permanente, con apagones que duran horas y comunidades enteras sin acceso a servicios básicos.

Lo que el 20% de la población de Cuba depende de la ONU para recibir

Aproximadamente uno de cada cinco cubanos depende directamente de la ayuda humanitaria distribuida por la ONU. Esta proporción convierte a Cuba en uno de los países del hemisferio occidental con mayor dependencia de asistencia internacional, y cualquier interrupción en el flujo de suministros tiene un impacto inmediato sobre millones de personas. Los artículos retenidos en los puertos no son superfluos: kits de cocina para familias que perdieron equipos en el huracán Melissa, paneles solares para comunidades sin acceso a la red eléctrica, sistemas de purificación de agua para regiones donde el abastecimiento convencional colapsó y alimentos para poblaciones en inseguridad alimentaria.

El huracán Melissa, que afectó a Cuba recientemente, añadió una capa extra de emergencia a la crisis energética ya existente. El Coordinador Residente de la ONU alertó que los efectos del desastre natural se superponen a la escasez de combustible, creando una situación en la que la capacidad de respuesta del Estado cubano y de la comunidad internacional está severamente comprometida. Sin combustible, los camiones no entregan agua; sin agua tratada, surgen riesgos sanitarios; sin energía, los hospitales no operan y sin la ayuda humanitaria de la ONU, la red de protección de millones de cubanos simplemente deja de existir.

Lo que puede cambiar en la situación de Cuba en los próximos meses

El horizonte a corto plazo para Cuba es de incertidumbre. La ONU estima que, incluso en el escenario más optimista, el combustible importado con los 7,5 millones de dólares llevará al menos un mes y medio para llegar a la isla, lo que significa que la crisis de distribución de ayuda humanitaria debe persistir al menos hasta mediados de mayo o junio. El presupuesto cubre las operaciones hasta diciembre, pero depende de la recaudación efectiva de los fondos, que aún está en curso.

En el plano geopolítico, la perspectiva de flexibilización del embargo americano sigue siendo distante. Cuba sigue atrapada en un ciclo en el que no tiene recursos para importar energía, no puede generar suficiente internamente y depende de gestos puntuales de aliados que no alteran la ecuación fundamental. La decisión inédita de la ONU de importar su propio combustible para operar en Cuba es, al mismo tiempo, un acto pragmático y un indicador de la gravedad del momento: cuando la mayor organización humanitaria del mundo necesita comprar diésel para entregar comida, el problema dejó de ser solo energético y se convirtió en existencial.

Cuba vive una crisis de combustible que ha paralizado incluso a la ONU y la solución improvisada de importar diésel con dinero de la ayuda humanitaria revela la magnitud del problema. ¿Crees que el embargo americano debería ser revisado en este contexto? ¿Está la comunidad internacional haciendo lo suficiente? Deja tu opinión en los comentarios.

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Maria Heloisa Barbosa Borges

Falo sobre construção, mineração, minas brasileiras, petróleo e grandes projetos ferroviários e de engenharia civil. Diariamente escrevo sobre curiosidades do mercado brasileiro.

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