Las lluvias en Marruecos cambiaron el paisaje del país, elevaron el nivel de los reservorios, aliviaron una sequía de siete años y crearon un escenario tan distinto que la transformación pasó a ser visible incluso por imágenes de satélite.
Las lluvias que afectaron a Marruecos en los primeros meses de 2026 marcaron un giro raro para un país que venía enfrentando un largo período de escasez hídrica. Después de siete años de sequía severa, el agua volvió con suficiente fuerza para alterar el paisaje, recuperar áreas de vegetación y dar un nuevo aliento al abastecimiento.
El impacto de estas lluvias fue tan grande que el cambio pudo ser percibido incluso desde el espacio. Imágenes de satélite registraron el contraste entre el escenario seco observado en febrero de 2025 y la cobertura verde mucho más amplia vista un año después, mostrando cómo el agua transformó el norte de Marruecos en un intervalo relativamente corto.
Lluvias cambian el paisaje y cierran ciclo de sequía
La secuencia de lluvias en los dos primeros meses de 2026 llevó a las autoridades marroquíes a declarar el fin de una sequía que castigaba al país desde hacía siete años. Este período afectó fuertemente la agricultura y la ganadería, convirtiendo la llegada de la estación lluviosa en un alivio para diferentes sectores.
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Según la base presentada, el volumen acumulado llegó a 360 milímetros a principios de febrero de 2026. Este total fue 54% superior a la media de los últimos 30 años y 215% superior al registro de 2025, indicando un cambio expresivo en el comportamiento reciente del clima en el país.
El verde volvió y quedó visible desde el espacio
Uno de los efectos más marcantes de las lluvias fue el cambio en la cobertura vegetal. Las imágenes captadas por el satélite Copernicus Sentinel-3 mostraron el noreste de Marruecos con una diferencia impresionante entre febrero de 2025 y febrero de 2026.
En la imagen más antigua, la sequía dominaba casi toda el área observada. Un año después, el escenario era otro, con vegetación extensa y mucho más intensa, creando una alfombra verde visible desde el espacio. Este registro se convirtió en una de las pruebas más claras del impacto de las lluvias sobre la superficie del país.
Reservorios llenos dan aliento al abastecimiento

Además de cambiar el paisaje, las lluvias también reforzaron la seguridad hídrica de Marruecos. De acuerdo con la información de la base, el ministro de Equipos y Agua, Nizar Baraka, afirmó que este nuevo escenario puede garantizar al país hasta tres años de agua potable.
Los reservorios alcanzaron 70,7% de la capacidad total, un nivel que Marruecos no veía desde 2018. Ya los recursos hídricos disponibles llegaron a 11,8 mil millones de metros cúbicos el 20 de febrero de este año, representando un aumento de aproximadamente 155% en relación al mismo período de 2025.
Alivio hídrico vino junto con presión sobre ríos y estructuras
A pesar del efecto positivo, las lluvias también trajeron desafíos. El mismo volumen que ayudó a llenar reservorios y recuperar áreas verdes provocó episodios de inundación, como ocurrió en la cuenca del río Loukkos.
Según la base, el caudal llegó a casi 3.200 metros cúbicos por segundo, lo que exigió liberaciones de agua controladas y preventivas por parte de las autoridades. Es decir, el agua trajo alivio, pero también aumentó la presión sobre la infraestructura hídrica del país.
Impacto va más allá del paisaje y alcanza economía y producción
Las lluvias no solo afectan la apariencia de Marruecos. El efecto también alcanza la economía hídrica, el consumo urbano, la actividad agrícola y hasta la generación en plantas hidroeléctricas. Después de años de sequía, la recuperación de los reservorios amplía la capacidad de respuesta del país en varias frentes.
Esto ayuda a explicar por qué el episodio fue recibido como un giro importante. Más que devolverle al país el verde, las lluvias alteraron la disponibilidad de agua en un momento decisivo para el abastecimiento y para la producción.
Marruecos vive un antes y un después tras las lluvias
Lo que sucedió en Marruecos en los primeros meses de 2026 fue más que un período lluvioso por encima de la media. Las lluvias cambiaron la lectura del territorio, aliviaron una crisis hídrica prolongada y produjeron un contraste raro entre dos años seguidos observados por satélite.
Después de siete años de sequía, el país vio ríos subir, reservorios llenarse y la vegetación reaparecer a gran escala. El resultado fue una transformación concreta, visible en el suelo, en el agua almacenada y hasta en las imágenes tomadas desde el espacio.
En su opinión, estas lluvias representan una recuperación duradera para Marruecos o pueden ser solo un alivio temporal tras años de sequía?

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