Descubrimiento en Cueva en Marruecos Revela Uso de Plantas Medicinales Hace 15.000 Años, Desafiando Conceptos Sobre Conocimiento Prehistórico
Un descubrimiento arqueológico reciente en una cueva reveló evidencias impresionantes sobre el conocimiento medicinal de poblaciones prehistóricas en el norte de África. Investigadores identificaron vestigios de uso de plantas medicinales con 15.000 años en la cueva Taforalt, también conocida como Cueva de los Pichones, ubicada en el noreste de Marruecos.
El descubrimiento desafía percepciones antiguas sobre las capacidades médicas de esas sociedades y revela prácticas sorprendentemente avanzadas para la época.
El estudio, publicado en la revista Nature, fue prolongado por el Instituto Nacional de Ciencias Arqueológicas y Patrimoniales (INSAP) de Marruecos, en colaboración con expertos internacionales.
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Un análisis detallado de los restos orgánicos encontrados mostró que esos grupos conocían las propiedades terapéuticas de las plantas, especialmente la efedra, utilizada por sus propiedades analgésicas y hemostáticas.
Taforalt: La Cueva Que Reescribe la Historia Médica
La cueva Taforalt fue descubierta en 1908 y desde entonces se ha convertido en un importante sitio arqueológico. Considerada el cementerio más antiguo conocido en el Norte de África, alberga al menos 34 esqueletos que datan del final de la Edad de Piedra.
Excavaciones anteriores revelaron rituales funerarios complejos, como la avulsión dental, práctica de extracción de dientes en adolescentes, probablemente asociada a ritos de paso a la vida adulta.
Ahora, con la identificación de macro-restos de plantas medicinales, surge una nueva perspectiva sobre los conocimientos de esos pueblos.
El descubrimiento de la efedra, en particular, sugiere que estas comunidades no solo reconocían las propiedades curativas de la flora local, sino que aplicaban este conocimiento de manera estratégica, tanto en prácticas médicas como en rituales.
La efedra es una planta tradicionalmente utilizada en la medicina por sus alcaloides, como la efedrina, que actúa en el brote de problemas respiratorios y en el control de hemorragias.
En la cueva, los frutos de esta planta se encontraron en áreas asociadas a sepultamientos, indicando su uso en los ritos funerarios.
Según el Dr. Abdeljalil Bouzouggar, director del INSAP, la presencia de esta planta demuestra un dominio sofisticado de la farmacología natural hace miles de años.
Uso Medicinal de Plantas en el Paleolítico Superior
Un análisis de los macrofósiles de plantas reveló que la efedra no estaba allí por casualidad. Los frutos fueron localizados cerca de esqueletos y herramientas, lo que sugiere un uso intencional de la planta para aliviar dolores, detener hemorragias y, posiblemente, tratar infecciones.
Este descubrimiento refuerza la hipótesis de que los cazadores-recolectores de Taforalt aplicaban plantas medicinales no solo en el día a día, sino también en prácticas rituales relacionadas con la muerte.
La identificación de prácticas médicas tan antiguas contradecía la visión tradicional de que el conocimiento medicinal solo comenzó a desarrollarse de forma organizada en el período Neolítico, hace alrededor de 10.000 años.
El uso de la efedra hace 15.000 años demuestra que estos pueblos ya acumularon conocimiento suficiente para utilizar plantas con propiedades específicas de manera efectiva.
La Efedra: Aliada en la Salud y en los Rituales
La efedra es una planta reconocida hasta hoy en la medicina natural por su eficacia en el tratamiento de problemas adversos y en el control de hemorragias.
Rica en alcaloides, especialmente efedrina, su acción descongestionante y hemostática era probablemente utilizada en procedimientos dolorosos, como la extracción de dientes, o en rituales de paso.
El estudio reveló que los frutos de efedra encontrados en Taforalt estaban asociados a áreas específicas de la cueva destinadas a sepultamientos.
Esto sugiere que la planta no solo se utilizaba para tratar a los vivos, sino que también tenía un papel simbólico en la preparación de los cuerpos para el enterramiento, demostrando una integración entre prácticas médicas y espirituales.
Según el arqueólogo español Juan Pérez, que participó en la investigación, la selección cuidadosa de estas plantas indica que estas comunidades conocían bien los efectos prácticos y espirituales de la flora a su alrededor. «No fue un uso accidental. Había conocimiento, técnica y propósito«, destacó Pérez.
Índices de Cirugía y Prácticas Avanzadas
Otro aspecto sorprendente fue el descubrimiento de una trepanación craneana, un procedimiento que implica la perforación del cráneo, realizado hace 15.000 años.
El análisis del hueso reveló signos de regeneración, históricamente que el individuo sobrevivió al procedimiento, algo notable para una época con recursos limitados.
La trepanación se usaba frecuentemente para aliviar dolores de cabeza intensos o tratar traumas. Los investigadores creen que el éxito de este procedimiento pudo haber sido facilitado por el uso de la efedra, cuyas propiedades analgésicas y antiinflamatorias ayudarían a reducir el dolor y el riesgo de infección.
Además de la efedra, se encontraron vestigios de otras plantas que podrían haberse utilizado en prácticas medicinales.
Estas evidencias sugieren que los habitantes de Taforalt poseían una comprensión compleja de las propiedades de las plantas, yendo más allá del uso empírico e incorporando este conocimiento a prácticas sociales y espirituales.
Conocimiento Prehistórico Reevaluado
El descubrimiento en Taforalt desafía la idea de que las sociedades de cazadores-recolectores tenían un conocimiento limitado sobre salud y tratamientos.
El uso de plantas medicinales hace 15.000 años revela una comprensión avanzada del medio ambiente y de sus aplicaciones prácticas, lo que sugiere que la medicina empírica surgió mucho antes de lo que se imaginaba.
Esta constatación obliga a una revisión de conceptos sobre las prácticas médicas en el Paleolítico Superior. Lo que antes se veía como simple intuición pasa a ser reconocido como el resultado de una observación cuidadosa y del desarrollo de un saber transmitido a lo largo de generaciones.
Un equipo de investigadores continuará en excavaciones y análisis en el lugar, buscando identificar otras plantas con usos medicinales.
Se espera que estos nuevos descubrimientos permitan entender mejor cómo el conocimiento sobre salud y tratamientos evolucionó a lo largo de los milenios, conectando prácticas prehistóricas a tradiciones que, de alguna forma, perduraron hasta nuestros días.
Con información de Science & Vie.

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