Un nuevo submarino será enviado a la Antártida tras la pérdida de un equipo en un área decisiva para estudios sobre hielo, océano y nivel del mar, tema que sigue en el centro de las investigaciones climáticas internacionales.
La Universidad de Gotemburgo, en Suecia, anunció la compra del Ran II, nuevo vehículo subacuático autónomo que reemplazará al submarino robótico Ran, perdido bajo el hielo de la Antártida durante una misión científica.
El equipo se utilizará en investigaciones en la glaciar Thwaites, llamada en parte de la cobertura internacional de “Glaciar del Juicio Final”, y tiene entrega prevista para el invierno de 2026/2027 en el Hemisferio Norte.
El pedido fue realizado a la empresa noruega Kongsberg Discovery.
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Según la universidad y el fabricante, el nuevo vehículo mantendrá la función del modelo anterior, con adaptaciones orientadas a la navegación y a la operación en entornos extremos bajo el hielo.
El objetivo es ampliar la capacidad de recolección de datos en un área monitoreada por investigadores que estudian la interacción entre el océano y la base de los glaciares antárticos.
Submarino Ran desapareció durante misión en la Antártida
El submarino original desapareció a principios de 2024, durante una expedición con el rompehielos surcoreano RV/IB Araon.
Información divulgada por la Universidad de Gotemburgo y la International Thwaites Glacier Collaboration indican que el vehículo no regresó al punto programado al final de la última misión de la campaña.
Las búsquedas movilizaron instrumentos acústicos, helicópteros y drones, pero el equipo no fue localizado.
En ese momento, la investigadora Anna Wåhlin, profesora de oceanografía de la universidad y responsable de la expedición, informó que el equipo tuvo que finalizar la búsqueda sin recuperar el submarino.

De acuerdo con los investigadores, la hipótesis considerada entonces era que el Ran permanecía bajo la plataforma de hielo, en un área de acceso difícil.
El caso interrumpió una misión destinada a la obtención de datos sobre la circulación de agua oceánica bajo la glaciar y sobre los puntos en los que el derretimiento en la base del hielo es más intenso.
Investigación bajo la glaciar Thwaites ganó importancia científica
Antes de la desaparición, el Ran era utilizado en una línea de investigación que buscaba observaciones directas bajo la glaciar.
Este tipo de operación permite acceder a regiones donde barcos y otros instrumentos tienen alcance limitado, especialmente en áreas cubiertas por plataformas de hielo.
En misiones anteriores, el vehículo produjo imágenes y mapas de alta resolución de la parte inferior del hielo y del relieve submarino.
Los datos ayudaron a los investigadores a analizar por dónde circula el agua, en qué sectores el derretimiento es más acentuado y de qué forma la estructura de la glaciar responde a esos cambios.
Con la pérdida del equipo, parte de esa capacidad operativa quedó interrumpida.
La sustitución, por lo tanto, fue tratada por la universidad como una etapa necesaria para mantener las investigaciones en una región considerada estratégica por grupos científicos que siguen la Antártida Occidental.
Glaciar Thwaites preocupa por impacto en el nivel del mar
La glaciar Thwaites, en el oeste de la Antártida, está en el centro de estudios sobre elevación del nivel del mar.
Según organizaciones científicas que siguen la región, un colapso completo de la glaciar podría contribuir directamente con alrededor de 65 centímetros al aumento global del nivel del mar.
Los investigadores también observan que la importancia de Thwaites no se limita a la propia masa de hielo.
Cambios en su estructura pueden afectar áreas vecinas de la capa de hielo de la Antártida Occidental, lo que explica el interés continuo de equipos internacionales en la región.

Además, datos reunidos en estudios recientes indican pérdida de masa de hielo, retroceso en sectores de la glaciar y entrada de agua oceánica relativamente más caliente bajo plataformas flotantes.
En este escenario, vehículos autónomos como el Ran han pasado a tener un papel relevante al alcanzar áreas donde la interacción entre océano y hielo ocurre fuera del alcance de observación directa por métodos convencionales.
Fue en este contexto que el submarino ganó importancia para la investigación polar.
Al operar bajo el hielo, el equipo permitió la recolección de información que complementa mediciones por satélite, modelos científicos y levantamientos indirectos.
Ran II tendrá navegación reforzada y más sensores
Al anunciar el Ran II, la Universidad de Gotemburgo informó que el nuevo vehículo tendrá la misma finalidad principal del modelo anterior, con refuerzos en áreas consideradas críticas tras el incidente de 2024.
Entre los cambios divulgados están mejoras en el sistema de navegación y un soporte más robusto para decisiones en situaciones de emergencia.
Según Kongsberg, el nuevo vehículo tendrá un alcance de hasta 3.000 metros y podrá operar con diferentes sensores en la misma misión.
La propuesta, de acuerdo con el fabricante, es aumentar la precisión de la navegación en entornos confinados y ampliar la seguridad operativa en áreas cubiertas por hielo grueso y cercanas al fondo del mar.
Aun así, expediciones de este tipo continúan sujetas a limitaciones técnicas y ambientales.
Las misiones bajo plataformas de hielo exigen planificación detallada, porque el robot recorre trayectos largos sin control manual directo, en regiones donde obstáculos físicos, fallas de ruta o problemas técnicos pueden comprometer el retorno al punto de recuperación.
En este sentido, la desaparición del primer Ran llevó a la universidad a revisar puntos de la operación y de la seguridad del sistema.
El diseño del Ran II, según la institución, responde a esta necesidad al preservar la capacidad de acceso a áreas remotas y, al mismo tiempo, incorporar recursos orientados a la reducción de riesgos.
Compra del nuevo submarino fue viabilizada por donación y seguro
La adquisición del nuevo submarino avanzó tras la entrada de nuevos recursos.
La Universidad de Gotemburgo informó que la compra fue posible con una gran donación de la fundación Voice of the Ocean y con valores recibidos del seguro del equipo perdido.
Con esto, la institución retomó la planificación de futuras expediciones e indicó que seguirá invirtiendo en investigaciones marinas y polares.
Operaciones de este tipo involucran no solo la compra del vehículo, sino también equipos técnicos, embarcaciones de apoyo, ventanas cortas de trabajo en campo y estructura para transformar los datos recolectados en resultados científicos.
El anuncio del Ran II ocurre en un momento en que la glaciar Thwaites sigue siendo monitoreada por investigadores de diferentes países.
La expectativa de la universidad es usar el nuevo equipo en misiones bajo glaciares y bajo el hielo marino, con enfoque en la ampliación de la recolección de datos en regiones donde aún hay lagunas de observación.

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