En El Centro Espacial Satish Dhawan, en Sriharikota, India, el PSLV-C62 despegó a las 10:17 y falló poco después, dejando caer 15 cargas. Entre ellas, cinco satélites brasileños y el EOS-N1. La misión se perdió después de seis minutos, pero la cápsula KID envió señales a pesar de no haber alcanzado la altitud y velocidad planeadas.
Un lanzamiento espacial realizado en la madrugada del lunes 12, desde Sriharikota, India, terminó en falla después de poco más de seis minutos y dejó caer una misión que llevaba satélites brasileños a bordo del cohete indio PSLV-C62, además del satélite de observación de la Tierra EOS-N1.
Según la Agencia Espacial India, ISRO, el problema apareció en el tercero de los cuatro etapas, alteró la trayectoria planeada e impidió la misión. Hasta ahora, no hay información oficial sobre dónde los desechos del cohete y las cargas, incluidos los satélites brasileños, pueden haber caído, mientras que un equipo europeo sorprendió al transmitir señales tras el incidente.
Lo que sucedió en el lanzamiento en Sriharikota, India

El PSLV-C62 despegó del Centro Espacial Satish Dhawan, en la isla de Sriharikota, a las 10:17 en horario local.
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En Brasilia, la marca registrada fue 1:48, en el mismo evento que se convirtió en noticia por haber perdido el control de la misión aún en los primeros minutos.
La ISRO indicó falla en el tercero etapa, dentro de un conjunto de cuatro etapas.
El efecto práctico fue directo: trayectoria alterada, misión comprometida y pérdida del objetivo orbital planeado.
El impacto de la pérdida de las cargas, incluidos los satélites brasileños
El cohete transportaba 15 equipos en total.
Entre ellos, estaban cinco satélites brasileños desarrollados para pruebas tecnológicas y aplicaciones científicas, además del EOS-N1, descrito como un satélite estratégico de observación de la Tierra.
La pérdida de satélites brasileños pesa porque los proyectos de investigación y desarrollo espacial de Brasil dependen de lanzamientos internacionales para colocar sus equipos en órbita.
Cuando una misión se pierde, no solo desaparece el hardware: desaparece el cronograma, desaparece la ventana de validación en vuelo y queda un rastro de dependencia difícil de ocultar.
La cápsula europea KID que transmitió datos tras la falla
A pesar de la misión perdida, un equipo logró operar lo suficiente para sorprender.
La empresa española Orbital Paradigm informó que su cápsula experimental Kestrel Initial Demonstrator, KID sobrevivió a la falla, se separó del PSLV-C62, encendió sistemas y transmitió datos.
La KID no era un satélite convencional. Era un vehículo de reentrada diseñado para soportar temperaturas extremas, entre 300 °C y 2.500 °C, al atravesar la atmósfera terrestre.
La cápsula no alcanzó la altitud y velocidad planeadas, pero aun así resistió el proceso, diferente de las demás cargas, incluidos los satélites brasileños.
Lo que el episodio revela sobre Brasil en el espacio
El caso muestra un contraste duro: tecnología brasileña embarcada, pero decisión, calendario y cohete fuera del país.
La presencia de satélites brasileños en una misión internacional refuerza cómo Brasil todavía depende del acceso externo para poner cargas en órbita y mantener los programas científicos en movimiento.
Cuando un lanzamiento falla, la pérdida no es solo financiera o simbólica.
Puede significar retraso en la investigación, pérdida de oportunidades y más presión sobre una estrategia que, al final, aún necesita una pregunta incómoda: quien controla el acceso al espacio también controla el ritmo de quienes intentan llegar allí.
Si fuera con un proyecto suyo, ¿aceptaría la dependencia de lanzamientos internacionales para llevar satélites brasileños al espacio, o eso ya se ha convertido en un riesgo demasiado grande para Brasil?

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