Petrodólar, BRICS y Sistemas Alternativos de Pago: Cómo la Caída de la Participación del Dólar Abajo en las Reservas Globales, el Congelamiento de Activos Rusos, la Expansión del Oro en los Bancos Centrales y Proyectos Como BRICS Pay, The Unit, CIPS y mBridge Exponen un Límite Estructural entre Hegemonía Militar y Control Financiero Internacional
El sistema del petrodólar, base de la hegemonía financiera de los Estados Unidos desde la posguerra, enfrenta un choque estructural con la caída de la participación del dólar en las reservas globales, el avance del oro y la articulación de los BRICS por mecanismos alternativos de pago y liquidación fuera del SWIFT.
El petrodólar es presentado como uno de los pilares centrales de la hegemonía financiera contemporánea, funcionando como un mecanismo permanente de reciclaje de capitales.
En este arranque, los ingresos globales del comercio de petróleo retornan a los Estados Unidos en forma de compra continua de bonos del Tesoro, financiando altos gastos militares y conflictos prolongados.
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Cualquier país que considere reducir su dependencia de este sistema comienza a enfrentar congelamiento de activos, sanciones económicas o medidas aún más severas.
Este modelo, sin embargo, coexiste con una contradicción estructural. El mantenimiento de la dominancia exige recursos crecientes, obtenidos tanto por la expansión de áreas de influencia como por la emisión constante de dólares como moneda de reserva global.
Al mismo tiempo, el endividamento externo de los Estados Unidos funciona como un mecanismo de contención financiera de rivales, obligando a otros países a sostener el sistema mediante la adquisición de activos denominados en dólar.
Los Estados Unidos deben elegir entre sostener gastos militares cada vez más elevados, ejemplificados por la propuesta de presupuesto de US$ 1,5 billones para el Departamento de Guerra, o preservar el control del sistema financiero internacional.
La tesis es que no es posible mantener simultáneamente estas dos frentes a largo plazo.

Ucrania, Sanciones Financieras y el Choque Estructural del Sistema
En este contexto, la guerra en Ucrania aparece como un punto de inflexión. Ante la imposibilidad de demostrar poder absoluto sin comprometer sus propias bases financieras, el sistema habría considerado al país “desechable”, al menos en términos teóricos.
Más relevante que el conflicto en sí fue la intensificación del uso del sistema financiero como arma geopolítica.
La exclusión de Rusia del sistema SWIFT y el congelamiento de sus activos en el extranjero son descritos por especialistas como el evento que rompió el equilibrio tácito de la pos-Segunda Guerra Mundial.
Por primera vez, un país con capacidad nuclear e hipersónica fue efectivamente expulsado de la principal infraestructura global de pagos. Para diversos bancos centrales, este episodio dejó claro que reservas en dólar o activos financieros occidentales pueden ser, en la práctica, confiscados.
Como reacción directa, bancos centrales de diferentes regiones comenzaron a ampliar sus reservas en oro, intensificar acuerdos bilaterales y estudiar sistemas alternativos de pago. El movimiento es descrito como la primera gran fisura estructural en el sistema financiero internacional desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Los BRICS surgen, en este escenario, no como un bloque que busca derribar el sistema vigente, sino como una articulación destinada a construir una alternativa funcional.
El objetivo es viabilizar pagos internacionales, financiación de infraestructura a gran escala y liquidaciones comerciales sin dependencia del dólar o del SWIFT.
Venezuela, Irán y los Límites de la Exclusión del Dólar
Venezuela es un estudio de caso crítico. La cuestión central es si un gran productor de petróleo puede sobrevivir fuera del sistema del dólar sin sufrir colapso económico o destrucción institucional. La respuesta implícita del sistema hegemónico fue negativa.
No obstante, especialistas relativizan el peso venezolano en el tablero geopolítico, destacando que el país representa solo 4% de las importaciones de petróleo de China.
El caso realmente decisivo sería el de Irán, que vende alrededor del 95% de su petróleo a China, con liquidaciones realizadas en yuanes, y no en dólares.
Irán, a diferencia de Venezuela, habría resistido intentos coordinados de desestabilización, incluyendo operaciones de inteligencia, ataques e iniciativas de cambio de régimen.
A pesar de ello, la amenaza de guerra permanece como un elemento constante, reforzando el carácter coercitivo del sistema internacional vigente.
Dólar, Oro y la Erosión de las Reservas Tradicionales
En el primer trimestre de 2025, su participación dominante en las reservas cambiarias era del 57,79%. En el segundo trimestre de 2025, esa participación cayó al 56,92%, reflejando una diversificación gradual de las reservas globales a medida que los mercados financieros internacionales continúan expandiéndose y evolucionando. Fuente: FMI.
Este movimiento es descrito como una carrera de los bancos centrales por activos considerados políticamente neutros o menos susceptibles a sanciones.
La aceleración de las pruebas de sistemas alternativos por parte de los BRICS ocurre en este ambiente, caracterizado como un “laboratorio” de soluciones financieras paralelas.
El desafío central no es solo crear nuevos instrumentos, sino garantizar que puedan procesar volúmenes elevados de transacciones.
El sistema SWIFT procesa al menos US$ 1 billón en transacciones por día, estableciendo una barrera técnica y operativa significativa para cualquier alternativa.
The Unit, mBridge y BRICS Bridge
Entre las propuestas en discusión, destaca The Unit, descrito como un token de comercio basado en blockchain, no soberano y apolítico.
No funcionaría como moneda, sino como unidad de cuenta para liquidación de transacciones comerciales y financieras entre países participantes.
La propuesta prevé que The Unit esté respaldado por una cesta de commodities o un índice neutro, evitando el dominio de un solo país. Su funcionamiento es comparado con los Derechos Especiales de Giro del FMI, pero restringido al ecosistema de los BRICS.
Otra iniciativa es el mBridge, un sistema de moneda digital de banco central compartido entre autoridades monetarias y bancos comerciales.
Aunque no forma parte formal del llamado “laboratorio BRICS”, el mBridge involucra a cinco miembros, incluyendo el Instituto de Moneda Digital del Banco Popular de China y la Autoridad Monetaria de Hong Kong, además del interés declarado de otros 30 países.
Inspirado en el mBridge, el BRICS Bridge busca acelerar transferencias internacionales, procesamiento de pagos y gestión de cuentas, eliminando la necesidad de conversión previa a dólares.
En este modelo, los países del bloque intercambian monedas directamente, reduciendo costos y dependencia del sistema financiero occidental.
El Papel del Nuevo Banco de Desarrollo
El Nuevo Banco de Desarrollo, creado en 2015 en Shanghái, es señalado como el nudo central potencial del BRICS Bridge. La institución podría asumir funciones de conversión cambiaria, compensación y liquidación dentro del sistema alternativo.
No obstante, los estatutos del banco aún están vinculados al dólar, lo que impide su integración plena al nuevo arreglo. Esta limitación exige una revisión estructural profunda antes de que el banco pueda operar como eje financiero de un sistema independiente.
El retraso en esta adaptación es descrito como uno de los principales cuellos de botella del proyecto, evidenciando la distancia entre la formulación conceptual y la implementación práctica.
BRICS Pay y los Desafíos Operacionales
El BRICS Pay es presentado como una infraestructura estratégica distinta, orientada a la construcción de un sistema financiero descrito como descentralizado, sostenible e inclusivo. Actualmente en fase piloto, el proyecto debe permanecer en pruebas hasta 2027.
A partir de este plazo, los países miembros deben discutir la creación de una unidad de liquidación para el comercio intra-BRICS hasta, a más tardar, 2030.
No se trata de una moneda de reserva global, sino de una opción paralela y compatible al SWIFT dentro del ecosistema del bloque.
En la práctica inicial, el BRICS Pay permite que turistas y viajeros de negocios realicen pagos vía código QR, vinculando tarjetas Visa o Mastercard a la aplicación.
Esta dependencia, sin embargo, es señalada como un problema central, pues mantiene el sistema bajo vigilancia financiera de los Estados Unidos.
El desafío estratégico es incorporar marcas propias de los países del bloque, como UnionPay y Mir, y reducir la exposición a mecanismos de sanción. Para transacciones mayores y más complejas, el obstáculo del bypass completo del SWIFT aún persiste.
Interoperabilidad, Liquidación y Sanciones
Todas las pruebas en curso enfrentan dos problemas centrales. El primero es la interoperabilidad de los mensajes financieros, que exige formatos de datos seguros y estandarizados.
El segundo es el procesamiento efectivo de la liquidación, es decir, cómo se mueven los fondos entre cuentas de bancos centrales sin pasar por sistemas sujetos a sanciones.
Estos obstáculos explican por qué, a pesar del avance conceptual, las soluciones aún no han alcanzado una escala global comparable a la del sistema vigente. El camino técnico e institucional es largo, pero se considera irreversible la búsqueda de alternativas.
Yuan, CIPS y la Hipótesis de una Nueva Moneda Internacional
La internacionalización del yuan surge como una de las posibilidades más concretas. El sistema CIPS, basado en la moneda china, ya opera en 124 países y es descrito como extremadamente popular entre participantes del llamado Sur Global.
Crear un sistema totalmente nuevo es difícil y costoso, convirtiendo el aprovechamiento de estructuras existentes en una opción de menor resistencia. Aún así, hay reservas sobre la capacidad del yuan para reemplazar al dólar de manera amplia y rápida.
Como alternativa, surge la propuesta de una nueva moneda internacional emitida por una institución específica, inspirada en el Bancor de John Maynard Keynes, concebido en 1944 y vetado por los Estados Unidos en el contexto de Bretton Woods.
Esta moneda tendría uso exclusivo en transacciones internacionales, circulando en paralelo a las monedas nacionales, sin función doméstica.
Su valor se basaría en una cesta ponderada de monedas de los países participantes, con pesos definidos por la participación de cada economía en términos de paridad de poder adquisitivo.
Petróleo, Sanciones y el Núcleo de la Hegemonía
El control del comercio global de petróleo es visto como un privilegio central de la hegemonía norteamericana. La fijación de precios y el pago en dólares garantizan el reciclaje de capitales hacia activos financieros de los Estados Unidos.
En este arreglo, alternativas energéticas son desalentadas, mientras que países que exportan petróleo fuera de este control son tratados como amenazas al orden establecido.
La existencia de flujos energéticos independientes es descrita como un factor que debilita la capacidad de coerción económica.
La articulación de los BRICS en torno a sistemas alternativos de pago aparece, así, como respuesta directa a esta estrategia de creación de cuellos de botella y dependencias.
Un Momento de Transición Estructural
Los costos de mantenimiento de la hegemonía se han vuelto prohibitivos. La aproximación de un cambio estructural es descrita como inevitable, marcada por la pérdida de la capacidad de imponer voluntades unilaterales por medios financieros, quedando solo la amenaza de guerra abierta.
En este escenario, los BRICS son presentados como actores que buscan capitalizar este momento histórico, reuniendo esfuerzos económicos, políticos e intelectuales para escapar de un sistema considerado ineficiente, inestable y peligroso.
Incluso reconociendo riesgos de represalias y sanciones, la inacción se ha vuelto más arriesgada que el intento de construir alternativas.
El estancamiento entre hegemonía militar y control financiero global ha entrado en su fase decisiva, con consecuencias que aún están en plena formación.

Ótima matéria ,bem explicado. Esperamos que no futuro os países criem este sistema que não depende de moeda de nenhum país, para a conversão de moedas em todos os países . Com os direitos iguais a cada
O ser humano em toda a sua existência sempre desagradando Deus.
Contexto de Gênesis 6:6-7
O Motivo: A maldade e corrupção humana haviam se espalhado de tal forma que o coração de Deus foi ferido