La moneda americana registra una caída del 11% en 2025; el uso del dólar como arma geopolítica por Trump acelera la búsqueda de alternativas y genera un debate sobre la desdolarización.
Basado en un análisis profundo de la BBC News Brasil, el escenario financiero global enfrenta un momento de rara inestabilidad, con el dólar americano registrando su peor rendimiento semestral en más de medio siglo. En el primer semestre de 2025, la moneda sufrió una depreciación del 11% en relación a una canasta de otras monedas fuertes, un movimiento que encendió un intenso debate entre inversores y gobiernos sobre la sostenibilidad de su larga dominación.
Este declive no es un evento aislado, sino el reflejo de una confluencia de factores geopolíticos y económicos. El uso agresivo de sanciones económicas por la administración de Donald Trump y el aumento récord de la deuda federal de los EE.UU. han llevado a naciones, especialmente al bloque de los BRICS, a cuestionar abiertamente la dependencia del sistema financiero americano y a buscar activamente alternativas viables para el comercio y reservas internacionales.
¿Qué explica la caída histórica del dólar?
La actual fragilidad del dólar está sustentada por datos concretos que preocupan al mercado. Un informe del banco de inversiones J.P. Morgan, ampliamente divulgado, fue uno de los primeros en hacer sonar la alarma sobre el proceso de “desdolarización”. El documento destaca que la participación del dólar en las reservas internacionales de los bancos centrales globales cayó del 71% a principios de los años 2000 al actual 57%, el nivel más bajo en tres décadas. Estas reservas son cruciales para la estabilidad económica de un país, funcionando como un colchón de seguridad para crisis.
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La inflación en marzo llega al 0,88% según el IBGE y presiona la economía brasileña, impactando el presupuesto de las familias y exigiendo decisiones más estratégicas para mantener el control financiero.
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En Paraná, la distribuidora Pacto conecta el 100% de la carga de Coronel Vivida a baterías: el BES de 10 MW y 20 MWh cuesta poco más de R$ 30 millones y reduce la tarifa local ahora.
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Con una dependencia que llega hasta el 80% del gas importado de Estados Unidos, México reacciona con una estrategia energética robusta, apuesta por el gas de esquisto, crea un comité científico y prepara la expansión de la producción de gas natural para reducir la vulnerabilidad y fortalecer su seguridad energética en los próximos años.
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Estados Unidos propone a Brasil un acuerdo de minerales críticos con precio mínimo contra el dumping chino y prioridad de inversión, pero el Planalto frena la firma por miedo a irritar a China y por cálculo electoral en un año de disputa.
Además de la caída en las reservas, otros indicadores confirman esta tendencia. El oro se ha convertido en un sustituto preferido, principalmente para países en desarrollo que buscan activos menos susceptibles a sanciones políticas. Según lo apurado por la BBC News Brasil, un número creciente de transacciones comerciales, especialmente en el sector de energía, se está liquidando en otras monedas. Rusia, por ejemplo, ya comercializa diésel con Brasil utilizando el yuan chino y el dirham de los Emiratos Árabes, eludiendo completamente el sistema americano.
Sanciones y la deuda americana: los factores de riesgo
La política exterior de la Casa Blanca bajo el mando de Donald Trump es señalada como uno de los principales catalizadores para la búsqueda de alternativas al dólar. La imposición de un “tasa gigante” sin precedentes y la ampliación de sanciones contra adversarios políticos transformaron la moneda en una herramienta de coerción. Este enfoque generó una fuerte reacción, llevando a países a temer que sus activos en dólar puedan ser congelados o confiscados, minando la confianza que durante décadas sostuvo a la moneda como un refugio seguro.
Paralelamente, la salud fiscal de los propios Estados Unidos está bajo escrutinio. Con una deuda federal que ya alcanza el récord de 37 billones de dólares, los inversores temen que, en el futuro, el gobierno americano pueda verse presionado a devaluar su propia moneda para reducir el peso del déficit. Esta incertidumbre se ve agravada por la presión de Trump sobre la Reserva Federal (el banco central americano) para bajar las tasas de interés, una medida que, si se concreta, podría disminuir aún más la atractividad de las inversiones en dólar.
El ascenso de los BRICS y la búsqueda de alternativas
En este contexto, el bloque de los BRICS, formado originalmente por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, y recientemente ampliado con miembros como Irán y Arabia Saudita, ha emergido como el principal foro para discusiones sobre la desdolarización. Las reuniones del grupo, como informa la BBC News Brasil, se han concentrado en desarrollar alternativas tanto al dólar como al sistema de pagos internacionales SWIFT, que está ampliamente controlado por los EE.UU.
Las acciones prácticas ya están en marcha. El bloque ha intensificado el uso de monedas locales en el comercio entre sus miembros, destacando el yuan chino. Rusia, por su parte, está probando una plataforma digital propia para pagos, con el objetivo de mitigar el impacto de las sanciones. Aunque el gobierno brasileño, a través del presidente Lula y el ministro Fernando Haddad, apoya la diversificación, adopta una postura cautelosa, afirmando que las transacciones en dólar continuarán, pero defendiendo un mayor uso de monedas locales en el comercio con socios estratégicos como China.
¿Es prematuro el fin del dólar?
A pesar de las señales evidentes de debilitamiento, la mayoría de los economistas y analistas entrevistados por la BBC News Brasil consideran que la idea del “fin del dólar” es bastante prematura. El principal obstáculo para una transición es la ausencia de una moneda sustituta con la misma liquidez, estabilidad y aceptación global. Ninguna otra moneda, ni siquiera el euro o el yuan, posee actualmente la infraestructura y la confianza necesarias para procesar el volumen de transacciones que el dólar maneja diariamente.
Curiosamente, algunas acciones de la propia administración Trump pueden, de forma contradictoria, reforzar la posición de la moneda americana. La aprobación de una ley para regular las stablecoins, criptomonedas diseñadas para mantener paridad con el valor del dólar, puede ampliar aún más la presencia de la moneda en el creciente ecosistema financiero digital. Por lo tanto, incluso si el mundo se mueve hacia un sistema multipolar, la completa desvinculación del dólar aún parece un horizonte distante.
Ante este escenario complejo, ¿cuál es su perspectiva? ¿Cree que la búsqueda de monedas alternativas impacta directamente en el mercado brasileño y sus inversiones? Deje su opinión en los comentarios, queremos escuchar a quienes viven esto en la práctica.

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