Decisión de Trump sobre el etanol brasileño debe venir acompañada de retaliación, lo que debe empeorar aún más la crisis entre EE.UU. y Brasil.
Según la Folha de São Paulo, Trump, el nuevo presidente electo de los Estados Unidos, podría estar preparándose para adoptar nuevas medidas comerciales contra el etanol brasileño, lo que podría intensificar la ya compleja disputa entre EE.UU. y Brasil en el sector azucarero.
La Folha tuvo acceso a un documento del Itamaraty que revela una alerta hecha por un ejecutivo de la empresa de energía, Raízen, a la embajada brasileña en los Estados Unidos.
La posible medida se suma a un largo historial de tensiones comerciales que involucran el etanol y otros productos agrícolas, con implicaciones económicas y políticas para ambos países.
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La alerta de Paulo Macedo y el posible impacto de las nuevas tarifas
Paulo Macedo, director global de Relaciones Internacionales de Raízen, gigante del sector azucarero, informó a la diplomacia brasileña que la Casa Blanca está discutiendo la implementación de tarifas o restricciones al etanol producido en Brasil.
«El tema [tarifas sobre etanol] ya estaría en tratamiento en la Casa Blanca, según información recibida de los consultores de la empresa”, apunta el informe oficial, revelando que el gobierno estadounidense podría estar planeando nuevas barreras para el etanol brasileño.
Este movimiento representa un nuevo capítulo en una disputa comercial de larga data entre Brasil y Estados Unidos, especialmente en lo que se refiere al sector de bioenergía.
Actualmente, el etanol brasileño, derivado de la caña de azúcar, ingresa a EE.UU. sin tarifas significativas, mientras que el etanol estadounidense, producido a partir del maíz, tiene una tarifa del 18% en Brasil.
La tensión entre los dos países sobre estas tarifas refleja una disputa más amplia sobre prácticas comerciales en el sector agrícola.
El contexto político y económico detrás de la disputa
La cuestión del etanol tiene un fuerte peso político en EE.UU., especialmente en el Medio Oeste, donde se encuentran los principales productores de etanol de maíz.
Este es un bastión electoral importante para Trump, y muchos de sus aliados consideran que la política comercial brasileña favorece el etanol de caña de azúcar en detrimento del producto estadounidense, caracterizando una práctica comercial injusta.
La acusación contra Brasil es frecuentemente utilizada por Trump en sus críticas al comercio internacional, especialmente en relación a las tarifas sobre productos agrícolas.
Por el lado brasileño, fuentes del gobierno desmienten esta acusación y defienden que Brasil enfrenta barreras aún mayores para exportar azúcar a EE.UU., una cuestión planteada diversas veces sin éxito.
Además, un aumento de las importaciones de etanol de EE.UU. afectaría directamente a los productores del Nordeste brasileño, una región sensible desde el punto de vista político y económico.
Para los productores, esta disputa puede resultar en pérdidas significativas, ya que el etanol estadounidense, más barato, podría entrar en mayor volumen en el mercado nacional.
Retaliaciones de Trump y amenazas de sanciones comerciales
Aunque las nuevas barreras comerciales aún no han sido confirmadas, el gobierno brasileño ya se está preparando para posibles retaliaciones.
La situación adquirió contornos más concretos tras la audiencia de confirmación en el Senado de EE.UU. de Jamieson Greer, candidato para el cargo de representante de Comercio.
Durante su audiencia el 6 de febrero, Greer calificó la relación comercial del etanol como “injusta” y dejó claro que el gobierno de EE.UU. podría adoptar medidas agresivas para presionar a Brasil.
“Podrías ciertamente buscar a los brasileños y decir: ‘Ustedes necesitan arreglar esto’. Pero esto necesita venir acompañado de un pero. Esto es un poco duro, pero necesitamos tener apalancamiento. Y, si es necesario ganar apalancamiento a través de acciones investigativas u otras acciones, haremos eso. Preferimos mucho más hacer esto sobre la base de negociaciones, pero haremos lo que sea necesario para intentar resolver esta situación”, afirmó Greer, dejando abierta la posibilidad de sanciones.
Con información de Brasil 247 y Folha de São Paulo.

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