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¿China Puede Realmente Superar al Dólar? Politólogo No Cree Eso y Afirma que el Éxito del País se Sostiene en un Modelo Artificial, que Crece a Expensas del Pueblo, con Moneda Controlada, Sueldos Bajos e Intervención del Gobierno

Escrito por Fabio Lucas Carvalho
Publicado el 23/10/2025 a las 13:27
Professor HOC analisa modelo chinês e diz que o país sacrifica o consumo interno e o trabalhador para sustentar crescimento e exportações
Professor HOC analisa modelo chinês e diz que o país sacrifica o consumo interno e o trabalhador para sustentar crescimento e exportações
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Durante la participación en el podcast Los Socios, el profesor HOC explicó cómo el gobierno chino manipula el cambio, subsidia industrias y restringe el consumo interno para mantener la competitividad global.

El economista y Profesor HOC participó en el podcast Los Socios, donde abordó el papel de China en la economía mundial y las distorsiones causadas por su modelo productivo y cambiario.

A lo largo de la conversación, defendió la importancia del libre mercado, pero destacó que “no existe de forma plena” debido a la constante intervención de los gobiernos.

Aun potencias como la China mantienen mecanismos rígidos de control que distorsionan la lógica natural de la oferta y la demanda global.

Intervención y control cambiario en China

Según HOC, el cambio chino está rigurosamente controlado por el gobierno, lo que impide la valorización natural de la moneda. Cuando el país exporta productos y recibe dólares, las empresas están obligadas a cambiar esa moneda en el banco local, que la repasa al Banco Central.

Esta estructura, según él, es fundamental para mantener el yuan artificialmente desvalorizado y preservar la competitividad de las exportaciones chinas.

Para el profesor, el control cambiario forma parte de un modelo más amplio, que prioriza el sector productivo en detrimento del consumo interno.

China retira ingresos del consumidor para subsidiar a la industria”, afirmó. Esta política, que también fue utilizada por otros países en diferentes períodos —como Estados Unidos, Japón, Alemania y Brasil—, permitió un crecimiento rápido, pero generó desequilibrios estructurales de difícil corrección.

El modelo productivo y sus efectos colaterales

HOC observó que el éxito industrial chino tiene un alto costo interno. Al dirigir recursos hacia la producción y no hacia el consumo, el país crea una dependencia crónica de compradores externos. “China necesita que alguien consuma lo que produce, porque el consumidor chino no tiene poder adquisitivo suficiente”, explicó.

Este escenario hace que el país “exporte desempleo” a naciones como Estados Unidos, ya que el exceso de productos subsidiados perjudica a las industrias locales. “Cuando un país inunda el mundo con productos baratos, destruye empleos en otros”, afirmó.

Para compensar los impactos, el gobierno estadounidense recurre a gastos públicos y endeudamiento de las familias, lo que, según el profesor, oculta desequilibrios profundos en el sistema global.

Superávits persistentes y desequilibrios globales

Al discutir los efectos de estos superávits comerciales, HOC destacó que China, Alemania, Japón y Corea del Sur comparten el mismo patrón: economías con fuerte capacidad productiva, pero consumo doméstico insuficiente.

Esto genera desequilibrios que se perpetúan por décadas. “En una economía realmente libre, el equilibrio vendría de forma natural. Pero cuando el cambio y los flujos están controlados, el desequilibrio se vuelve crónico”, evaluó.

El economista argumentó que las tarifas, a pesar de ser polémicas, pueden ser una respuesta legítima a esta distorsión.

Según él, políticas tarifarias dirigidas solamente a países con superávits persistentes podrían ayudar a reequilibrar el comercio global. “Sería una medida transparente, orientada a corregir el desequilibrio comercial, y no para favorecer sectores específicos”, dijo.

La respuesta estadounidense: tarifas y reindustrialización

HOC analizó también el reciente movimiento de Estados Unidos de adoptar tarifas como forma de estimular la producción doméstica.

Reconoció que hay economistas que ven la medida como positiva, ya que podría reactivar la industria estadounidense. “Estados Unidos tiene un consumo fuerte y puede sostener la producción interna sin perder PIB”, comentó.

Para el profesor, el país aún posee las condiciones necesarias para retomar la liderazgo industrial. “Estados Unidos siempre ha sido una potencia productiva. Tienen tecnología, ambiente de negocios e infraestructura para ello. El problema es que los incentivos actuales favorecen la especulación financiera y no la producción”, afirmó.

La dominancia del dólar y el papel de los flujos financieros

Otro punto abordado fue la posición del dólar como moneda de reserva internacional. HOC explicó que esta condición atrae un flujo continuo de capital hacia Estados Unidos, lo que incentiva inversiones en productos financieros, y no en fábricas.

Con tanto dinero entrando, el incentivo es especular, no producir. Eso es lo que hace que el sector financiero crezca y el productivo se atrofie”, analizó.

Según él, esta dinámica explica crisis como la de 2008, que tuvieron origen en “productos financieros exóticos” creados a partir de la abundancia de liquidez global.

Aun con sucesivas tentativas de corrección, el economista cree que la naturaleza del sistema dolarizado mantiene a Estados Unidos dependiente de este ciclo de entrada de capital.

La dificultad de cambio estructural

Al abordar la posibilidad de un cambio en el modelo chino, HOC fue categórico: alterar la estructura de una economía planificada es un proceso largo y políticamente sensible.

Citó a Japón como ejemplo de país que intenta desde hace décadas reformar su modelo productivo sin éxito pleno. “Han estado haciendo esto durante 40 años, de manera gradual y delicada, para evitar choques. Aun así, no han podido resolver el problema completamente”, dijo.

En el caso chino, el desafío es aún mayor debido a la naturaleza del régimen. “China es una dictadura. Y dar autonomía económica es dividir poder. Por eso, no tolera a billonarios independientes, arresta, persigue y elimina a quienes amenazan el control central”, afirmó.

Para él, esta característica hace improbable que el país otorgue mayor libertad económica a la población, ya que eso significaría renunciar a parte del poder político.

Los límites de un modelo que llegó a su auge

El profesor también destacó que el modelo chino fue extremadamente eficiente en su fase inicial, especialmente tras décadas de guerras y destrucción.

La estrategia de priorizar inversiones en infraestructura e industria fue esencial para reconstruir el país y generar crecimiento acelerado.

No obstante, cree que este ciclo ha alcanzado su límite. “Llega un momento en que este modelo ya no funciona. China creció porque necesitaba inversiones, pero ahora enfrenta el costo de haber distorsionado demasiado la economía”, evaluó.

HOC concluyó que el éxito del modelo chino no es sostenible a largo plazo, ya que depende de condiciones artificiales y de una población sin poder de consumo real.

El resultado, según él, es una economía global desequilibrada, en la que pocos países producen más de lo que pueden consumir y el resto del mundo absorbe las consecuencias.

Un debate sobre los rumbos de la economía global

Durante el episodio, el profesor mantuvo un tono analítico y técnico, buscando explicar las engranajes que sustentan el actual modelo económico mundial.

Para él, comprender las interdependencias entre países es fundamental para entender crisis, desequilibrios y políticas comerciales contemporáneas. “Estos desequilibrios que vemos entre las naciones son, en el fondo, reflejos de los desequilibrios internos de cada una de ellas”, afirmó.

A lo largo de la conversación, HOC reforzó su defensa del libre mercado, pero advirtió sobre la dificultad de alcanzarlo en un contexto de políticas intervencionistas, cambios manipulados e incentivos distorsionados. “El libre mercado es una idea excelente, pero en la práctica, constantemente es saboteado por intereses políticos y económicos”, concluyó.

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Fabio Lucas Carvalho

Jornalista especializado em uma ampla variedade de temas, como carros, tecnologia, política, indústria naval, geopolítica, energia renovável e economia. Atuo desde 2015 com publicações de destaque em grandes portais de notícias. Minha formação em Gestão em Tecnologia da Informação pela Faculdade de Petrolina (Facape) agrega uma perspectiva técnica única às minhas análises e reportagens. Com mais de 10 mil artigos publicados em veículos de renome, busco sempre trazer informações detalhadas e percepções relevantes para o leitor.

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