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Egipto ‘Rasga’ El Continente Al Planear Llevar El Mar Al Sahara Creando Una Caída De 40 Pisos, Generando Energía Equivalente A Seis Plantas Nucleares Y Transformando El Desierto Mortal En Una Mina De Litio

Escrito por Alisson Ficher
Publicado el 14/01/2026 a las 12:55
Projeto Qattara propõe levar água do Mediterrâneo ao Saara para gerar energia, criar lago artificial e explorar minerais em uma das obras mais ambiciosas do Egito.
Projeto Qattara propõe levar água do Mediterrâneo ao Saara para gerar energia, criar lago artificial e explorar minerais em uma das obras mais ambiciosas do Egito.
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Proyecto histórico reaviva debate sobre energía, ingeniería extrema y uso estratégico del desierto egipcio al conectar el Mediterráneo a la depresión de Qattara, explorando desnivel natural, evaporación intensa y posibles impactos económicos, ambientales y geopolíticos.

Un proyecto discutido hace más de un siglo aparece de vez en cuando en el debate energético de Egipto, siempre rodeado de cifras grandiosas y desafíos técnicos fuera de lo común.

La propuesta consiste en conducir agua del mar Mediterráneo hasta la depresión de Qattara, en el noroeste del país, para producir electricidad a partir de un desnivel natural que llega a 133 metros por debajo del nivel del mar.

Conocido como Proyecto Qattara, el plan prevé la apertura de un canal o la excavación de un túnel que conecte la costa con el interior del desierto, permitiendo que la gravedad conduzca el agua hasta el punto más bajo de la depresión.

En este recorrido, la caída de agua movería turbinas, transformando la diferencia de altitud en energía eléctrica de forma continua.

La depresión de Qattara es una zona desértica y poco habitada que cubre alrededor de 19.605 km², con altitudes medias en torno a 60 metros por debajo del nivel del mar y un punto mínimo que alcanza 133 metros negativos.

Por estar relativamente cerca del Mediterráneo, esta región se ha concentrado, desde principios del siglo pasado, en estudios sobre la creación de un lago artificial alimentado por agua de mar.

La principal promesa siempre ha sido la generación hidroeléctrica continua, sustentada por la intensa evaporación típica del Sáhara.

Video de YouTube

Depresión de Qattara y el interés de la ingeniería energética

A diferencia de un valle fértil o de un lecho de río, Qattara es una gran depresión en el desierto occidental egipcio, moldeada por procesos geológicos a lo largo de miles de años.

El terreno reúne dunas móviles, áreas salinizadas y tramos de suelo inestable, lo que hace que cualquier intervención de ingeniería sea particularmente compleja.

Aun así, la diferencia de altitud en relación al Mediterráneo siempre ha llamado la atención de ingenieros y planificadores energéticos.

En teoría, el agua del mar podría ser conducida hacia el interior del desierto y, al descender a niveles más bajos, activar turbinas de una planta hidroeléctrica.

El factor decisivo, sin embargo, no es solo la gravedad, sino el clima extremo de la región.

Como el calor y la aridez son constantes, la evaporación del eventual lago sería muy intensa.

En la lógica del proyecto, esta pérdida continua de agua mantendría el nivel del reservorio por debajo del nivel del mar, garantizando un flujo permanente a través del canal o túnel.

Con esto, la generación de energía no dependería de lluvias o crecidas, como sucede en las hidroeléctricas convencionales.

Origen histórico del proyecto Qattara en el siglo XX

Los primeros registros de la idea de explorar Qattara con fines energéticos datan de 1912 y están asociados al geógrafo alemán Albrecht Penck.

Algunos años después, el concepto adquirió contornos más técnicos con los trabajos del ingeniero y explorador John Ball.

Al frente del servicio de levantamiento de Egipto, Ball mapeó la región y discutió el potencial energético de la depresión en artículos publicados en The Geographical Journal.

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A partir de ese momento, el proyecto comenzó a circular entre universidades y grupos de ingeniería a lo largo de diferentes décadas.

Cada nuevo análisis propuso variaciones de ruta, métodos de excavación y estimaciones de potencia.

En muchos de esos estudios, el nivel del lago artificial sería estabilizado entre 60 y 70 metros por debajo del nivel del mar.

Este equilibrio entre entrada de agua y evaporación garantizaría el caudal necesario para mantener las turbinas en funcionamiento continuo.

Capacidad energética y comparaciones con plantas nucleares

Las estimaciones de generación de energía varían según el trazado elegido y el nivel final del lago, pero algunos números se repiten en la literatura técnica.

En general, los estudios más estructurados apuntan a una fase inicial con cientos de megavatios, seguida de expansiones graduales.

El destaque, sin embargo, está en la asociación con sistemas de hidroeléctrica reversible, orientados a atender picos de demanda.

En esta configuración, la potencia máxima combinada puede llegar a alrededor de 5.800 MW, sumando generación directa y capacidad adicional de almacenamiento.

Ese valor suele compararse con la potencia instalada de varios reactores nucleares modernos.

La comparación, sin embargo, se refiere solo a la capacidad teórica y no sustituye análisis sobre costos, estabilidad del suministro o impactos ambientales.

El funcionamiento del sistema reversible sería similar al de una gran batería.

En períodos de menor consumo, el agua sería bombeada a reservorios elevados; cuando la demanda aumentara, regresaría al lago, pasando nuevamente por las turbinas.

Desafíos geológicos, excavación y costos billonarios

Mapa con rutas propuestas del Proyecto Qattara ligando el Mediterráneo a la depresión por debajo del nivel del mar para generación hidroeléctrica. (Imagen: fuente del proyecto ilustrado)
Mapa con rutas propuestas del Proyecto Qattara ligando el Mediterráneo a la depresión por debajo del nivel del mar para generación hidroeléctrica. (Imagen: fuente del proyecto ilustrado)

A pesar del atractivo energético, la viabilidad del Proyecto Qattara siempre ha chocado con un obstáculo central.

Abrir camino entre el Mediterráneo y el borde de la depresión exige atravesar decenas de kilómetros de formaciones rocosas y terrenos difíciles.

Estudios técnicos comparan el volumen de excavación necesario a algunas de las mayores obras de ingeniería de la historia.

No por casualidad, el emprendimiento es frecuentemente descrito como una intervención de costo extremadamente elevado.

Además, los riesgos operacionales son significativos. La región está marcada por condiciones climáticas severas y por pasivos históricos poco visibles a primera vista.

Partes del desierto occidental aún registran la presencia de artefactos no detonados de la Segunda Guerra Mundial.

Este factor se cita en análisis técnicos como un complicador más para grandes obras de infraestructura.

En los debates más recientes, la evolución de las máquinas de perforación de túneles surge como un posible facilitador.

Aun así, esos avances no eliminan los desafíos geológicos, logísticos y financieros involucrados.

Cuando explosiones nucleares entraron en el debate técnico

En medio de las discusiones del siglo pasado, el proyecto llegó a ser asociado a una propuesta extrema.

Una de las ideas contempladas fue el uso de explosiones nucleares para abrir el canal de conexión con el Mediterráneo.

Estudios vinculados al profesor Friedrich Bassler, que asesoró al gobierno egipcio en las décadas de 1960 y 1970, mencionaron un plan de este tipo.

La propuesta preveía la detonación de 213 dispositivos nucleares, cada uno con rendimiento estimado en 1,5 megatón.

La inspiración venía del programa internacional conocido como “Atoms for Peace”. La hipótesis, sin embargo, no avanzó.

Pesaron el riesgo de contaminación radiactiva, las incertidumbres geológicas y el contexto político internacional.

Con el fortalecimiento de tratados que restringen pruebas nucleares, esta alternativa fue definitivamente descartada. El episodio, aun así, ilustra la escala del desafío que representa el proyecto.

Evaporación, salinización y potencial mineral

La intensa evaporación, que sustenta la generación continua, también se ve como un problema ambiental inevitable.

A medida que el agua evapora, la sal permanece y se concentra en el lago.

Con el paso del tiempo, la tendencia sería la formación de un ambiente hipersalino, similar a grandes salmueras naturales.

Este proceso aparece en los estudios bajo dos perspectivas distintas.

Por un lado, está el riesgo ambiental, ya que la salinización puede limitar usos del lago y generar impactos difíciles de prever.

Por otro, surge la posibilidad económica.

Salmueras concentradas pueden contener minerales de interés industrial, lo que llevó a autores a mencionar la extracción de sales y compuestos asociados.

En este contexto, aparece el debate sobre el litio, impulsado por la demanda global de baterías.

Aun así, la literatura trata esta dimensión como potencial y condicionada a factores técnicos y económicos.

No hay confirmación segura de un plan en ejecución para la extracción de litio en Qattara.

Impactos climáticos y ocupación del desierto egipcio

Otra frente de discusión involucra posibles impactos climáticos.

Modelados sugieren que un gran cuerpo de agua podría alterar el microclima local, aumentando la humedad e influyendo en la formación de nubes.

Estos efectos, sin embargo, dependen de múltiples variables atmosféricas regionales. Por eso, no se tratan como resultados garantizados.

También aparece con frecuencia la idea de que el proyecto podría aliviar la concentración poblacional en el valle del Nilo.

Actualmente, la mayor parte de los egipcios vive en esta estrecha franja del territorio.

La creación de un nuevo polo de infraestructura en el desierto se ve como una posibilidad, pero no como una consecuencia automática del lago.

En el centro del debate permanece el mismo dilema que acompaña al proyecto desde su origen. Por un lado, la promesa de energía y almacenamiento a gran escala; por otro, los costos billonarios y los impactos irreversibles sobre toda una región del Sáhara.

Con tantas variables críticas en juego, ¿qué debería pesar más en una decisión de tal magnitud: la seguridad energética a largo plazo o la cautela ante una transformación geográfica sin precedentes?

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Alisson Ficher

Jornalista formado desde 2017 e atuante na área desde 2015, com seis anos de experiência em revista impressa, passagens por canais de TV aberta e mais de 12 mil publicações online. Especialista em política, empregos, economia, cursos, entre outros temas e também editor do portal CPG. Registro profissional: 0087134/SP. Se você tiver alguma dúvida, quiser reportar um erro ou sugerir uma pauta sobre os temas tratados no site, entre em contato pelo e-mail: alisson.hficher@outlook.com. Não aceitamos currículos!

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