1. Inicio
  2. / Ciencia y tecnología
  3. / El tren bizarro que utiliza motores de caza a chorro de la Guerra Fría para disparar aire a más de 1.000 km/h, derretir paredes de hielo y liberar rieles congelados en minutos donde máquinas comunes tardarían horas.
Tiempo de lectura 6 min de lectura Comentarios 0 comentarios

El tren bizarro que utiliza motores de caza a chorro de la Guerra Fría para disparar aire a más de 1.000 km/h, derretir paredes de hielo y liberar rieles congelados en minutos donde máquinas comunes tardarían horas.

Escrito por Ana Alice
Publicado el 05/04/2026 a las 06:02
Seja o primeiro a reagir!
Reagir ao artigo

Una tecnología ferroviaria poco común reaprovecha motores aeronáuticos para enfrentar nieve y hielo en puntos críticos de la red, sobre todo durante tormentas y olas de frío intenso, manteniendo en operación áreas sensibles donde fallas localizadas pueden afectar la circulación.

Nieve compactada y hielo pueden bloquear cambios de vía y comprometer la circulación ferroviaria en patios, entronques y áreas de maniobra.

En esos puntos, una única aguja congelada puede retrasar composiciones e interrumpir operaciones.

Para enfrentar este tipo de ocurrencia, las ferrovías han comenzado a usar los llamados jet snow blowers, vagones adaptados con motores aeronáuticos reaprovechados para remover nieve y hielo de rieles, dispositivos de cambio de vía y otros componentes críticos en pocos minutos.

El equipo se ha hecho conocido por el uso de motores a chorro en una función inusual fuera de la aviación.

En la práctica, sin embargo, su aplicación está ligada a una necesidad operativa específica.

En lugar de limpiar grandes extensiones de línea como lo hacen otros sistemas, estas máquinas actúan sobre todo en puntos donde la congelación impide el funcionamiento correcto de la infraestructura.

Cómo la tecnología pasó a ser usada en las ferrovías

La adopción de motores a chorro en la limpieza ferroviaria ganó espacio en la posguerra, cuando este tipo de equipo comenzó a existir en gran cantidad y parte de él quedó disponible para reaprovechamiento.

Registros históricos indican que experiencias con jets para la remoción de nieve ya aparecían a finales de los años 1940, con un avance posterior en América del Norte.

A lo largo de las décadas siguientes, empresas ferroviarias de Estados Unidos y Canadá comenzaron a probar soluciones capaces de liberar rápidamente cruces y cambios de vía durante el invierno.

El problema era práctico: la nieve endurecida y el hielo adherido no siempre eran removidos con la velocidad necesaria por equipos mecánicos tradicionales.

En este contexto, los sopladores a chorro comenzaron a ser vistos como una alternativa para situaciones en las que la limpieza necesitaba hacerse en poco tiempo.

La expansión de este uso ocurrió principalmente en redes sujetas a tormentas intensas y largos períodos de frío.

En estas condiciones, la acumulación sobre componentes metálicos puede impedir el desplazamiento de las piezas y afectar la operación de trenes de carga y de pasajeros.

Imagen: Reproducción
Imagen: Reproducción

Motores militares reaprovechados en los sopladores ferroviarios

Gran parte de estos vehículos fue montada con motores militares desactivados.

El reaprovechamiento ocurrió porque varios modelos producidos en gran escala en las décadas de 1950 y 1960 dejaron de ser usados en la aviación militar y pasaron a tener un costo más accesible en el mercado secundario.

Entre los motores asociados a este tipo de adaptación está el J47, usado en proyectos más antiguos.

También hay registros del uso del J57 en aplicaciones ferroviarias posteriores.

En algunos casos, los operadores recurrieron al TF33, designación militar del Pratt & Whitney JT3, motor empleado durante décadas en aeronaves como el bombardero B-52.

Esta reutilización dio a los sopladores ferroviarios una configuración inusual, pero técnicamente funcional para el ambiente invernal.

En lugar de impulsar una aeronave, el motor pasó a generar un flujo de aire de alta intensidad orientado a la remoción de nieve y hielo sobre la vía.

Cómo funciona el jet snow blower en la práctica

El jet snow blower no opera como un tren convencional a velocidad de línea.

Su desplazamiento suele ser lento, precisamente para permitir que el chorro actúe sobre el área afectada con precisión.

En muchos casos, el equipo trabaja casi parado o estacionado en patios, con la boquilla dirigida a puntos específicos.

El principio de funcionamiento combina desplazamiento de aire y calor.

El motor produce un flujo intenso que ayuda a romper placas de hielo, expulsar nieve acumulada y liberar componentes atascados.

Por eso, el uso de este recurso se concentra en aguas, cruces y áreas de maniobra, donde una falla localizada puede afectar un conjunto mayor de la operación.

La ventaja operativa está en el tiempo de respuesta.

En situaciones críticas, el equipo puede liberar un cambio de vía más rápidamente que métodos manuales o mecánicos convencionales.

Aun así, su utilización depende del tipo de acumulación, de la condición de la infraestructura y de las reglas de seguridad adoptadas por cada operador.

Video de YouTube

Dónde los sopladores a chorro siguen en operación

Aun con el avance de otras soluciones invernales, los sopladores a chorro no han desaparecido.

Los operadores ferroviarios aún recurren a este tipo de equipo en contextos específicos.

En febrero de 2026, por ejemplo, la NJ Transit informó que mantiene sopladores movidos a chorro para remover nieve y hielo de rieles y dispositivos de cambio de vía durante tormentas.

En la región metropolitana de Nueva York, la Long Island Rail Road también informó en 2026 que sigue utilizando sopladores ferroviarios a chorro en la limpieza de agujas y del tercer riel en episodios de nieve intensa.

Estos casos muestran que la tecnología aún se emplea en redes con alta densidad operativa y necesidad de respuesta rápida.

El uso actual, sin embargo, no significa predominancia.

En la mayor parte de las ferrovías, la lucha contra los efectos del invierno combina diferentes recursos, como calentadores de cambio de vía, aplicación de sal, inspecciones preventivas y equipos mecánicos.

El soplador a chorro suele entrar en este sistema como herramienta de apoyo para ocurrencias más severas o localizadas.

Por qué este equipo aún se mantiene

Sopladores rotativos y otros métodos mecánicos continúan siendo más comunes en varias redes, sobre todo por el costo y la versatilidad.

Aun así, nieve mezclada con hielo o acumulaciones endurecidas sobre mecanismos delicados pueden exigir una respuesta más rápida y concentrada.

Es en este tipo de escenario que los operadores mantienen el equipo en servicio.

Un cambio de vía congelada puede afectar la formación de composiciones, retrasar partidas y reducir la capacidad de circulación en patios y entronques.

Como estos puntos concentran parte importante de la operación, la liberación rápida de la infraestructura se convierte en prioridad en períodos de tormenta.

Por este motivo, el soplador ferroviario a chorro sigue asociado a situaciones en las que la remoción puntual de nieve y hielo necesita ocurrir sin gran demora.

La permanencia de la tecnología, según registros institucionales e históricos, está ligada menos al carácter inusual del equipo y más a su utilidad en condiciones extremas de invierno.

Riesgos y límites de la operación sobre los rieles

La eficiencia operativa de este tipo de máquina viene acompañada de restricciones.

Relatos históricos y materiales técnicos indican que los sopladores a chorro consumen gran volumen de combustible, producen ruido elevado y exigen protocolos rigurosos de seguridad.

Por eso, su uso suele ser reservado a situaciones en las que otros recursos no entregan el mismo resultado en el tiempo necesario.

También hay riesgos ligados a la fuerza del chorro sobre la propia vía.

Video de YouTube

Dependiendo de la condición del lugar, el flujo de aire puede desplazar lastre, lanzar objetos sueltos e imponer limitaciones de uso en determinadas áreas.

Por ello, la operación requiere control de distancia, dirección y tiempo de exposición sobre la infraestructura.

Estos factores ayudan a explicar por qué la tecnología continuó presente, pero de forma restringida.

En lugar de sustituir los demás métodos de remoción de nieve, el jet snow blower pasó a ocupar un nicho dentro del mantenimiento invernal, orientado a ocurrencias específicas en las que rapidez y alcance localizado hacen la diferencia.

Inscreva-se
Notificar de
guest
0 Comentários
Mais recente
Mais antigos Mais votado
Feedbacks
Visualizar todos comentários
Etiquetas
Ana Alice

Redatora e analista de conteúdo. Escreve para o site Click Petróleo e Gás (CPG) desde 2024 e é especialista em criar textos sobre temas diversos como economia, empregos e forças armadas.

Compartir en aplicaciones
0
Adoraríamos sua opnião sobre esse assunto, comente!x