Robert Hunt Se Hizo Pasar por Piloto de la Marina y Astronauta de la NASA, Engañando a Autoridades, Civiles y Hasta a Su Propia Esposa
Durante casi una década, el estadounidense Robert Hunt engañó a cientos de personas fingiendo ser astronauta de la NASA. Vestido con un traje de vuelo y exhibiendo “fragmentos del transbordador espacial Atlantis”, daba conferencias, se infiltraba en bases militares y era tratado como héroe nacional. Solo que Hunt ni siquiera tenía licencia de conducir.
La farsa solo comenzó a desmoronarse en enero de 1989, tras una serie de denuncias y la intervención del FBI. Entre las víctimas estaban una ingeniera de Polaroid y un joven reclutado para la Marina. Documentos falsificados, historias inventadas y un carisma fuera de lo común hicieron que engañara incluso a políticos y oficiales de gobierno —en Estados Unidos y en Irlanda.
El Origen de la Farsa: del “Coronel” al “Capitán”

El fascinio de Hunt por el espacio comenzó en la infancia, al ver el aterrizaje del Apollo 11 en 1969. Su padre, que se autodenominaba “Coronel” a pesar de no haber servido en las fuerzas armadas, también estaba igualmente obsesionado con el estatus militar. A los 14 años, Hunt ya mostraba talento para el engaño: vendió gorriones pintados de amarillo diciendo que eran canarios.
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Pocos recuerdan, pero el submarino desaparecido en 1968 con 52 tripulantes fue encontrado después de 51 años en el fondo del mar a más de 2 mil metros y intrigó a todo el mundo.
Después de ser dado de baja de la Marina por razones psicológicas, comenzó a invadir bases e inventar identidades. En la década de 1980, creó el personaje “Capitán Robert J. Hunt” —supuesto astronauta de la NASA. Compró un par de alas espaciales por US$ 20, falsificó documentos y comenzó a dar conferencias como héroe nacional, con piezas “carbonizadas” de reentradas atmosféricas.
Té con el Alcalde, Ciudadanía Irlandesa y Honor de Estado

En diciembre de 1988, Hunt logró impresionar incluso a autoridades internacionales. Durante un vuelo de Aer Lingus, mostró credenciales falsas y fue autorizado a entrar en la cabina. Al desembarcar en Dublín, fue recibido con banda, ceremonia oficial y té con el alcalde. Ganó incluso ciudadanía honoraria de Irlanda, siendo aclamado como el astronauta más joven de América.
Mientras tanto, en EE. UU., daba conferencias en instituciones respetadas, como la Asociación de Aeronaves Experimentales. En Boston, emocionó al público con historias de misiones espaciales secretas. El carisma y el uniforme de la NASA ayudaban a construir la ilusión. Ni la prensa, ni los militares experimentados percibieron el fraude.
La Caída: un Agente, una Tarjeta Clonada y la Farsa Revelada
El giro comenzó con una denuncia de fraude involucrando una tarjeta de American Express a nombre de Ann Sweeney, esposa de Hunt. Paralelamente, un joven relató que un “astronauta de la Marina” le cobró US$ 4 mil para cancelar su reclutamiento. El detective Andrew Palombo conectó los casos y inició una investigación.
El 28 de enero de 1989, la policía encontró en la casa de Hunt uniformes militares, un casco de la NASA e incluso medallas de la Guerra de Corea — conflicto que terminó antes de que él naciera. Los famosos “fragmentos espaciales” eran, en realidad, azulejos de cocina quemados. Hunt confesó el engaño y fue condenado por fraude y uso indebido de tarjeta de crédito.
Recaídas, Prisión y Hoy: el Estafador que Quería Ser Astronauta
Tras salir de prisión, Hunt volvió a los focos: intentó postularse como alcalde de la ciudad de Revere, en Massachusetts, y engañó a una base militar en San Francisco haciéndose pasar por comandante de la unidad SEAL Team Six. Dormió durante tres semanas en los alojamientos de oficiales y casi escapó nuevamente — hasta que se estacionó en el espacio de un general y fue arrestado por el FBI.
Hoy, con 63 años, vive en New Hampshire y trabaja en la construcción. Su historia es un ejemplo extremo de cómo la obsesión por el estatus puede sobrepasar todos los límites. A pesar de nunca haber ido al espacio, Robert Hunt se convirtió en uno de los “astronautas” más comentados de la historia — por la razón equivocada.
¿Ya conocías este caso bizarro? ¿Crees que algo así podría suceder hoy en día? Deja tu opinión en los comentarios.

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