1. Inicio
  2. / Automotor
  3. / Compraron El Honda Civic Más Barato Del Mercado, Gastaron Casi Nada En Piezas, Transformaron Un Chatarra De R$ 30 Mil En Coche De Uso Diario Y Mostraron Por Qué Se Convirtió En El Proyecto Más Fácil De Modificar Hasta Hoy
Tiempo de lectura 6 min de lectura Comentarios 0 comentarios

Compraron El Honda Civic Más Barato Del Mercado, Gastaron Casi Nada En Piezas, Transformaron Un Chatarra De R$ 30 Mil En Coche De Uso Diario Y Mostraron Por Qué Se Convirtió En El Proyecto Más Fácil De Modificar Hasta Hoy

Escrito por Bruno Teles
Publicado el 10/01/2026 a las 15:39
Honda Civic de 1995 vira carro diário com orçamento mínimo: pintura preta, interior recomposto e suspensão trocada, somando 32.400 pesos após compra de 30.000 e ajustes com lixa 320 e verniz.
Honda Civic de 1995 vira carro diário com orçamento mínimo: pintura preta, interior recomposto e suspensão trocada, somando 32.400 pesos após compra de 30.000 e ajustes com lixa 320 e verniz.
  • Reação
  • Reação
3 pessoas reagiram a isso.
Reagir ao artigo

Con presupuesto mínimo, un Honda Civic Coupé 1995 comprado por 30.000 pesos se convirtió en coche diario tras pintura negra, ajustes en el interior y cambio de suspensión. El proyecto reveló piezas faltantes, parabrisas roto, jaula removida y motor mezclado, además de una cuenta final de 32.400 pesos con lija 320 y barniz.

El Honda Civic ingresó en el plan como una salida para uso diario después de cuatro años de diferentes proyectos y una constatación directa: faltaba dinero y faltaba un coche fiable. La compra fue un Coupé de 1995 por 30.000 pesos, descritos como US$ 1.500, con más 15.500 reservados para mantener el proyecto dentro de un presupuesto ajustado.

La realidad del Honda Civic apareció antes del primer baño de pintura: pintura descascarada, parachoques dañados, retrovisor robado, suspensión cansada, paneles de puerta ausentes, plásticos del panel rotos, sin bancos atrás, sin acabados en la parte trasera y un parabrisas agrietado. Aún había jaula de protección, que necesitó salir para devolver el interior a la norma.

Compra barata, problemas caros en el Honda Civic

Honda Civic de 1995 se convierte en coche diario con presupuesto mínimo: pintura negra, interior reacondicionado y suspensión cambiada, sumando 32.400 pesos tras compra de 30.000 y ajustes con lija 320 y barniz.

El Honda Civic llegó como “proyecto de restauración de otra persona” y eso explica el estado general.

Había pequeños defectos de chapa por toda la carrocería, fallas en el acabado y un compartimento del motor con aspecto amarillo brillante.

El capó era de fibra de carbono y se citó como más valioso que el propio coche, pero también estaba roto.

En la primera verificación práctica, el Honda Civic encendió, pero no estaba estable.

Al soltar el embrague, el coche daba golpes fuertes, señal de ajuste mecánico pendiente.

Aun así, el presupuesto se mantuvo como regla y la prioridad se convirtió en lo visible: pintura e interior.

Motor fuera, limpieza pesada y el comienzo de la pintura

Honda Civic de 1995 se convierte en coche diario con presupuesto mínimo: pintura negra, interior reacondicionado y suspensión cambiada, sumando 32.400 pesos tras compra de 30.000 y ajustes con lija 320 y barniz.

Para avanzar en la pintura, se retiró el motor.

Antes de eso, el Honda Civic pasó por una limpieza completa con detergente de platos, elegido para quitar grasa y no dejar residuos que obstaculicen la adherencia.

Luego vino la etapa de “matar el brillo”: lija 320 en todo el coche para preparar la base.

Al lijar, aparecieron abolladuras más grandes de lo que parecían en la inspección inicial.

La corrección siguió un método directo, con herramientas simples: presión de dentro hacia fuera, golpes controlados y aplicación de masilla para nivelar.

Un producto de limpieza se utilizó como truco visual para simular la capa transparente y revelar distorsiones en el reflejo.

Fondo rellenado, mano guía y 24 horas de secado

YouTube Video

Después de la masilla y el lijado, el relato describe microarañazos y poros remanentes, lo que llevó a la aplicación de fondo antes del color.

La mezcla se presentó como cuatro partes de primer, una de diluyente y una de catalizador.

Después de eso, entró la “mano guía”, que destaca fallas durante el lijado de nivelación.

El proceso de color se describió en secuencia: primer, algunos minutos de espera, base en dos o tres manos con la primera más ligera y las siguientes más intensas, y barniz en tres manos.

El plazo citado para el curado fue de por lo menos 24 horas. Aún curada, la pintura recién hecha fue descrita como fácil de rayar, con marcas visibles hasta con el dedo.

Presupuesto sobrepasado en la pintura y elecciones de costo

El presupuesto de pintura comenzó con una reserva de 4.000 pesos.

En la compra, se citaron valores por litro: fondo de piroxilina por 276 pesos, base por 607 pesos y transparente Clarity Clear por 331 pesos.

También apareció una opción de transparente de 1.000 pesos por litro, citada como referencia más cara.

La cuenta final de esa compra se presentó como 4.782 pesos, 700 por encima de lo planeado.

El lugar citado fue Saltillo, Coahuila, en la avenida Luis Chevervía, frente al parque La Maquinita, Colonia del Valle, con una tienda llamada “The King of Paints”.

El argumento central fue evitar “lo más barato” que implica retrabajo y pesa aún más en el presupuesto.

Interior desmontado, jaula removida y una alerta de seguridad

Con la pintura encaminada, el interior se convirtió en prioridad. Los asientos y alfombras fueron removidos para una limpieza profunda, con la idea de que los pequeños detalles cambian la apariencia final.

La jaula de protección fue retirada con un corte controlado para aliviar la tensión del material, y el relato describe que parte de las soldaduras no estaba completa, lo que fue tratado como riesgo en caso de impacto.

Con la jaula fuera, quedó óxido en puntos del interior.

La corrección descrita fue cepillo de alambre, limpieza y una mano de pintura para “dejar bonito”, siempre dentro del presupuesto posible.

Asientos, forros y resina vinílica en el interior del Honda Civic

El intento inicial para los asientos fue llevar 2.500 pesos al tapicero y pedir lo que se pudiera hacer.

El precio final citado para reparar los asientos delanteros fue 3.000 pesos.

Esto ayudó a reconstruir el interior mínimo para uso diario, aun sin buscar la perfección absoluta.

En los forros de puerta, el proceso se dividió entre tejido y plástico.

La pieza fue desengrasada, lijada con lija 600 y recibió resina vinílica aplicada con pistola a baja presión.

La primera capa fue ligera y la segunda más espesa después de 10 a 15 minutos, buscando un acabado que no quedara “brillando demasiado”.

La parte de tejido fue cubierta con Alcántara obtenida como retazo.

Volante perdido, piezas baratas y reparos improvisados

El Honda Civic tenía volante cuando fue comprado, pero “desapareció” durante el proyecto.

La reposición vino por compra online: un conjunto de adaptador y enganche rápido se citó por 8 dólares, y un volante por 68 dólares.

También apareció una palanca de cambios por 16 dólares y un equipo de sonido por 350 pesos para llenar el espacio en el panel.

Para arreglar un agujero en un botón del console, se describió una reparación de plástico con calentamiento y relleno, seguido de aplanado con lima, lija y una Dremel.

Pequeñas porosidades fueron rellenadas con pegamento instantáneo, y la pieza recibió una capa de resina vinílica para recuperar la apariencia del plástico.

Un motor de piezas mezcladas y la decisión de no tocarlo

Al mirar con calma, el proyecto encontró un rompecabezas en el motor.

El bloque fue identificado como B18A, asociado a 1.8 L, mientras que la culata se asoció a un Honda CRB 2.0 L.

El ordenador también fue descrito como P75, conectado a 2.0 L, creando incertidumbre sobre el conjunto real.

Como el presupuesto ya estaba al límite, la decisión descrita fue trabajar con lo que había: el Honda Civic encendía y funcionaba, pero el ajuste fino quedó para otro momento.

Aun así, el motor recibió limpieza, cinta nueva en puntos necesarios y una junta que estaba rota.

Suspensión, ruedas y el cierre del presupuesto

La suspensión que estaba en el Honda Civic fue reconocida como Skunk2 con un juego de muelles citado como “Resorteppe”, reforzando un pasado de uso más agresivo.

Para uso diario, se instalaron coilovers citados por 3.500 pesos, y un juego de ruedas usadas fue comprado por 8.000 pesos, con más 500 para lijado y pintura.

En el cierre, el proyecto sumó 32.400 pesos, 800 por encima del presupuesto inicial. Entre los ítems citados, además de la pintura, aparecieron faros por 11.100 pesos, estribos de chatarrería por 100 pesos, el interior por 4.000 pesos, la tapicería por 3.000 pesos y pequeñas compras como el filtro de aire por 2 dólares.

El resultado fue un Honda Civic funcionando como coche diario y listo para evolucionar, incluso con pendientes mecánicas.

¿Te atreverías a usar un Honda Civic así para uso diario y aún pensarías en modificarlo, o preferirías detenerte antes del primer golpe en la cuenta?

Inscreva-se
Notificar de
guest
0 Comentários
Mais recente
Mais antigos Mais votado
Feedbacks
Visualizar todos comentários
Etiquetas
Bruno Teles

Falo sobre tecnologia, inovação, petróleo e gás. Atualizo diariamente sobre oportunidades no mercado brasileiro. Com mais de 7.000 artigos publicados nos sites CPG, Naval Porto Estaleiro, Mineração Brasil e Obras Construção Civil. Sugestão de pauta? Manda no brunotelesredator@gmail.com

Compartir en aplicaciones
0
Adoraríamos sua opnião sobre esse assunto, comente!x