La Eletrobras concluyó la venta de 13 plantas térmicas para el grupo de los hermanos Batista por R$ 3,6 mil millones, marcando el fin de su actuación en energía fósil y consolidando un portafolio 100% renovable, con la meta de convertirse en Net Zero hasta 2030.
La Eletrobras cerró un ciclo histórico al concluir la venta de sus últimas 13 plantas térmicas, totalizando R$ 3,6 mil millones en transacciones. La operación marca el fin del portafolio de energía fósil de la compañía, que ahora concentra sus esfuerzos exclusivamente en fuentes renovables como hidroelectricidad, eólica y solar.
El cierre del negocio se produjo con la venta de la planta termoeléctrica Santa Cruz, ubicada en Río de Janeiro, al Grupo J&F, de los hermanos Batista, por R$ 703,5 millones. Esta era la última unidad de un paquete que incluye otras 12 térmicas en Amazonas, también transferidas al grupo controlador de Âmbar Energía.
El impacto de la operación y el enfoque en energía limpia
Según comunicado oficial, la Eletrobras destacó que el desinversión refuerza su estrategia de optimizar el portafolio y redirigir capital hacia proyectos sostenibles, en línea con su meta de convertirse en Net Zero hasta 2030.
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Con el cierre de la etapa fósil, la empresa pasa a operar 100% con fuentes renovables, fortaleciendo su posición en el mercado global de energía verde.
Además de los R$ 3,6 mil millones ya recibidos, la empresa mantiene derecho a un earn-out de R$ 1,2 mil millones, un valor adicional que podrá ser pagado conforme al rendimiento futuro de las plantas negociadas.
La Eletrobras también recibirá el efectivo generado entre la firma del contrato y el cierre de la operación, aumentando el impacto financiero de la transacción.
Reestructuración y negociaciones con aval de Aneel
Para viabilizar la venta, la Eletrobras necesitó reestructurar sus subsidiarias e aislar los activos térmicos en nuevas compañías, permitiendo la aprobación regulatoria por parte de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel).
Esta reestructuración garantizó que los compradores no heredaran pasivos de Eletronorte, antigua controlada de la estatal.
La operación ocurre en paralelo a la aprobación de la transferencia del control de Amazonas Energía a Âmbar, también ligada al Grupo J&F.
Expertos del sector señalan que las dos transacciones están estratégicamente conectadas, creando una integración vertical en la región Norte: el grupo Batista pasa a controlar tanto la generación como la distribución de energía, especialmente en Amazonas, donde las térmicas son fundamentales para el abastecimiento.
La capacidad de generación y el fortalecimiento del Grupo J&F
Las 13 plantas vendidas por la Eletrobras suman 2,1 gigavatios (GW) de capacidad instalada, ampliando el portafolio energético de Âmbar a 4,6 GW.
Este avance posiciona al Grupo J&F como uno de los principales actores privados del sector eléctrico nacional, con presencia creciente en regiones estratégicas del país.
El Ministerio de Minas y Energía prorrogó, en agosto, la concesión de la planta Santa Cruz hasta 2035, garantizando estabilidad regulatoria para la nueva controladora.
El movimiento refuerza la expansión de Âmbar y la política de Eletrobras de descarbonización y simplificación corporativa.
Polémicas y desafíos anteriores a la venta
La negociación fue objeto de controversia en 2024, cuando la Cigás, distribuidora de gas de Amazonas, cuestionó la operación ante Aneel.
La empresa alegaba la existencia de pasivos billonarios con Petrobras y la propia Cigás, que podrían comprometer el negocio.
La agencia, sin embargo, negó los recursos y mantuvo el aval para la transacción, confirmando la regularidad de la operación.
La reestructuración societaria promovida por la Eletrobras permitió separar obligaciones antiguas y garantizar seguridad jurídica tanto para los acreedores como para el comprador.
Este movimiento fue visto por el mercado como una señal de madurez de la empresa post-privatización, que busca enfoque en rentabilidad y sostenibilidad.
El reposicionamiento de Eletrobras en el sector energético
Con el cierre de su portafolio térmico, la Eletrobras da un paso decisivo hacia el modelo de negocios alineado a la transición energética global.
La compañía pretende concentrar inversiones en energía solar, eólica e hidrelétrica, además de tecnologías orientadas a la eficiencia y a la descarbonización.
Según el comunicado oficial, la operación “refuerza el compromiso de optimización del portafolio y allocación eficiente de capital, con foco en la generación de valor y simplificación de la estructura corporativa”.
La venta de las térmicas también reduce riesgos financieros y ambientales, consolidando a Eletrobras como una empresa preparada para el escenario de energía limpia y competitiva.
La Eletrobras cierra un capítulo que duró décadas e inaugura otro, orientado hacia la energía renovable y la sostenibilidad.
La venta de las 13 térmicas por R$ 3,6 mil millones no solo refuerza la estrategia ambiental de la empresa, sino que también redefine su presencia en el sector eléctrico brasileño, ahora totalmente limpia.

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