Batería de papel y sal presentada en la CES 2026 no usa litio, no explota, es recargable y se descompone en el suelo en semanas tras el descarte
En la CES 2026, celebrada en Las Vegas, mientras grandes empresas como Samsung, LG y Sony presentaban pantallas de última generación y robots domésticos, una startup de Singapur llamada Flint exhibió un producto que parecía un simple trozo de cartón gris. Se trataba, en realidad, de una batería recargable, delgada y flexible, que no utiliza litio, cobalto, níquel o plomo. Según publicaciones como Dezeen, PR Newswire y CleanTechnica, la llamada Flint Paper Battery entró en producción en enero de 2026, con una fábrica propia en Singapur. La empresa ya cuenta con asociaciones piloto con Logitech y Amazon, además de planes de expansión para el mercado europeo.
Problema global de las baterías de litio implica baja reciclaje e impacto ambiental creciente
El mundo produce más de 50 mil millones de baterías al año. La mayor parte utiliza materiales como litio, cobalto, níquel o plomo, considerados tóxicos y de difícil reciclaje.
Menos del 5% de las baterías de litio son efectivamente recicladas a nivel global. La mayoría es desechada en vertederos o incinerada, liberando sustancias nocivas al medio ambiente.
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Con la expansión de dispositivos electrónicos — como sensores IoT, auriculares, smartwatches y rastreadores — la demanda por baterías sigue aumentando, intensificando el problema del desecho.
En este contexto, la propuesta de Flint parte de un enfoque diferente: eliminar la necesidad de reciclaje al desarrollar una batería que pueda descomponerse naturalmente.
Tecnología de la Flint Paper Battery usa celulosa, zinc y manganeso en lugar de metales tóxicos
La batería desarrollada por Flint está compuesta por tres elementos principales.
El ánodo utiliza zinc, un metal abundante y reciclable. El cátodo está hecho de manganeso, también ampliamente disponible y considerado menos tóxico. El electrolito se basa en agua con hidrogel, eliminando solventes inflamables.
La estructura de la batería está sostenida por celulosa, derivada de fibras vegetales, que funciona como soporte físico y medio de transporte de iones.
Cuando la batería alcanza el final de su vida útil, los componentes metálicos pueden ser reciclados, mientras que la celulosa y el hidrogel se descomponen en el suelo en aproximadamente seis semanas.
Densidad energética de la batería de papel alcanza 226 Wh/kg y se aproxima a baterías de litio convencionales
Uno de los principales desafíos de las tecnologías sostenibles es alcanzar un rendimiento competitivo. Según pruebas presentadas en la CES 2026, la Flint Paper Battery alcanza una densidad energética de 226 Wh/kg, valor comparable a baterías de fosfato de hierro-litio (LFP) y cercano a algunas baterías de iones de litio tradicionales.
La tecnología también presenta baja resistencia interna, alta tasa de descarga y posibilidad de escalado para diferentes aplicaciones.
Esto abre potencial para uso en dispositivos electrónicos, sensores, sistemas de almacenamiento y, en el futuro, vehículos eléctricos.
Batería de papel funciona incluso cuando se corta y elimina el riesgo de explosión típico del litio
Uno de los diferenciales demostrados por Flint es la seguridad. Durante presentaciones, la batería fue cortada por la mitad mientras alimentaba un dispositivo, sin interrupción de funcionamiento, generación de calor o riesgo de combustión.
Este comportamiento contrasta con las baterías de litio, que pueden sufrir fuga térmica cuando se dañan, resultando en incendios o explosiones. La ausencia de electrolitos inflamables y el uso de agua como base eliminan este riesgo.
Asociaciones con Logitech, Amazon y MIT indican interés industrial en la nueva tecnología de baterías sostenibles
Flint fue ganadora del Future Positive Technology Challenge de Logitech en 2025 y participa en pruebas en dispositivos de la marca.
Amazon también seleccionó a la startup para su programa de aceleración climática vinculado al MIT, evaluando aplicaciones en productos como Kindle y Fire TV.
Además, Dassault Systèmes integra a Flint en su laboratorio de innovación industrial, ofreciendo apoyo para el desarrollo y escalabilidad de la tecnología.
Producción en Singapur comenzó en 2026 con fábrica dedicada a la tecnología de celulosa
La producción inicial ocurre en una unidad de más de 740 metros cuadrados en Singapur, diseñada específicamente para el procesamiento de celulosa.
El proceso de fabricación utiliza agua en lugar de solventes químicos, prescindiendo de estructuras complejas como salas secas y ambientes controlados necesarios en la producción de baterías de litio. La empresa ya busca expansión hacia Europa a través de asociaciones industriales.

La batería tiene un formato tipo pouch, lo que permite flexibilidad y adaptación a diferentes diseños. Esto posibilita el desarrollo de dispositivos más delgados, ligeros y adaptables, incluyendo electrónicos plegables, sensores agrícolas y empaques inteligentes.
En aplicaciones de IoT, la biodegradabilidad puede reducir significativamente el impacto ambiental de dispositivos desechables.
Ausencia de PFAS elimina riesgo regulatorio y cumple con futuras exigencias ambientales internacionales
Otro diferencial relevante es la ausencia de PFAS, sustancias químicas persistentes que han sido progresivamente restringidas en Europa y Estados Unidos.
La eliminación de estos compuestos reduce riesgos regulatorios y facilita la adopción de la tecnología por fabricantes globales.
Investigaciones recientes indican que derivados de celulosa pueden reemplazar materiales petroquímicos en baterías, actuando como separadores eficientes.
Estos estudios refuerzan la viabilidad de la propuesta de Flint e indican una tendencia de crecimiento en el uso de materiales renovables en el sector.
Ahora queremos saber: ¿las baterías biodegradables pueden reemplazar el litio en el futuro?
La Flint Paper Battery presenta un enfoque diferente para un problema global creciente.
Combinando materiales abundantes, seguridad operativa y biodegradabilidad, la tecnología propone un cambio estructural en la forma en que se producen y desechan las baterías. En su opinión, soluciones como esta tienen un potencial real para reemplazar las baterías de litio en los próximos años?

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