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Energía Invisible: Roca Extraída De Profundidades De Minas Es Responsable De Una De Las Mayores Revoluciones Científicas Y Tecnológicas De La Historia Moderna

Escrito por Alisson Ficher
Publicado el 29/11/2025 a las 14:57
A história do urânio revela como um mineral obscuro impulsionou descobertas científicas, energia nuclear, avanços médicos e grandes mudanças tecnológicas.
A história do urânio revela como um mineral obscuro impulsionou descobertas científicas, energia nuclear, avanços médicos e grandes mudanças tecnológicas.
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La trayectoria del uranio, de mineral poco conocido en minas europeas a pieza central de reactores, armas y aplicaciones médicas, revela cómo una piedra oscura ayudó a redefinir nuestra noción de energía, riesgo tecnológico y poder científico.

Muy antes de aparecer en debates sobre centrales, bombas y cambios climáticos, un metal discreto ya estaba presente en vidrios coloridos, cerámicas ornamentales y curiosidades de laboratorio.

Nadie decía su nombre en voz alta en las grandes decisiones políticas, pero él corría silencioso detrás de algunas de las principales transformaciones científicas de los últimos dos siglos.

Ese personaje invisible de la historia es el uranio, un elemento que sale de las profundidades de la Tierra para alimentar una de las formas más intensas de energía ya conocidas por la humanidad.

Hoy, la radioactividad parece un concepto familiar en películas, noticias y clases de física.

Sin embargo, el camino hasta entender que una simple piedra extraída de la mina era capaz de emitir energía por sí misma envolvió décadas de observaciones, experimentos y hasta accidentes felices en el laboratorio.

La trayectoria comienza con un mineral oscuro, la pitchblende, y se despliega en descubrimientos que cambiaron la forma en que la ciencia ve la materia, la energía y el propio riesgo tecnológico.

Al final del siglo XVIII, en 1789, el químico alemán Martin Heinrich Klaproth analizó aquel mineral aparentemente común y aisló, por primera vez, un nuevo metal.

Él lo bautizó como uranio, en referencia al planeta Urano.

En aquella época, la pitchblende servía básicamente para dar color a vidrios y cerámicas, pero el descubrimiento del nuevo elemento aún no revelaba el verdadero alcance de ese material.

La conexión entre el mineral oscuro y una fuente inédita de energía solo sería percibida mucho tiempo después.

Primeras pistas: luz, fluorescencia y materiales radiactivos

La historia del uranio revela cómo un mineral oscuro impulsó descubrimientos científicos, energía nuclear, avances médicos y grandes cambios tecnológicos.
La historia del uranio revela cómo un mineral oscuro impulsó descubrimientos científicos, energía nuclear, avances médicos y grandes cambios tecnológicos.

A partir de la primera mitad del siglo XIX, la relación entre luz y materia comenzó a despertar aún más interés.

En 1852, el físico y matemático Gabriel Stokes investigaba cómo diferentes sustancias reaccionaban a la luz.

Al observar vidrios coloridos con compuestos obtenidos de la pitchblende, percibió un brillo peculiar: una fuerte fluorescencia.

El efecto aún no era plenamente comprendido, pero indicaba que había algo especial en la forma como ese material interactuaba con la radiación.

Era un indicio de que aquel mineral reservaba fenómenos más allá de los conocidos hasta entonces.

El paso siguiente vendría ya a finales del siglo XIX, esta vez por obra del físico francés Henri Becquerel.

En 1896, comparaba los efectos de sales de uranio con los recién descubiertos rayos X.

En una secuencia de experimentos, Becquerel dejó compuestos de uranio guardados al lado de un papel fotográfico protegido de la luz.

Cuando el material fue revelado, surgieron marcas claras en el papel.

Aunque estaba en la oscuridad, el uranio había emitido una forma de radiación capaz de impresionar la placa.

Así fue identificada la radioactividad, un fenómeno hasta entonces desconocido, que mostraba que ciertos elementos emitían energía espontáneamente.

Marie y Pierre Curie y el avance de los estudios sobre radioactividad

El descubrimiento de Becquerel abrió una nueva línea de investigación.

Algunos años después, Marie Curie transformó la radiación en el tema central de su tesis de doctorado.

Junto a su marido, Pierre Curie, analizó en detalle la emisión de energía por materiales radiactivos y logró aislar dos nuevos elementos, el polonio y el radio, ambos mucho más activos que el uranio.

La historia del uranio revela cómo un mineral oscuro impulsó descubrimientos científicos, energía nuclear, avances médicos y grandes cambios tecnológicos.
La historia del uranio revela cómo un mineral oscuro impulsó descubrimientos científicos, energía nuclear, avances médicos y grandes cambios tecnológicos.

En las investigaciones de la pareja, quedaba claro que el uranio no solo emitía radiación de forma continua, sino que también se transformaba en otros elementos con el tiempo.

La materia, que durante siglos parecía estable e indivisible, mostraba ahora un aspecto dinámico y mutable.

Mientras el trabajo de los Curie ganaba proyección, otros físicos comenzaron a explorar las consecuencias de estos descubrimientos.

Ernest Rutherford estudió los diferentes tipos de radiación, describió partículas alfa y beta y propuso modelos para el átomo.

Fue en esta línea de investigación donde se consolidó la idea de que el uranio podía liberar cantidades de energía muy superiores a las de las reacciones químicas comunes al sufrir transformaciones en su estructura interna.

La noción clásica de átomo indivisible, heredada de la Antigüedad, perdía definitivamente espacio.

La idea de reacción en cadena nuclear

Ya a principios del siglo XX, la radioactividad dejaba de ser solo una curiosidad de laboratorio para convertirse en pieza central en la comprensión de la física moderna.

El paso siguiente sería imaginar cómo controlar y amplificar ese proceso.

En 1933, caminando por una calle de Londres tras escuchar un discurso de Ernest Rutherford, el físico Leo Szilard tuvo una revelación.

Comenzó a considerar la posibilidad de desatar reacciones en cadena a partir de neutrones: un neutrón impactaría un núcleo atómico, liberaría energía y nuevos neutrones, que comenzarían a impactar otros núcleos, repitiendo el ciclo.

Szilard registró la idea de que, si este proceso ocurría de forma sostenida en determinados materiales, sería posible extraer enormes cantidades de energía a partir del núcleo de los átomos.

Faltaba, sin embargo, demostrar este concepto en la práctica.

La historia del uranio revela cómo un mineral oscuro impulsó descubrimientos científicos, energía nuclear, avances médicos y grandes cambios tecnológicos.
La historia del uranio revela cómo un mineral oscuro impulsó descubrimientos científicos, energía nuclear, avances médicos y grandes cambios tecnológicos.

En los años siguientes, se acercó a Enrico Fermi, físico que ya investigaba el efecto de neutrones sobre diferentes elementos.

Juntos, comenzaron a probar cómo el uranio y otros materiales reaccionaban a este bombardeo.

La confirmación vino cuando se constató que el uranio podía sufrir fisión nuclear: su núcleo se dividía en partes más pequeñas, liberando energía y más neutrones, capaces de iniciar nuevas fisiones.

En 1942, un grupo liderado por Fermi realizó, en Chicago, la primera reacción en cadena nuclear controlada.

Este hito inaugura oficialmente la era de la energía nuclear, que asociaría de forma definitiva el uranio a una fuente de potencia inédita para la tecnología humana.

Del laboratorio al campo de batalla y a las centrales nucleares

A partir de allí, el elemento que un día tiñó vidrios y cerámicas pasó a ocupar el centro de proyectos estratégicos a escala global.

La misma física que permitió la construcción de los primeros reactores también posibilitó el desarrollo de las bombas atómicas, utilizadas en la Segunda Guerra Mundial.

El uranio, hasta entonces casi anónimo fuera de los círculos científicos, se convirtió en símbolo de poder y en objeto de disputa geopolítica.

Con el fin del conflicto, la energía nuclear pasó a ser presentada, en diversos países, como una promesa de electricidad abundante, capaz de reducir la dependencia de combustibles fósiles.

Reactores surgieron en diferentes regiones del mundo y parte de la electricidad consumida hoy es producida a partir de núcleos de uranio en fisión controlada.

Al mismo tiempo, el arsenal de armas nucleares amplió el alcance de la destrucción posible, llevando a los gobiernos a crear tratados y acuerdos de no proliferación nuclear.

Accidentes nucleares y debate sobre seguridad

La historia del uranio revela cómo un mineral oscuro impulsó descubrimientos científicos, energía nuclear, avances médicos y grandes cambios tecnológicos.
La historia del uranio revela cómo un mineral oscuro impulsó descubrimientos científicos, energía nuclear, avances médicos y grandes cambios tecnológicos.

Los accidentes en centrales mostraron, por otro lado, el lado más delicado del uso de esta tecnología.

El desastre de Chernobyl, en 1986, y el de Fukushima, en 2011, evidenciaron que fallas técnicas, decisiones equivocadas o eventos naturales extremos pueden tener consecuencias duraderas para el medio ambiente y para poblaciones enteras.

A partir de estos episodios, el debate sobre seguridad y transparencia en instalaciones nucleares ganó aún más fuerza.

Aplicaciones médicas de la radiación y beneficios para la salud

Paralelamente a la generación de energía y al uso militar, la radioactividad encontró espacio en áreas directamente ligadas a la salud.

En medicina, la radiación comenzó a ser utilizada para tratar enfermedades y apoyar diagnósticos.

La radioterapia se convirtió en una herramienta importante en la lucha contra el cáncer, al dirigir dosis calculadas de radiación para destruir células tumorales.

Técnicas de imagen avanzadas, como la tomografía por emisión de positrones (PET), utilizan sustancias radiactivas en pequeñas cantidades para mapear el funcionamiento de órganos y tejidos con precisión.

Futuro de la energía nuclear y desafíos del uso del uranio

Video de YouTube

Hoy, el debate en torno al uranio involucra tanto riesgos como oportunidades.

Investigaciones en curso buscan hacer a los reactores nucleares más seguros, reducir la generación de residuos y desarrollar nuevos tipos de combustibles nucleares.

Al mismo tiempo, proyectos de fusión nuclear intentan alcanzar una forma de energía aún más limpia y abundante, aunque esta tecnología aún no esté disponible a escala comercial.

En muchos países, la discusión sobre el papel de la energía nuclear en la transición hacia una matriz de bajo carbono permanece abierta.

Del mineral oscuro extraído de minas al núcleo de reactores y equipos médicos, el uranio recorrió un camino que atraviesa ciencia, tecnología, política y sociedad.

Una piedra aparentemente común, escondida en el subsuelo, acaba ligada a algunas de las decisiones más complejas del mundo contemporáneo.

Ante este historial, ¿cómo equilibrar, en su opinión, el potencial de la energía nuclear con los riesgos asociados al uso del uranio?

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Alisson Ficher

Jornalista formado desde 2017 e atuante na área desde 2015, com seis anos de experiência em revista impressa, passagens por canais de TV aberta e mais de 12 mil publicações online. Especialista em política, empregos, economia, cursos, entre outros temas e também editor do portal CPG. Registro profissional: 0087134/SP. Se você tiver alguma dúvida, quiser reportar um erro ou sugerir uma pauta sobre os temas tratados no site, entre em contato pelo e-mail: alisson.hficher@outlook.com. Não aceitamos currículos!

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