El 76% de los brasileños defiende la energía renovable, pero solo el 26% realmente la adopta — entienda por qué
La energía renovable se ha convertido en uno de los temas más discutidos en Brasil en los últimos años. Sin embargo, a pesar de un discurso amplio de apoyo, la práctica avanza de forma lenta.
La Distancia Entre Intención y Realidad
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Según el estudio ESG Trends 2025, realizado por la empresa Demanda Pesquisa e Desenvolvimento de Mercado, el 76% de los brasileños afirma que la energía renovable es esencial para el futuro del país.
Sin embargo, solo el 26% afirma utilizar alguna fuente limpia en casa, conforme publicó el sitio Metrópoles en 2024.
Este contraste revela una diferencia profunda entre lo que la población cree y lo que realmente hace en el día a día.
De acuerdo con Sílvio Pires de Paula, presidente de Demanda, este “gap” demuestra que el brasileño apoya la causa ambiental, pero encuentra barreras que dificultan el cambio.
Además, según Metrópoles, esta diferencia de 50 puntos porcentuales es la mayor registrada entre los 24 hábitos sustentables evaluados en el levantamiento.
Este es un dato que llama la atención, porque coloca la energía limpia en el centro de las discusiones ambientales, económicas y sociales del país.
Obstáculos Que Traban el Avance de la Energía Renovable
Poco después de la divulgación del estudio, los especialistas comenzaron a señalar las razones para este distanciamiento entre teoría y práctica.
Entre ellos, está el ingeniero Rodrigo Porto, de la Universidad de Brasilia (UnB), quien afirmó a Metrópoles en 2024 que las redes eléctricas brasileñas no están totalmente preparadas para recibir energía descentralizada a gran escala.
Según él, a pesar del potencial solar y eólico del país, la infraestructura aún se ajusta a esta nueva realidad.
Esto significa que muchas familias desean instalar paneles solares, pero enfrentan dificultades técnicas, regulatorias y financieras.
Además, el especialista explicó que existe un fuerte componente educativo, ya que parte de la población cree que “Brasil ya hace lo suficiente”.
Este pensamiento surge porque el país ya tiene una matriz considerada limpia, lo que puede generar la falsa impresión de que el esfuerzo individual no hace diferencia.
Al mismo tiempo, Francisco Moreira, coordinador de sostenibilidad de la COP30, afirmó al portal que el costo inicial de la energía renovable aún pesa.
Según él, muchos brasileños desean adoptar prácticas sostenibles, pero no pueden invertir en sistemas fotovoltaicos sin apoyo financiero.
Esta combinación de factores crea un escenario en el que el deseo existe, pero la ejecución no se concreta.
Contexto Histórico: Cómo Brasil Se Convertió en Referencia en Renovables
Para entender este escenario, necesitamos mirar hacia el histórico de la energía renovable en el país.
Según el Gobierno Federal, Brasil tiene una matriz mayoritariamente renovable desde hace más de 50 años, especialmente debido a la expansión de las hidroeléctricas a lo largo del siglo XX.
Aun así, desde los años 2000, el país ha estado diversificando sus fuentes.
Según datos publicados por el sitio del gobierno en 2023, Brasil alcanzó el 93% de generación eléctrica renovable en ese año, sumando hidroeléctricas, eólicas, solares y biomasa.
Además, según la USP, el Programa de Incentivo a las Fuentes Alternativas de Energía Eléctrica (PROINFA) impulsó el crecimiento de las fuentes eólicas y de biomasa desde 2002.
La universidad también destaca que, entre 2004 y 2012, Brasil participó activamente del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), creado en el Protocolo de Kioto, lo que aceleró proyectos verdes.
Este camino histórico explica por qué Brasil tiene tanto potencial.
Sin embargo, a pesar de este recorrido, aún existe un gran desafío en democratizar el acceso.
La Influencia de la Economía y de las Políticas Públicas
Aunque la energía renovable ha crecido rápidamente en el país, la economía aún desempeña un papel decisivo.
Según la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL), el costo medio para la instalación de sistemas solares residenciales ha disminuido en los últimos años, pero aún requiere una inversión significativa.
Por eso, los incentivos públicos se vuelven fundamentales.
Moreira, de la COP30, explicó a Metrópoles que líneas de crédito, exenciones fiscales y políticas de incentivo son esenciales para transformar el interés de la población en acción concreta.
Según él, además de la parte financiera, la concienciación también necesita crecer, porque la sostenibilidad solo se transforma en hábito cuando existe información accesible y continua.
Un Futuro Posible — y Necesario
Aunque la adopción sea lenta, los especialistas defienden que Brasil tiene condiciones únicas para liderar la transformación global.
Según Rodrigo Porto, de la UnB, solo es necesario que gobiernos, empresas y ciudadanos trabajen juntos para reducir el hiato que aún persiste.
El país tiene sol abundante.
Tiene vientos constantes.
Y tiene fuentes diversas que pueden hacer que la energía renovable sea cada vez más accesible.
Por eso, los especialistas insisten en que la información, la política pública y los cambios culturales deben caminar juntos.
Solo así el discurso se transformará, por fin, en práctica.

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