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La ESA lanza el primer satélite del mundo con radar de banda P para ver el carbono de los bosques en detalles nunca antes vistos.

Escrito por Valdemar Medeiros
Publicado el 15/07/2025 a las 10:22
Actualizado el 15/07/2025 a las 10:23
ESA lança o primeiro satélite com radar de banda P para enxergar o carbono das florestas em detalhes nunca vistos antes
Foto: Divulgação/ESA
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La ESA Lanza el Satélite BIOMASS con el Primer Radar de Banda P del Mundo para Mapear, con Precisión Inédita, el Carbono Almacenado en los Bosques y Entender Su Papel en el Calentamiento Global.

Imagina ver un bosque denso, cubierto de nubes, en medio de la Amazonía o el Congo, y aún así poder ver lo que hay debajo de las copas de los árboles: medir los troncos, las ramas y calcular exactamente cuánta madera, y por lo tanto, cuánto carbono, hay allí. Lo que parece una escena de ciencia ficción acaba de convertirse en realidad con el lanzamiento del satélite BIOMASS, de la Agencia Espacial Europea (ESA).

Es la primera vez en la historia que un radar de banda P —el más profundo y penetrante jamás enviado al espacio— será utilizado para mapear la biomasa terrestre con precisión inédita, revelando el verdadero papel de los bosques en el ciclo global del carbono. Lo que está en juego es entender cuánto CO₂ realmente absorben, dónde están los mayores depósitos de carbono del planeta, y cómo todo esto está cambiando con el avance del cambio climático.

La Misión que Mira Hacia Abajo — para Entender el Todo

Lanzado con éxito el 29 de abril de 2025, a bordo de un cohete Vega-C en el centro espacial de Kourou, en la Guayana Francesa, el satélite BIOMASS ahora orbita la Tierra como parte del programa Exploradores de la Tierra de la ESA.

Menos de una hora después de la separación del cohete, el satélite ya había enviado su primera señal, confirmando que estaba operativo.

Video de YouTube

La misión fue diseñada con un propósito claro: cuantificar la biomasa forestal y, por consecuencia, la cantidad de carbono almacenada en los bosques del mundo — algo que nunca se ha hecho con precisión global antes.

Esto incluye regiones remotas, cubiertas por nubes tropicales o por doseles vegetales tan densos que ningún otro satélite ha podido penetrar.

Según la ESA, más del 70% de la biomasa terrestre está concentrada en bosques tropicales, como la Amazonía, la Cuenca del Congo y el Sudeste Asiático. Pero la mayor parte de la atención global se limita a la cobertura vegetal visible por satélite, lo que no es suficiente para estimar lo que realmente está almacenado en los troncos, troncos y ramas — la parte leñosa del bosque, que almacena hasta el 50% del peso de un árbol en carbono.

El Radar de Banda P: el Secreto del BIOMASS

La innovación central de la misión está en el primer radar de apertura sintética en banda P enviado al espacio. Mientras que satélites como el Sentinel-1 (banda C) o el NISAR de la NASA (banda L) utilizan longitudes de onda menores, el radar de banda P opera con ondas mucho más largas, capaces de atravesar las copas de los árboles, la cobertura de nubes e incluso lluvias intensas.

Esto permite que el BIOMASS interactúe directamente con lo más valioso para el ciclo del carbono: la madera, el tronco, las ramas y el suelo del bosque. El radar emite pulsos y captura el eco que regresa, procesando la señal para medir la estructura tridimensional de la vegetación.

Y no estamos hablando de simples imágenes: el radar es capaz de estimar la altura de los árboles, la densidad del bosque y la distribución de la materia orgánica leñosa, creando un mapa global de la biomasa forestal con una precisión que ningún instrumento terrestre u orbital ha logrado antes.

Implantación: un Desafío de Ingeniería

Para hacer posible esta medición, el satélite necesitará desplegar una antena reflectora de 12 metros de diámetro, montada en un brazo articulado de 7,5 metros. Esta maniobra extremadamente delicada se llevará a cabo en los primeros días de la misión. Cuando esté completamente desplegada, la antena podrá escanear vastas regiones de la superficie terrestre con altísima resolución, incluso en áreas de difícil acceso.

El satélite BIOMASS también incorpora sistemas de navegación y control finos, que permitirán pasajes repetidos sobre las mismas áreas bajo ángulos ligeramente diferentes. Con esto, podrá aplicar técnicas de tomografía radar, una especie de escaneo en capas, que permitirá reconstrucciones 3D de la estructura forestal.

Misión en Dos Fases: Mapa 3D y Monitoreo

La misión está dividida en dos fases principales. La primera, llamada fase tomográfica, durará 18 meses y se dedicará a la construcción de modelos tridimensionales de los bosques, cruzando señales colectadas desde diferentes ángulos. La segunda, con una duración de 4 años, será la fase interferométrica, en la que el satélite observará cambios en la altura, densidad y estructura del bosque a lo largo del tiempo.

Con esto, será posible estimar con gran precisión cuánto carbono se está absorbiendo o emitiendo, por región y por tipo de bosque. Y esta información tiene implicaciones directas para políticas de clima, mercado de carbono, REDD+ y planificación ambiental.

¿Por Qué Esto Importa?

Sabemos que los bosques absorben, en promedio, alrededor de 8 mil millones de toneladas netas de CO₂ por año — pero esta es solo una estimación. La deforestación y la degradación forestal devuelven parte de ese carbono a la atmósfera. El problema es que, hasta ahora, no teníamos herramientas globales confiables para cuantificar exactamente este saldo.

El BIOMASS cambia este juego. Con él, será posible:

  • Calcular el stock de carbono forestal sobre el suelo con alta precisión
  • Detectar áreas de pérdida o ganancia de biomasa año tras año
  • Modelar el impacto del clima y la actividad humana en los bosques
  • Subsidiar acuerdos internacionales de reducción de emisiones

En otras palabras: el BIOMASS no solo observa la Tierra — ayuda a redefinir cómo entendemos el papel de los bosques en el equilibrio climático global.

Un Salto para la Ciencia — y para la Protección Ambiental

Con una inversión de años y tecnologías de punta como el radar de banda P, la ESA lanza con el BIOMASS uno de los proyectos científicos más audaces de la década en el campo de la climatología, ecología y teledetección.

La misión también tiene un valor simbólico: demuestra que la carrera espacial no es solo hacia Marte, sino también para salvar nuestro planeta, proporcionando datos críticos para combatir el calentamiento global y proteger lo que queda de los bosques tropicales.

Si el BIOMASS cumple su objetivo — y todo indica que sí —, comenzaremos a ver los bosques no solo como paisajes verdes, sino como reservorios vitales de carbono, visibles ahora con claridad científica sin precedentes.

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Valdemar Medeiros

Formado em Jornalismo e Marketing, é autor de mais de 20 mil artigos que já alcançaram milhões de leitores no Brasil e no exterior. Já escreveu para marcas e veículos como 99, Natura, O Boticário, CPG – Click Petróleo e Gás, Agência Raccon e outros. Especialista em Indústria Automotiva, Tecnologia, Carreiras (empregabilidade e cursos), Economia e outros temas. Contato e sugestões de pauta: valdemarmedeiros4@gmail.com. Não aceitamos currículos!

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