Los especialistas en malas hierbas nocivas piden a los residentes del noroeste del Pacífico que recojan y coman la mayor cantidad posible de moras silvestres para contener la mora negra del Himalaya, una planta invasora que amenaza especies nativas y genera pérdidas billonarias en los Estados Unidos.
Parece una receta de abuela, pero es una recomendación oficial de especialistas en el control de especies invasoras. Los residentes del noroeste del Pacífico, en los Estados Unidos, están siendo incentivados a recolectar y comer la mayor cantidad posible de moras silvestres como forma de combatir la mora negra del Himalaya, una planta invasora que amenaza especies nativas de la región y que se ha propagado de forma tan agresiva que el límite estándar de recolección del 30% simplemente ya no se aplica. La idea es reducir el número de semillas dispersadas por la naturaleza y, al mismo tiempo, aumentar la concienciación sobre los daños causados por especies exóticas.
La orientación proviene de profesionales como Skye Pelliccia, especialista en educación del Programa de Control de Malas Hierbas Nocivas del Condado de King, en el estado de Washington, según Yahoo. «Nunca faltarán moras negras en el noroeste del Pacífico», dijo Pelliccia, dejando claro que la abundancia de la planta invasora es tan grande que no hay riesgo de escasez para los pájaros y otros animales que también se alimentan de los frutos. Con la llegada de la primavera, las moras silvestres deberían comenzar a florecer en los próximos meses y estarán listas para cosecha entre finales de junio y agosto.
Por qué las moras silvestres se han convertido en un problema ambiental en los Estados Unidos

La mora negra del Himalaya llegó al noroeste del Pacífico como especie introducida y encontró condiciones ideales para multiplicarse sin control. El problema es que las plantas invasoras como esta compiten directamente con las especies nativas por recursos esenciales, incluyendo luz solar, agua y nutrientes del suelo.
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Cuando una especie exótica se propaga a la velocidad de la mora negra, puede perjudicar la biodiversidad local e incluso alterar permanentemente ecosistemas enteros.
Las moras silvestres de la variedad invasora están tan diseminadas que los métodos tradicionales de control no son suficientes. La planta invasora forma arbustos densos y espinosos que sofocan la vegetación nativa y transforman áreas antes diversificadas en monocultivos involuntarios.
Para los especialistas, el consumo humano de los frutos es una estrategia complementaria que ayuda a reducir la dispersión de semillas. Cada mora recolectada y comida es una semilla menos que podría germinar y expandir aún más la presencia de esta planta invasora en el territorio.
Las pérdidas billonarias que las especies invasoras causan en América del Norte
El impacto de las moras silvestres invasoras no se limita al medio ambiente. Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, un estudio de 2021 estimó que el desplazamiento de especies costó a América del Norte más de 26 mil millones de dólares anualmente desde 2010.
Son costos que incluyen daños a la agricultura, gastos en control de plagas, pérdida de productividad en áreas forestales y degradación de ecosistemas que prestan servicios ambientales valiosos.
En el estado de Washington, donde la mora negra del Himalaya es particularmente agresiva, los números son igualmente alarmantes. Si solo 23 de las 200 especies conocidas de plantas y animales no nativos se propagaran sin control, el impacto anual total podría alcanzar 1.3 mil millones de dólares.
Este cálculo considera solo una fracción de las especies invasoras presentes en el estado. El costo real, cuando se suma el daño ecológico a largo plazo y la pérdida de biodiversidad, probablemente supere cualquier estimación financiera disponible. Las moras silvestres representan solo una pieza de este problema mucho mayor.
La tendencia de transformar especies invasoras en comidas y postres
Comer moras silvestres invasoras no es una idea aislada. Transformar especies exóticas en cenas, postres y otras delicias se ha convertido en una tendencia creciente en diversas regiones de los Estados Unidos.
Las personas están consumiendo de todo, desde frutas silvestres y malas hierbas hasta cangrejos azules y jabalíes salvajes, en un esfuerzo por tomar medidas locales y proteger los ecosistemas de sus comunidades.
El movimiento ha ganado fuerza porque ofrece algo que pocas campañas ambientales logran: una recompensa inmediata y sabrosa. Recolectar moras silvestres para hacer mermeladas, tartas y jugos es una actividad placentera que cualquier persona puede realizar sin equipo especial.
Para los especialistas en control de especies invasoras, esta combinación de beneficio ambiental y satisfacción personal es lo que hace que la estrategia sea tan eficaz en la movilización comunitaria.
Cuando la solución a un problema ecológico implica comer fruta fresca gratis, la adhesión tiende a ser mucho más alta que en campañas basadas solo en información y alerta.
Cuidados importantes para quienes quieran recolectar moras silvestres en la naturaleza
A pesar del incentivo de los especialistas, quien vaya a recolectar moras silvestres necesita informarse adecuadamente y seguir todas las reglas y directrices del área, especialmente en tierras públicas.
No toda mora encontrada en la naturaleza pertenece a la especie invasora, y existen plantas similares que pueden ser tóxicas. La identificación correcta de la mora negra del Himalaya es el primer paso antes de cualquier recolección.
También es fundamental respetar las regulaciones locales sobre recolección en parques y reservas. Aunque los especialistas han afirmado que el límite del 30% no se aplica a la mora negra del Himalaya debido a su abundancia extrema, otras especies en la misma área pueden estar protegidas.
El consumo de moras silvestres es una estrategia válida de control ambiental, pero debe ser practicado con conocimiento y responsabilidad para no causar daños colaterales a la biodiversidad que se pretende proteger.
Qué más pueden hacer los residentes además de comer moras silvestres
Para quienes no se sienten atraídos por la idea de resolver problemas ambientales a través de la alimentación, los especialistas sugieren otras formas de apoyar la biodiversidad local. Revitalizar el jardín con plantas nativas es una de las acciones más efectivas que cualquier residente puede tomar.
Sustituir los céspedes tradicionales por paisajismo con especies naturales de la región ayuda a crear corredores ecológicos que benefician a polinizadores, aves y pequeños animales.
La cuestión de las moras silvestres invasoras es, en el fondo, un recordatorio de cómo las elecciones humanas del pasado crean problemas ambientales en el presente. La mora negra del Himalaya fue introducida en la región intencionalmente como planta invasora, y ahora cuesta miles de millones controlarla.
Cada arbusto que domina un área y cada una de las especies nativas que desaparece por competencia es consecuencia directa de esa introducción. La buena noticia es que, al menos en este caso, parte de la solución es simple, gratuita y deliciosa.
¿Comerías moras silvestres para ayudar al medio ambiente? ¿Crees que transformar especies invasoras en alimento es una estrategia inteligente o solo un paliativo? Deja tu opinión en los comentarios. Este debate entre conservación y creatividad está cada vez más presente en todo el mundo.

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