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Este Lagarto Invasor Está Destruyendo Nidos, Engañando Trampas y Expandéndose por EE.UU. Más Rápido Que la Pitón Birmana, Ya Ha Destruido Hasta el 97% de los Nidos de Tortuga en Áreas de Florida y Ha Dejado a los Científicos en Alerta Máxima en los Últimos Años

Publicado el 30/01/2026 a las 19:53
Actualizado el 30/01/2026 a las 20:02
Lagarto invasor nos Estados Unidos devora ovos, destrói ninhos e engana armadilhas, espalhando-se rápido e ameaçando ecossistemas inteiros.
Lagarto invasor nos Estados Unidos devora ovos, destrói ninhos e engana armadilhas, espalhando-se rápido e ameaçando ecossistemas inteiros.
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En cinco años, el lagarto teiú argentino creció 250% y se esparció por al menos seis estados. En un condado de 2 mil habitantes, ya pasó de 3 mil individuos. En los Everglades, devora huevos y derriba árboles, dejando especies nativas con supervivencia casi cero y conservación evaluada en US$ 10 millones.

Un lagarto invasor está avanzando por Estados Unidos con una velocidad que ya asusta a ecologistas: en cinco años, la población disparó 250% y el animal se esparció por al menos seis estados, apareciendo en patios, granjas invadidas y áreas naturales frágiles, siempre dejando rastros de destrucción.

En Florida, el impacto se convirtió en alerta máxima cuando levantamientos indicaron que el 97% de los nidos de tortugas quedaron completamente destruidos en apenas una temporada, escenario que empujó la creación de múltiples programas de conservación evaluados en US$ 10 millones y expuso una caída de supervivencia de especies nativas a casi cero en áreas protegidas.

La explosión del lagarto teiú y el avance más allá de un único estado

(Foto de Denise Shepherd/Departamento de Recursos Naturales de Georgia) /  (Foto de Dustin Smith/Georgia DNR)

El crecimiento no quedó restringido a un punto aislado. En cinco años, estados registraron un aumento del 250% de una especie de reptil invasor, con expansión por al menos seis estados.

En un pequeño condado con alrededor de 2.000 personas, hubo un período en el que la población animal superó los 3.000 individuos, una inversión que transformó al lagarto en una presencia cotidiana, incluso en áreas urbanas y rurales.

Relatos incluyen apariciones en patios y granjas, con el lagarto circulando y causando destrucción por todas partes.

El patrón sugiere que la invasión no está siendo contenida solo con vigilancia puntual, porque el avance ocurre tanto en áreas naturales como en espacios ocupados por personas, aumentando la posibilidad de contacto frecuente y multiplicando daños.

El tamaño engaña: el lagarto crece como un perro y come casi todo

El lagarto teiú argentino no se comporta como el “lagarto pequeño que desaparece en un abrir y cerrar de ojos”. Puede llegar a 1,2 metro de longitud y pesar casi 5 kg, con patas gruesas, mandíbulas fuertes y cola poderosa, además de suficiente fuerza para escalar paredes de ladrillos. El peligro no está solo en el tamaño, sino en el conjunto de habilidades de supervivencia.

En la alimentación, el lagarto es descrito como oportunista y agresivo: come cualquier cosa que logre dominar, desde huevos de tortuga y pájaros hasta ranas venenosas.

En los registros de presas, entran huevos de tortuga marina, huevos de caimán americano, la tortuga gopher amenazada, aves jóvenes, ratas, ardillas, sapos, lagartos nativos, serpientes pequeñas, frutas, semillas y hasta carroña. Cuando el objetivo es un huevo, la destrucción se vuelve extrema y rápida.

Por qué los nidos se convierten en el objetivo principal y cómo el 97% pueden desaparecer en una temporada

El foco del lagarto en huevos cambia la dinámica del ecosistema porque no afecta solo a individuos, sino a la reposición de poblaciones enteras.

Un adulto puede eliminar hasta 20 nidos por año, y solo 5 a 10 individuos ya pueden borrar un vivero completo de una especie. En playas de Florida, hay relatos de 70% a 97% de los nidos de tortuga destruidos en una sola temporada.

Este tipo de pérdida es aún más grave cuando se considera que una tortuga marina puede tardar de 20 a 30 años en alcanzar la madurez, mientras que un nido puede ser totalmente consumido por el lagarto en pocos minutos. En la práctica, es una extinción lenta: los adultos aún aparecen, pero la próxima generación no llega.

Sangre parcialmente caliente y tolerancia al frío amplían el territorio del lagarto

Uno de los puntos más inusuales atribuidos al lagarto es la capacidad de ser parcialmente de sangre caliente durante la época de reproducción. En investigaciones mencionadas, puede elevar la temperatura corporal de 5°C a 10°C por encima del ambiente en este período, algo raro en reptiles, que generalmente dependen totalmente de la luz solar para funcionar.

Esta ventaja acelera el desarrollo de los huevos y anticipa el nacimiento de crías en 7 a 14 días, lo que impulsa el crecimiento poblacional a un ritmo de duplicación y nueva duplicación. Además, hay confirmación de supervivencia consistente en Georgia y Carolina del Sur incluso con temperaturas invernales cercanas a 0°C, porque el lagarto hiberna de 40 a 100 días y cava túneles de 1 a 2 metros en el subsuelo, reteniendo suficiente calor para evitar congelación.

Inteligencia por encima de lo esperado: el lagarto aprende, recuerda y engaña trampas

El lagarto también ha sido asociado a ciclos claros de sueño REM, un tipo de sueño vinculado al procesamiento de memoria y antes observado de forma típica en mamíferos y aves. La consecuencia conductual es directa: aprende, recuerda y se adapta más rápido que la mayoría de los reptiles, lo que ayuda a explicar por qué evita trampas tras solo uno o dos encuentros y cambia de rutas cuando percibe riesgo.

Experimentos en la Universidad de Tennessee indicaron que reconoce colores y objetos dos a tres veces más rápido que las tortugas caja y las serpientes de cascabel, dos especies frecuentemente citadas como inteligentes entre reptiles. En la práctica, el lagarto abre pestillos simples de gallinero, derriba botes de basura, escala cercas de alambre y encuentra alimento escondido, con agricultores reportando que trampas colocadas hoy son “vencidas” mañana porque el animal cambia de camino.

Aún se menciona comportamiento inusual en reptiles: algunos individuos aprendieron a viajar a lo largo de carreteras de asfalto caliente para cubrir distancias de decenas de kilómetros, algo más asociado a mamíferos nocturnos como zorros y coyotes. El resultado es un invasor que no solo entra en el sistema, sino que ajusta su propio comportamiento para eludir el control.

El efecto tijera con la pitón birmanesa y el colapso en capas del ecosistema

En los Everglades, el lagarto llegó en un momento en que otra especie invasora ya venía causando daños durante casi 20 años: la pitón birmanesa. La superposición fue comparada a unas tijeras tirando de una hoja por extremos opuestos, porque cada invasor “limpia” una capa diferente.

La pitón, con 4 a 6 metros, se especializa en grandes presas, como conejos, zarigüeyas, mapaches, crías de ciervo e incluso caimanes.

Estudios citados indican que, en algunas áreas, las poblaciones de conejos y zarigüeyas cayeron casi 100% en pocos años después de la llegada de las pitones. Mientras tanto, el lagarto apunta a huevos y aves que nidifican en el suelo, afectando directamente la capa reproductiva. Cuando desaparecen los adultos de un lado y la reproducción del otro, el ecosistema pierde la capacidad de recuperación.

El impacto se vuelve visible en especies antes comunes, que casi han desaparecido, y en aves que hacen nido en el suelo, como codornices y arrendajos, con caídas mencionadas del 40% al 60%. Es el tipo de daño que parece silencioso al principio y explota cuando los levantamientos de nidos revelan pérdidas casi totales.

Además de los huevos, el lagarto mueve la tierra, derriba márgenes y atrae problemas

El daño no se limita a la depredación. Al excavar túneles de hasta 2 metros, el lagarto altera la estructura del suelo, hace que la arena de los márgenes colapse, corta raíces de plantas, cambia patrones de vegetación y aún crea refugios que atraen roedores. Este desplazamiento de roedores a los túneles aumenta el riesgo de enfermedad y amplía los efectos indirectos.

En términos prácticos, el lagarto no solo come, sino que desarma la base del ambiente, creando condiciones para nuevas cadenas de impacto, con pérdida de estabilidad del suelo y cambios en el uso del espacio por otras especies.

Cómo llegó el lagarto: comercio de mascotas, liberaciones y escapes en masa

El origen de la invasión se asocia con el comercio de animales de compañía exóticos. Durante más de dos décadas, Estados Unidos fue uno de los mayores mercados consumidores de reptiles, y hay datos que indican que, entre 2000 y 2015, hasta 79.000 lagartos vivos fueron importados, sin contar aquellos criados en casa para el comercio.

Al principio, eran vistos como mascotas exóticas baratas y “fácil de cuidar”, con juveniles costando entre 50 y 150 dólares. El problema es que el lagarto que tenía 15 a 20 cm al momento de la compra crece rápido y se convierte en un animal de más de 1,2 metros, con 4 a 7 kg, comiendo grandes cantidades y escapando de recintos. Al entrar en la fase adulta a los 8 a 12 meses, más rápido que muchos reptiles, los costos se disparan y muchos dueños liberan el animal en la naturaleza.

Después de la pandemia, hubo un aumento acentuado de abandonos en 2020 y 2021, con centros de rescate en Florida registrando cientos de casos por mes, además de muchos no reportados.

Otro factor vino de instalaciones comerciales de cría en Florida, consideradas parte central del comercio de reptiles en el país: después de huracanes e inundaciones, especialmente entre 2017 y 2020, recintos fueron inundados y cientos escaparon, ya adultos y adaptados a ambientes cálidos y húmedos.

El efecto multiplicador queda claro en un escenario descrito: bastan 10 hembras escapando en la misma área y, con una tasa de 20 a 34 huevos por año, en cinco años la población puede llegar a miles, superando incluso a la población humana de una pequeña ciudad.

El retrato de “ciudad del lagarto” y la falta de depredadores naturales

En Tattnall County, en Georgia, apodado “Tegu Town” por los medios locales, la ciudad tiene alrededor de 2.000 residentes, pero desde 2021 las autoridades registraron más de 3.000 lagartos dentro de un radio de 5 km. Los habitantes informan haber visto al lagarto corriendo en patios como un perro suelto, tomando sol frente a casas y cruzando calles al mediodía sin miedo.

El avance gana fuerza porque el lagarto casi no tiene depredadores naturales. Los caimanes americanos pueden comer juveniles, pero son casos raros; los coyotes tienen dificultad para atacar adultos debido a su piel gruesa y reflejos rápidos; las águilas a veces atrapan juveniles, con un impacto pequeño. Sin presión de depredadores, la reproducción se convierte en una máquina imparable.

El combate cuesta caro y aún así el lagarto aprende a eludir

Las autoridades recurren a informes del público para localizar individuos y luego instalar trampas, usando drones infrarrojos para escanear vegetación densa y equipos con perros entrenados para rastrear olores.

Sin embargo, el lagarto muestra la capacidad de engañar al sistema: hay descripciones de individuos soltando la cola durante la persecución, con la cola continuando moviéndose y reteniendo el olor mientras el animal escapa, desviando a los equipos por cientos de metros.

Las herramientas más utilizadas incluyen trampas de feromonas y trampas de captura viva. La Universidad de Florida implementa 300 trampas vivas por año dentro y fuera de los Everglades, utilizando huevos de gallina como cebo, pero hasta esto enfrenta obstáculos: 53 trampas fueron robadas o arrastradas por caimanes en un año mencionado.

Cuando se captura un lagarto, debe ser colocado en dos bolsas bien cerradas y encerrado en un recipiente rígido con dos cerraduras, porque ha habido casos de individuos masticando bolsas o forzando tapas con las extremidades. En 2020, el Servicio Geoógico de los Estados Unidos registró la captura de más de 900 individuos, el mayor número citado, y gráficos indicaron una caída en la población central, pero como reducción frágil, lejos de un control real.

Hay estimaciones de que el país gaste más de 10 millones de dólares al año en esta lucha, incluyendo drones, perros, personal de campo, transporte y procesos legales.

Leyes, abatimiento permitido en propiedades y prohibiciones de posesión

A niveles estatales, Florida y Georgia declararon legal el abatimiento humanitario del lagarto en propiedad privada, siempre que el dueño del terreno dé permiso. Aún así, esto no es simple, porque las leyes contra la crueldad animal y las normas locales siguen vigentes, creando un dilema jurídico de “permitido, pero restringido”.

También existe un programa de amnistía para animales de compañía exóticos en Florida, creado porque muchos mascotas exóticas estaban siendo liberados en la naturaleza.

Paralelamente, varios estados han comenzado a introducir prohibiciones de posesión del lagarto, con multas pesadas para el mantenimiento ilegal, y reglas que determinan que cualquier individuo capturado en la naturaleza debe ser destruido, aunque los propios gestores admiten que estas leyes afectan más el futuro que deshacen lo que ya escapó en los últimos 10 a 20 años.

Lo que puede suceder si el lagarto continúa avanzando y por qué la década de 2030 asusta

Modelos atribuidos al USDA y al Servicio Geológico de EE. UU. dibujan un escenario duro: entre 2030 y 2040, el lagarto podría expandir su área hasta un tercio de los Estados Unidos, estirándose desde Florida a Texas, llegando al norte hasta Tennessee y cruzando fronteras hacia México y América Central.

La base sería el mismo tipo de modelo utilizado antes para prever la expansión de pitones birmanesas y lampreas marinas, con la barrera natural de frío volviéndose menos eficiente en regiones donde el lagarto ya demostró tolerancia.

En este escenario, los ecologistas señalan el riesgo de extinción localizada de especies nativas, con pérdida de decenas de miles de nidos por estación para tortugas marinas y desaparición completa de algunas especies en ciertas regiones.

Por eso, hay expectativa de que a partir de la década de 2030 no baste una trampa, perro rastreador o captura manual tradicional, exigiendo nuevas armas ecológicas, con inteligencia artificial vista como primera línea de defensa para prever rutas, reproducción, refugios y puntos críticos, además de robots terrestres y trampas automatizadas. Otra apuesta mencionada es una nueva generación de trampas de feromonas capaz de atraer grupos enteros, no solo individuos.

En la práctica, el lagarto dejó de ser solo otro invasor y se convirtió en una prueba de límite para la conservación, agricultura y control de fauna.

¿Crees que EE. UU. aún puede contener a este lagarto con trampas y vigilancia, o la invasión ya ha pasado el punto de no retorno?

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Satan Show
Satan Show
03/02/2026 08:23

Seems like an AI article, yes, it is an AI generated story, thanks.

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Maria Heloisa Barbosa Borges

Falo sobre construção, mineração, minas brasileiras, petróleo e grandes projetos ferroviários e de engenharia civil. Diariamente escrevo sobre curiosidades do mercado brasileiro.

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