La construcción civil enfrenta un desafío crítico: la falta de mano de obra calificada ha elevado los costos a niveles alarmantes, presionando a empresas y consumidores. El escenario, impulsado por factores económicos y estructurales, puede afectar obras en todo el país en los próximos meses.
La escasez de mano de obra calificada alcanza niveles récord y encarece la construcción civil en Brasil, señala un estudio de la FGV.
El sector de la construcción civil en Brasil vive un momento de presión e incertidumbre, impulsado por la escasez de mano de obra calificada, que alcanzó en marzo de 2025 el mayor índice desde octubre de 2012.
Según datos de la Encuesta de Construcción, investigación realizada por el Instituto Brasileño de Economía de la Fundación Getulio Vargas (FGV IBRE), el 82% de las empresas informan dificultades para contratar nuevos profesionales — una alerta que reanima el debate sobre la formación técnica y los desafíos de retención en el sector.
-
Tubulación submarina gigante comienza a salir del papel con obra de R$ 134,7 millones en el Puerto de Santos: estructura de 1,7 km utiliza tubos de 12 metros y 700 mm para llevar agua a 450 mil personas en Guarujá.
-
Pedreiro revela técnica profesional de enlucido que usa maestras alineadas y regla de 3 metros para enlucir una pared entera en hasta 3 horas, sin juntas visibles, con espesor uniforme, plomo perfecto y acabado listo para pintar sin retrabajo.
-
Australia acelera la búsqueda de trabajadores extranjeros en 2026 con una lista oficial de profesiones en falta que incluye conductores, programadores y enfermeras, salarios a partir de AUD 76.515 por año y visas que pueden llevar a la residencia permanente.
-
La obra que debería estar lista para la Copa de 2014 en Brasil se inauguró con 12 años de retraso y casi R$ 6 mil millones invertidos: la Línea 17-Oro del monotrilho de São Paulo abrió con horarios reducidos y solo debería operar plenamente en octubre.
El escenario actual revela una ecuación difícil de resolver: por un lado, la demanda por profesionales crece, impulsada por obras públicas y privadas que ganan ritmo en diversas regiones del país.
Por otro lado, la oferta de trabajadores calificados no acompaña el movimiento, lo que ha encarecido no solo la mano de obra, sino todo el proceso productivo.
Profesionales están en falta en el mercado
El problema es aún más grave en áreas de servicios especializados, como instalaciones eléctricas, hidráulicas y acabados.
De acuerdo con el FGV IBRE, el 70% de las empresas de este segmento afirman no encontrar trabajadores disponibles — el mayor porcentaje registrado desde el inicio de la serie histórica, en julio de 2010.
Para Ana Maria Castelo, coordinadora de Proyectos de Construcción de la FGV, el escenario refleja un inicio de año pesimista para el sector.
Ella destaca que la combinación entre escasez de mano de obra, crédito más caro y desaceleración de la actividad económica conforma un “cóctel” que dificulta el avance de las inversiones en el área.
Sin embargo, hay señales de que las contrataciones deben ser retomadas a lo largo del semestre, lo que puede generar aún más presión sobre el mercado laboral.
Inflación en la construcción dispara
Además de la dificultad para contratar, el sector enfrenta un aumento expresivo en los costos.
La inflación de la construcción civil acumulada en 12 meses llegó al 7,32%, prácticamente el doble del índice registrado en marzo de 2024, que había sido del 3,29%.
El mayor impacto vino precisamente de la mano de obra, que registró un aumento del 9,5%, superando los aumentos de insumos y materiales, cuya variación fue del 5,9%.
Este dato refuerza cómo la escasez de trabajadores ha afectado directamente los precios de las obras, elevando presupuestos y dificultando la ejecución de proyectos, principalmente en el sector habitacional e infraestructura.
São Paulo vive un escenario aún más crítico
La situación se agrava cuando se analiza a nivel regional.
En São Paulo, principal polo de la construcción civil en el país, el Índice de Costo de la Construcción (ICC-SP) subió un 8,08% en el acumulado de 12 meses, mientras que el componente relacionado con la mano de obra avanzó un 10,49%.
En el mismo período de 2024, los porcentajes eran del 3,61% para el ICC-SP y del 3,29% para Brasil.
De acuerdo con el Sindicato de la Industria de la Construcción Civil del Estado de São Paulo (SindusCon-SP), las causas están ligadas al fuerte choque de tasas de interés iniciado en 2024, sumado a las incertidumbres del escenario macroeconómico global, como la guerra en Ucrania, la inestabilidad en los precios de las materias primas y la reciente valorización del dólar, que afecta directamente los costos de los insumos importados.
Formación técnica y valorización profesional en debate
Frente a este panorama, la necesidad de invertir en la calificación de mano de obra se vuelve urgente.
Aunque Brasil cuenta con diversas instituciones de enseñanza técnica y profesionalizante, como el SENAI, la demanda del sector es superior a la capacidad de formación actual.
Un estudio de la Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción (CBIC), actualizado en febrero de 2025, estima que el país necesita alrededor de 350 mil nuevos profesionales capacitados hasta el final del año para atender a las demandas de obras públicas, vivienda popular y emprendimientos privados.
Sin esto, el cuello de botella tiende a agravarse.
Expertos apuntan que la baja atracción de la profesión entre los jóvenes es otro obstáculo.
Salarios modestos, condiciones de trabajo difíciles y la falta de planes de carrera alejan nuevos talentos de la construcción civil.
Incentivos gubernamentales y asociaciones con empresas privadas son alternativas consideradas para mitigar el problema.
Indicadores económicos presionan al sector
Los datos más recientes también indican una recuperación tímida de la actividad económica, lo que puede alimentar aún más la demanda por construcción.
Según el Boletín Focus del Banco Central, la expectativa de crecimiento del PIB en 2025 subió al 1,9%, impulsada por sectores como el agronegocio y la infraestructura.
Esto deberá intensificar la búsqueda de mano de obra, en un escenario ya presionado por costos.
Además, la tasa básica de interés (Selic) continúa elevada, actualmente en 10,75%, lo que encarece el crédito inmobiliario y dificulta la financiación de grandes obras.
Esto impacta directamente a los pequeños y medianos constructores, que ven sus proyectos siendo postergados o redimensionados.
Cómo se realizó la pesquisa
La Encuesta de Construcción de la FGV IBRE se realizó con 656 empresas del sector, ubicadas en siete capitales brasileñas: Belo Horizonte, Brasília, Porto Alegre, Recife, Salvador, Río de Janeiro y São Paulo.
Los datos recogidos reflejan no solo las condiciones actuales del mercado, sino también las expectativas para los próximos meses.
La investigación es una de las principales fuentes de análisis sobre el comportamiento del sector en el país y sirve como referencia para gobiernos, empresas e inversionistas que operan en el área de infraestructura y vivienda.
Una alerta para el futuro de la construcción en Brasil
El escenario actual de la construcción civil en Brasil es preocupante, pero también está lleno de oportunidades.
La escasez de mano de obra, si se gestiona bien, puede estimular inversiones en educación técnica, valorización profesional y modernización de procesos productivos, como la construcción modular y el uso de tecnologías como el BIM (Modelado de la Información de la Construcción).
Tal como destacó la periodista Ana Maria Castelo, de la FGV, el momento exige atención redoblada de gestores públicos y empresarios.
La combinación entre crédito caro, alta inflación y falta de profesionales puede frenar el desarrollo de un sector esencial para la economía brasileña.
¿Y tú, crees que Brasil está preparado para enfrentar esta falta de mano de obra en la construcción civil? Deja tu opinión en los comentarios y comparte tu experiencia!

O Brasil sempre está preparado para enfrentar esse apagão de mão de obra. Agora cabe as Empresas a valorização dos funcionários, cabe a gestão das Empresas não ficar indicando pessoas sem experiência para não sobrecarregar os funcionários que são desvalorizados, na construção civil o dia a dia dos funcionários são precários, locais sem uma estrutura que médias e pequenas empresas não fazem para os funcionários, péssima alimentação. E de acordo vai evoluindo as coisas vai sempre existir a migração de profissionais para outras funções. Infelizmente essa é a realidade e pode ter ainda mais.