En Saba, isla caribeña de los Países Bajos, los habitantes construyeron por su cuenta una carretera de 14 km, construida a mano entre 1938 y 1963, desafiando a los especialistas
En la pequeña isla caribeña de Saba, territorio perteneciente a los Países Bajos, existe una carretera que sorprende por su origen. Conocida como “La Carretera” y apodada “La Carretera Que No Pudo Ser Construida”, se extiende por 14 kilómetros de cemento, uniendo varias aldeas locales. Lo que la hace extraordinaria es el hecho de haber sido construida sin máquinas, utilizando solo herramientas simples y el esfuerzo humano de los propios habitantes, entre 1938 y 1963.
El inicio de un sueño improbable
Durante mucho tiempo, Saba vivió aislada. La gente se desplazaba por senderos y escaleras de piedra, porque los ingenieros creían que era imposible construir una carretera de cemento en un terreno tan accidentado y rocoso.
Pero un habitante, Josephus Lambert “Lambee” Hassell, autodidacta y decidido, decidió desafiar las previsiones.
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Con la ayuda de voluntarios, comenzó el trabajo en 1938. La primera parte unía Fort Bay con The Bottom, reemplazando un antiguo camino con alrededor de 200 escalones irregulares.
La ejecución fue liderada por Erroll Hassell y llevó cinco años en completarse. En 1943, se inauguró la nueva vía, con 1,15 km de longitud y 4 metros de ancho, superando un desnivel de 5 metros.
Piedra sobre piedra, el camino creció
A partir de 1951, comenzó la segunda etapa. Esta vez, el objetivo era extender la carretera hasta St. John’s y, luego, hasta Windwardside.
Cada metro fue conquistado manualmente, con la eliminación de escalones de piedra y aplicación de cemento en laderas empinadas. No se utilizó equipo pesado, solo herramientas básicas y el trabajo colectivo de la población.
En 1958, comenzó la tercera y última fase, hacia la aldea de Hell’s Gate, la más distante de Fort Bay. El proyecto continuó bajo la supervisión de Lambee Hassell, que mantenía cálculos hechos a mano y orientación práctica en la obra.
En 1963, la carretera llegó hasta el recién construido aeropuerto de Flat Point, culminando un desafío que muchos especialistas consideraban imposible de realizar.
La carretera es una conquista grabada en la roca
La conclusión del trayecto representó un hito histórico para Saba. El tramo principal, entre Fort Bay y Flat Point, sumaba 10 kilómetros, pero con el tiempo se añadieron nuevos ramales.
Entre ellos, accesos para Well’s Bay, para el Monte Scenery, para la antigua Mina de Azufre y para Cove Bay. Así, la extensión total llegó a aproximadamente 14 kilómetros.
Aunque no hay registros oficiales completos, relatos de moradores y antiguos trabajadores apuntan a que la carretera recorre prácticamente toda la isla.
Sus curvas cerradas y subidas empinadas desafían a los conductores hasta hoy, convirtiendo cada viaje en una mezcla de aventura y contemplación.
Un legado de coraje y unión
Más que una vía de transporte, “La Carretera” se ha convertido en un símbolo de perseverancia. Representa el triunfo de la voluntad colectiva ante la incredulidad técnica.
En pleno siglo XX, un grupo de isleños construyó con sus propias manos aquello que los ingenieros aseguraban que era imposible, grabando en las montañas de Saba un ejemplo de ingenio y resistencia que aún emociona a quienes recorren sus curvas.
Con información de Wikipedia.



Nada de **** nesta estrada que justificasse toda está reportagem.