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Estudio De Embrapa Señala A Brasil En La Liderazgo De Medidas Para La Gestión De La Sostenibilidad De Los Biocombustibles, Fortaleciendo El Etanol, El Biodiésel Y La Transición Energética En El Agronegocio

Escrito por Hilton Libório
Publicado el 29/01/2026 a las 10:20
Frasco com biocombustível ao lado de cana-de-açúcar e grãos de soja em plantação agrícola, representando a sustentabilidade do etanol e do biodiesel no Brasil.
Estudo da Embrapa aponta Brasil na liderança de medidas para gestão da sustentabilidade dos biocombustíveis, fortalecendo etanol, biodiesel e a transição energética no agronegócio/ Imagem Ilustrativa
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Un estudio de Embrapa revela cómo Brasil avanza en la sostenibilidad de los biocombustibles al proponer nuevas reglas para reducir riesgos ambientales, ampliar el uso de etanol y biodiesel e impulsar la transición energética en el agronegocio.

Un estudio científico publicado en la revista internacional Energy Policy posiciona a Brasil como destacado en la gestión de la sostenibilidad de los biocombustibles, al presentar una propuesta innovadora para lidiar con el riesgo de Cambio Indirecto en el Uso de la Tierra (ILUC). El trabajo, liderado por Embrapa y divulgado en publicación este martes (27), demuestra cómo el país ha avanzado en la construcción de soluciones técnicas y regulatorias capaces de fortalecer el etanol, el biodiesel y la transición energética en el agronegocio.

Brasil, Embrapa y estudio refuerzan liderazgo en la sostenibilidad de los biocombustibles

El estudio muestra que Brasil puede dejar de ser solo productor para convertirse en formulador de políticas internacionales, contribuyendo activamente con organismos como la Organización Marítima Internacional (IMO) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

En lugar de adoptar solo modelos cuantitativos rígidos, la propuesta brasileña apuesta por la gestión del riesgo de ILUC, enfoque considerado más flexible, aplicable y científicamente consistente.

El estudio fue desarrollado por investigadores de Embrapa Meio Ambiente, en colaboración con Agroicone y la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp). El artículo científico presenta una estructura inédita para operacionalizar la gestión del riesgo de ILUC, uno de los principales desafíos regulatorios enfrentados por los biocombustibles en los mercados internacionales.

Según Renan Novaes, analista de Embrapa y primer autor del trabajo, Brasil salió a la delantera de otros países al proponer medidas amplias, escalables y alineadas a la realidad productiva nacional.

Esta postura fortalece la credibilidad ambiental de los biocombustibles brasileños y amplía su aceptación en mercados estratégicos. La sostenibilidad de los biocombustibles se ha convertido en un criterio decisivo de competitividad global.

El papel estratégico de Brasil en la agenda climática global

El protagonismo de Brasil en este debate ocurre en un momento crucial de la agenda climática internacional. Sectores como transporte marítimo y aviación enfrentan enormes dificultades para reducir emisiones con tecnologías convencionales, lo que convierte a los biocombustibles en una alternativa esencial.

Sin embargo, para que el etanol y el biodiesel cumplan este papel, es necesario comprobar que su ciclo de vida presenta emisiones significativamente menores que los combustibles fósiles.

Es en este contexto que la sostenibilidad de los biocombustibles se vuelve central para políticas de descarbonización. Sin criterios robustos de sostenibilidad, los biocombustibles pierden legitimidad climática.

Entendiendo el ILUC y sus impactos ambientales

El Cambio Indirecto en el Uso de la Tierra (ILUC) ocurre cuando la expansión agrícola para la producción de biocombustibles desplaza otras actividades a nuevas áreas, lo que puede resultar en deforestación o conversión de ecosistemas con alto almacenamiento de carbono.

Este proceso puede generar emisiones adicionales de gases de efecto invernadero (GEI), anulando parte o incluso la totalidad de los beneficios climáticos esperados. Por eso, políticas públicas y normas internacionales buscan mecanismos eficaces para lidiar con el ILUC.

El estudio explica que tanto el cambio directo del uso de la tierra (DLUC) como el indirecto (ILUC) deben ser considerados para garantizar la sostenibilidad de los biocombustibles a lo largo de todo el ciclo productivo.

Limitaciones de los modelos cuantitativos de ILUC

Durante años, el enfoque principal adoptado por organismos internacionales fue la aplicación de factores cuantitativos fijos de ILUC a las emisiones de los biocombustibles. Un ejemplo citado en el estudio es la regulación de la OACI, que atribuye al biocombustible HEFA a base de soja de Brasil un factor adicional de 27 gCO₂e/MJ.

En la práctica, este valor se suma a las emisiones del ciclo de vida del combustible, elevando significativamente su intensidad de carbono. Sin embargo, los autores del estudio destacan que esta metodología sufre críticas por presentar inconsistencias científicas, alta incertidumbre y gran variación de resultados. La cuantificación aislada del ILUC no refleja la complejidad de los sistemas productivos.

Estudio de Embrapa propone un nuevo enfoque para la sostenibilidad de los biocombustibles

Ante estas limitaciones, el estudio liderado por Embrapa propone un cambio de paradigma: la adopción de enfoques de gestión del riesgo de ILUC. Esta estrategia ha sido cada vez más considerada en foros internacionales, especialmente en la IMO.

La propuesta brasileña fue elaborada inicialmente en 2023, a invitación de la Marina de Brasil, representante oficial del país en la Organización Marítima Internacional. Desde entonces, el modelo ha sido discutido por los 176 países miembros de la entidad como una alternativa viable para biocombustibles marítimos. El enfoque pasa a ser prevenir riesgos, y no solo medirlos.

Medidas prácticas para reducir riesgos de ILUC

La propuesta presentada en el estudio estructura cinco grandes ejes de acción, orientados a estimular la producción de biocombustibles con bajo riesgo de ILUC y, simultáneamente, prevenir situaciones de alto riesgo ambiental.

Entre las medidas se encuentran la creación de una clasificación jerárquica de riesgo, criterios amplios de elegibilidad, exigencia de deforestación cero, reconocimiento de un nivel intermedio de riesgo y la implementación gradual de las reglas a lo largo del tiempo.

Además, el estudio destaca prácticas agrícolas que fortalecen la sostenibilidad de los biocombustibles, como el uso de materias primas residuales, sistemas integrados de producción, cultivo en segunda cosecha y recuperación de áreas degradadas.

Reconocimiento de buenas prácticas en Brasil

Otro diferencial de la propuesta brasileña es el reconocimiento de regiones y productores que demuestran control efectivo de las emisiones asociadas al cambio en el uso de la tierra. Establecimientos rurales que cumplen con la legislación ambiental brasileña y preservan vegetación nativa son valorados en el sistema.

Según los autores, estimular buenas prácticas es tan importante como penalizar riesgos. Esta lógica contribuye a reducir costos de transacción, ampliar la adhesión del sector productivo y aumentar la escala de producción sostenible. La sostenibilidad de los biocombustibles se transforma en una ventaja competitiva.

Impactos del estudio de Embrapa para etanol, biodiesel y transición energética

El estudio evidencia que una gestión eficaz del riesgo de ILUC es condición indispensable para ampliar el uso de biocombustibles en sectores estratégicos de la economía global. El etanol y el biodiesel tienen un papel central en la reducción de emisiones en modos donde la electrificación aún enfrenta barreras técnicas y económicas.

Al proponer un modelo más aplicable y escalable, Brasil, a través de Embrapa, contribuye a desbloquear inversiones, aumentar la previsibilidad regulatoria y fortalecer la confianza internacional en los biocombustibles nacionales. Sin biocombustibles sostenibles, la transición energética global queda incompleta.

Video de YouTube

Protagonismo brasileño y los próximos pasos

El estudio publicado en marzo de 2026 consolida a Brasil como actor estratégico en la formulación de normas internacionales sobre sostenibilidad de los biocombustibles. La actuación de Embrapa demuestra cómo la ciencia, la política pública y la diplomacia pueden caminar juntas para enfrentar desafíos ambientales complejos.

Al liderar el debate sobre la gestión del riesgo de ILUC, el país refuerza su posición como proveedor confiable de energía renovable, fortalece el agronegocio sostenible y contribuye de forma concreta a los compromisos globales de descarbonización. Brasil demuestra que es posible unir producción agrícola, ciencia y responsabilidad ambiental en escala global.

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Hilton Libório

Hilton Fonseca Liborio é redator, com experiência em produção de conteúdo digital e habilidade em SEO. Atua na criação de textos otimizados para diferentes públicos e plataformas, buscando unir qualidade, relevância e resultados. Especialista em Indústria Automotiva, Tecnologia, Carreiras, Energias Renováveis, Mineração e outros temas. Contato e sugestões de pauta: hiltonliborio44@gmail.com

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