En 1997, Excite, uno de los sitios más grandes de la época, rechazó comprar Google por 1,5 millones de euros, temiendo que su tecnología fuera «demasiado buena» y perjudicara sus ganancias. Hoy, Excite es olvidada, mientras Google vale trillones y domina el mundo.
En 1997, una empresa llamada Excite, que en ese momento era una de las estrellas de internet, tuvo la oportunidad de comprar Google (todavía llamado BackRub) por solo 1,5 millones de euros. La oferta parecía una ganga, pero fue rechazada. Hoy, nadie recuerda a Excite, mientras Google domina el escenario global.
Internet en 1997
En los años 90, internet era un territorio en expansión. Empresas como Yahoo!, AltaVista y Excite competían por el dominio de las búsquedas, algo que hoy parece casi inimaginable. Excite era el sexto sitio más visitado del mundo, con una sólida base de usuarios y una marca reconocida.
Por otro lado, Google, o mejor dicho, BackRub, era solo una idea revolucionaria de los jóvenes Larry Page y Sergey Brin. Creían que su algoritmo de búsqueda podría transformar la forma en que las personas encontraban información en línea, pero necesitaban recursos para avanzar.
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Larry Page y la oferta irrenunciable

Larry Page y Sergey Brin llevaron su idea a Excite, ofreciendo vender Google por 1,5 millones de euros. El acuerdo incluía reemplazar la tecnología de búsqueda de Excite por el algoritmo innovador de Google. En valores de hoy, eso equivale a encontrar una pepita de oro por accidente y dejarla escapar.
La propuesta fue clara: 550 mil euros en efectivo, 650 mil euros en acciones de Excite y 300 mil euros destinados a la Universidad de Stanford. Pero había un detalle crucial: Google se convertiría en el nuevo motor de búsqueda de Excite.
La decisión que cambió todo
George Bell, el CEO de Excite, consideró que la oferta era demasiado arriesgada. ¿La razón principal? La tecnología de Google era «demasiado buena». Suena contradictorio, ¿verdad? Pero el portal creía que, al hacer las búsquedas más eficientes, el tiempo que los usuarios pasarían en el sitio disminuiría, lo que reduciría los ingresos publicitarios.
Fue un cálculo erróneo. Bell rechazó la compra y siguió adelante. Esa decisión resultó ser el principio del fin para Excite.
El declive de Excite
En los años siguientes, Excite fue superada por competidores como el propio Google y Yahoo!. En 2001, tras una serie de decisiones malas y cambios en el mercado, Excite fue adquirida por Ask.com, perdiendo completamente su relevancia.
Hoy, Excite existe como una sombra de lo que fue. Forma parte del conglomerado IAC, pero no tiene ninguna influencia significativa en el mercado.
¿Y si la historia fuera diferente?
Imagina cómo sería el mundo si Excite hubiera dicho «sí» a la oferta de Larry Page. Quizás Google hubiera sido solo otra herramienta dentro del portal, sin el alcance global que tiene hoy. La historia de la tecnología, tal como la conocemos, sería completamente diferente.
Pero la ironía es cruel: Excite tenía todo en sus manos y dejó escapar la oportunidad de ser la mayor empresa del mundo. Mientras tanto, Google siguió adelante, se transformó en sinónimo de internet y reescribió las reglas del juego.

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