En Pará, pescadores de Marajó realizan protesta contra la exploración de petróleo en la Foz del Amazonas, destacando riesgos ambientales, amenaza a la pesca artesanal e impactos directos en las comunidades tradicionales de la región
Pescadores artesanales de la comunidad de Jubim, en la Isla de Marajó, realizaron una protesta simbólica contra la exploración de petróleo en la Foz del Amazonas este domingo (21). La manifestación reunió 16 embarcaciones en una línea en el río, con pancartas que pedían el fin de nuevos pozos y alertaban sobre los riesgos ambientales.
El acto ocurre a seis semanas de la COP30, que se celebrará en Belém, e integra la campaña internacional “Draw the Line / Delimite”, con movilizaciones en más de 90 países.
Ato de los pescadores de Marajó: resistencia en la Amazonía
“COP30: Amazonía de pie, petróleo en el suelo” fue el mensaje estampado en la pancarta que cruzó el río durante la protesta. Los pescadores de Marajó alertan que la apertura de una nueva frontera de exploración de petróleo amenaza directamente los ecosistemas marinos y la seguridad alimentaria de las comunidades ribereñas.
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Nelson Bastos, pescador e investigador de la Universidad Federal de Pará (UFPA), afirmó que si la exploración de petróleo se intensifica, los pescadores artesanales de Marajó enfrentarán riesgos aún mayores en su subsistencia.
La pesca artesanal es la principal fuente de sustento para miles de familias en la región. La presencia de grandes embarcaciones ya afecta la actividad, llevando redes y ahuyentando cardúmenes. Con la exploración de petróleo, los riesgos se multiplican.

Foz del Amazonas: una área sensible bajo amenaza
La Foz del Amazonas es considerada una de las regiones más sensibles de la costa brasileña. Estudios del IBAMA y de instituciones ambientales apuntan que el bioma alberga especies endémicas y sistemas de arrecifes únicos, como los arrecifes de carbono descubiertos en 2016.
La Petrobras pretende perforar pozos a cerca de 170 km de la costa de Amapá y a 2.880 metros de profundidad. El proyecto está en fase de licenciamiento ambiental y requiere autorización para Evaluación Pre-Operacional (APO).
Un eventual derrame de petróleo podría causar daños irreversibles a la biodiversidad de la Amazonía costera, afectando no solo al medio ambiente, sino también a la economía local basada en la pesca artesanal.
Protesta y movilización internacional contra la exploración de petróleo
La protesta de los pescadores de Marajó es parte de una movilización internacional que tuvo lugar entre los días 15 y 21 de septiembre, durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York. La campaña “Draw the Line / Delimite” reunió más de 600 acciones en 90 países, con el objetivo de presionar a líderes mundiales por medidas concretas contra la crisis climática.
En Brasil, además de Marajó, hubo manifestaciones en Belém, Manaus, Rondolândia, São Paulo, Río de Janeiro y Curitiba. Organizaciones indígenas, ribereñas y quilombolas apoyaron el acto, junto a colectivos ambientales como 350.org, Observatorio de Marajó y la campaña “La Respuesta Somos Nosotros”.
Amazonía y comunidades tradicionales en riesgo
La región de la Foz del Amazonas integra la llamada Margen Ecuatorial, que se extiende por la costa de Amapá, Pará, Maranhão, Piauí, Ceará y Río Grande del Norte. Esta área alberga uno de los mayores cinturones de manglares del mundo y arrecifes de corales aún poco estudiados.
La exploración de petróleo amenaza directamente esta biodiversidad. Según Greenpeace, los “corales de la Amazonía” son formaciones únicas y se verían impactadas por la actividad petrolera. Un estudio de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) identificó corales, esponjas y rodolitos en la región, reforzando la necesidad de preservación.
La presencia de la industria petrolera puede comprometer la calidad del agua, alejar a los peces y destruir modos de vida tradicionales, como alertan los pescadores de Marajó.
Licenciamiento ambiental y controversias políticas
El proyecto de Petrobras para explorar petróleo en la Foz del Amazonas enfrenta resistencia técnica y política. En mayo de 2024, el IBAMA rechazó una solicitud de la estatal para perforar la cuenca, alegando falta de estructura y riesgos ambientales elevados.
Entre las críticas, destaca el tiempo de respuesta en caso de accidente: las embarcaciones tardarían hasta 48 horas en llegar al lugar, aumentando el riesgo de que el petróleo alcance la costa brasileña. La decisión generó tensión entre los ministerios del Medio Ambiente y de Minas y Energía.
La presión política para acelerar el proceso puede comprometer el análisis técnico y la seguridad ambiental, según especialistas de la UFPA y del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía (IPAM).
Pescadores de Marajó y el impacto en la pesca artesanal
La pesca artesanal es una actividad esencial para la subsistencia de las comunidades de Marajó. Según estudios socioeconómicos realizados en comunidades pesqueras de la Isla de Marajó, la pesca artesanal representa la principal actividad económica y de subsistencia local, siendo responsable de sostener a la mayoría de las familias de la región.
Con la llegada de barcos de gran calado y la posibilidad de exploración de petróleo, los pescadores enfrentan desafíos crecientes. Redes son arrastradas por las embarcaciones, cardúmenes se alejan y la inseguridad aumenta.
La exploración de petróleo representa una amenaza directa a la cultura, la economía y la soberanía alimentaria de las comunidades tradicionales de la Isla.
Caminos sostenibles para el desarrollo de la Amazonía
La realización de la COP30 en Belém, programada para noviembre de 2025, coloca a Brasil en el centro de las discusiones climáticas globales. La protesta de los pescadores de Marajó cobra aún más relevancia en este contexto, al evidenciar los conflictos entre el desarrollo económico y la preservación ambiental.
La Amazonía no puede ser vista solo como una frontera de recursos. Es un patrimonio natural y cultural que necesita ser protegido. Inversiones en energías renovables, turismo comunitario y pesca sostenible pueden generar ingresos sin destruir el medio ambiente.
La participación activa de los pescadores de Marajó y de otras comunidades tradicionales es esencial para garantizar decisiones justas y equilibradas.
¿Qué está en juego para la Amazonía y el mundo?
La protesta de los pescadores de Marajó contra la exploración de petróleo en la Foz del Amazonas es una señal poderosa sobre los riesgos ambientales y sociales que involucran proyectos de gran escala en la Amazonía. La movilización internacional y el apoyo de organizaciones sociales refuerzan la legitimidad de la causa.
Según el IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático), la exploración de combustibles fósiles es una de las principales causas del calentamiento global. Preservar la Amazonía es preservar el futuro del planeta.
Escuchar a las comunidades que viven y protegen este territorio es un deber ético y estratégico. La COP30 será un momento decisivo para que Brasil y el mundo elijan entre el progreso sostenible y la repetición de modelos depredadores.


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