Sedán raro en Brasil, el Mercedes Benz 300 SE de Faustão unía potencia de 193 cv, confort premium y apenas cuatro unidades importadas.
Pocos coches marcaron tanto la historia del lujo en Brasil como el Mercedes Benz 300 SE, y estuvo en manos de Fausto Silva. A principios de los años 1990, cuando la importación de vehículos volvió a ser posible, solo cuatro unidades llegaron al país. Además de Faustão, otros tres gigantes de la música brasileña tuvieron acceso al modelo exclusivo: Chitãozinho, Xororó y Roberto Carlos.
En 1991, el gobierno de Fernando Collor reabrió el mercado brasileño para importaciones de vehículos. Encontrar marcas como BMW, Porsche y Mercedes-Benz en las calles aún era algo raro.
En ese escenario, un lote con solo cuatro Mercedes-Benz 300 SE 1991/1992 desembarcó en Brasil, destinado a cuatro íconos de la música y la televisión: Fausto Silva, Roberto Carlos y la pareja de música sertaneja Chitãozinho y Xororó. Idénticos, los coches figuraban entre los más lujosos disponibles, costando alrededor de US$ 90 mil cada uno, valor que prácticamente se duplicaba con los impuestos de importación de la época.
-
De infancia marcada por el hambre al símbolo de esperanza: la casa donde nació Maradona se convierte en comedor que alimenta a cientos todos los días en medio de la crisis económica y social en Argentina.
-
Poca gente conoce esta isla griega con 6 meses ideales para visitar, vientos perfectos para kitesurf, un pueblo medieval en un acantilado, playas casi vírgenes y una gastronomía con pescados frescos que sorprende a los viajeros.
-
El secreto para tener un árbol cargado de frutas todo el año no es suerte ni tener buena mano, sino una combinación de tres nutrientes que la mayoría de las personas no sabe aplicar correctamente.
-
Una aldea con apenas 40 habitantes en el interior de España está ofreciendo casa reformada gratis, empleo garantizado y transporte escolar a quienes acepten cambiar la ciudad grande por los campos de lavanda de las montañas de Soria.
La Historia de los Cuatro Mercedes
El negociante Reginaldo Gonçalves, conocido como Reginaldo de Campinas, cuenta esta historia de forma detallada. Hoy es dueño del Mercedes que perteneció a Xororó, identificado por las placas CXO-0001. Según él, Roberto Carlos aún mantiene su ejemplar, de placas DRC-2222, mientras que Faustão se deshizo del modelo y Chitãozinho lo cambió por ganado. Reginaldo adquirió el sedán negro de Xororó en 1997, por US$ 70 mil, valor aún altísimo para los estándares brasileños de la época.
Natural de Campinas, ciudad donde también vive la pareja sertaneja, Reginaldo conoció a Chitãozinho y Xororó cuando era niño, en 1983. Con el tiempo, la cercanía se transformó en amistad. En diciembre de 1991, tuvo la oportunidad de conducir el 300 SE de Xororó y, años después, compró el coche directamente del cantante.
El Arrepentimiento y el Reencuentro
A pesar de la conquista, Reginaldo acabó vendiendo el coche tres años después de la compra. Una década después, le llegó el arrepentimiento y comenzó la búsqueda para reencontrar el vehículo que marcó su juventud. Localizó el anuncio en Arujá (SP), pero consideró el precio elevado. En 2011, el propietario volvió a anunciar el Mercedes y, esta vez, el negocio se cerró. Desde entonces, Reginaldo mantiene el 300 SE, ahora con poco más de 70 mil km recorridos.
El automóvil no se usa en el día a día y actualmente está pasando por reparaciones en la transmisión automática, que presentó fallas tras largos períodos parado. Para Reginaldo, se trata de un verdadero tesoro que no pretende vender. En 2012, la pareja sertaneja llegó a firmar el documento de porte obligatorio del coche, guardado hasta hoy con cariño.
El Mercedes 300 SE 1992
Aún después de casi tres décadas, el Mercedes 300 SE sigue impresionando. De la generación W140, el modelo se equipara al actual Clase S en sofisticación. Traía elementos que, en la época, eran revolucionarios: cierre automático de puertas, vidrios dobles para mayor aislamiento acústico, aire acondicionado de dos zonas y airbags dobles. Otro aspecto destacado era el asistente de estacionamiento analógico, con antenas retráctiles que aparecían al engranar la marcha atrás.
Las dimensiones reforzaban el porte imponente: 5,11 metros de longitud, 1,88 m de ancho y 3,04 m de distancia entre ejes. El maletero ofrecía una capacidad de 442 litros. Bajo el capó, un motor 2.8 de seis cilindros en línea entregaba 193 cv de potencia y 27,5 kgfm de torque, asociado a una transmisión automática de cinco marchas y tracción trasera.
Un Vínculo entre Coches y Música
El vínculo entre Reginaldo y el Mercedes va más allá de la posesión. El vehículo simboliza su amistad de larga data con Chitãozinho y Xororó, construida desde encuentros en radios locales hasta viajes internacionales con la pareja en los años 1990. Este lazo quedó eternizado cuando los cantantes firmaron el documento del coche.
Hoy, el sueño de Reginaldo es reunir los cuatro ejemplares originales —incluyendo el de Roberto Carlos, que aún conserva el suyo— y registrar en una foto histórica los coches y sus antiguos dueños. Un recuerdo que marcaría no solo su trayectoria, sino también un capítulo singular de la cultura automotriz y musical brasileña.

-
-
-
3 pessoas reagiram a isso.