Material experimental desarrollado con levadura de panadero desactivada, celulosa, algas, azúcares vegetales y agua puede abrir nuevas posibilidades para piezas internas impresas en 3D, pero aún depende de pruebas de durabilidad, humedad, rendimiento acústico, comportamiento térmico y producción a escala industrial.
Levadura de panadero, ingrediente común en panes, cervezas y masas de pizza, se convirtió en la base de un biomaterial creado para impresión 3D de piezas arquitectónicas ligeras, como paneles, divisorias y pantallas internas capaces de suavizar la luz solar.
Biomaterial combina levadura, madera y algas
El material fue desarrollado a partir de pasta maleable con levadura desactivada, fibras de celulosa de la madera, alginato de algas, azúcares vegetales y agua.
La mezcla forma un hidrogel homogéneo, similar a la gelatina, capaz de mantener formas durante la fabricación digital. La propuesta combina diseño orientado a la circularidad, biomateriales sostenibles e impresión 3D.
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El estudio fue publicado el 5 de marzo en Frontiers of Architectural Research y contó con la participación de Malgorzata Zboinska, profesora de la Universidad de Tecnología de Chalmers, en Suecia.
Para producir el biomaterial, los investigadores calentaron primero la levadura para desactivarla. Así, la levadura no permanece viva en el producto final, pero continúa contribuyendo a la estructura.
La impresión se realizó por presión, a temperatura ambiente. El proceso prescinde de calentamiento de alto consumo energético y no requiere estructuras adicionales, puntos importantes para reducir el impacto.
Después de la impresión, las piezas se secaron naturalmente. Con la evaporación del agua, el gel se endureció y se transformó en un sólido ligero, estable y capaz de conservar la forma.

Piezas impresas pueden filtrar la luz
Los prototipos impresos medían 20 por 50 centímetros, o 7,87 por 19,69 pulgadas. Dependiendo del diseño, permitían el paso de 5,6% a 31,6% de la luz.
Esta variación fue obtenida por cambios en la receta y en el patrón de impresión. El equipo logró alterar color, textura, porosidad y translucidez, abriendo camino para aplicaciones internas.
Las piezas más resistentes alcanzaron una resistencia media a la tracción de 2,7 megapascales, alargamiento de hasta 25,2% antes de la ruptura.
El desempeño no coloca el biomaterial en el mismo campo de materiales estructurales, como acero y concreto. La propuesta es sustituir productos de interiores derivados de combustibles fósiles o de difícil reciclaje.
Entre los posibles usos están paneles de pared, divisorias, pantallas para control de luz, papeles de pared, cortinas, azulejos sintéticos y paneles plásticos usados en la decoración.
Levadura cambia comportamiento de la mezcla
La investigación mostró que la levadura contribuye de formas diferentes según el procesamiento. Cuando las células de levadura permanecen intactas, actúan como relleno y dan volumen.
Cuando la levadura está desactivada, libera componentes internos que ayudan a unir la mezcla. Esta característica permite ajustar propiedades mediante alteraciones simples en la formulación.
El objetivo es reducir desperdicio con ingredientes renovables. En el futuro, el material podrá aprovechar residuos de la fabricación de cerveza, de la agricultura o de otros procesos ricos en levadura.
Uso aún depende de nuevas pruebas
El biomaterial aún no está listo para edificios reales. El equipo no probó durabilidad, reacción a la humedad a lo largo del tiempo, comportamiento térmico, desempeño acústico ni posibles efectos en personas con alergia a levadura.
También será necesario mejorar la precisión de la impresión, ampliar los métodos de producción y ajustar el modo en que las piezas se doblan y encogen durante el secado.
Para Timothy Long, director y profesor del Centro de Biodesign para Materiales Macromoleculares Sostenibles y Manufactura de la Universidad Estatal de Arizona, los biomateriales tienden a ser vistos como más seguros en el descarte.
El investigador, que no participó del estudio, advirtió que la reducción de desperdicio depende de protocolos de recolección, reciclaje y reutilización. Aun así, materiales de base biológica pueden generar descomposición más segura que materiales no biodegradables.
Cuéntenos en los comentarios si usaría hoy un biomaterial hecho con levadura en paredes, divisorias o pantallas internas. La propuesta aún depende de pruebas y escala industrial, pero genera discusión en el sector de la construcción sobre desecho, reciclaje y alternativas sostenibles para interiores.

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