Propuesta de cobro por kilómetro recorrido en las carreteras españolas puede transformar el modelo de financiamiento vial del país, afectando a choferes, presupuesto público y el mantenimiento de carreteras en los próximos años.
El debate sobre la cobranza por el uso de las carreteras vuelve a cobrar fuerza en España, impulsado por la propuesta de la SEOPAN, Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructura.
La entidad defiende la implementación de un nuevo modelo de financiamiento para la red de carreteras española, basado en el cobro de tarifas por kilómetro recorrido, tanto para vehículos ligeros como pesados.
La sugerencia tiene como objetivo la reducción del déficit multimillonario en el sector, la búsqueda de mayor sostenibilidad financiera y la disminución del peso de los costos de mantenimiento en el presupuesto público nacional.
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Carreteras sin peaje concentran 68% de la red europea
De acuerdo con la SEOPAN, España presenta un escenario singular en el contexto europeo: concentra cerca del 68% de los kilómetros de carreteras sin peaje de toda la Unión Europea.
Esto significa que, mientras los choferes españoles pagan tarifas para circular en otros países europeos, conductores extranjeros transitan en suelo español sin contribuir directamente al mantenimiento de las carreteras locales.
Según datos actualizados de la asociación, el país cuenta con aproximadamente 13,674 kilómetros de carreteras interurbanas actualmente libres de peaje, lo que corresponde a casi el 70% del total de este tipo de infraestructura en el continente.
Propuesta de tarifa y estimación de recaudación multimillonaria
La propuesta en discusión prevé el cobro de una tarifa media de 3 céntimos de euro por kilómetro recorrido por vehículos ligeros, como coches de turismo, y 14 céntimos de euro por kilómetro recorrido por vehículos pesados, como camiones y autobuses.
Según la SEOPAN, la adopción de este sistema sería suficiente para generar unos ingresos totales estimados en 143 mil millones de euros a lo largo de 25 años, lo que representaría, en promedio, 5.72 mil millones de euros anuales.
Aún de acuerdo con la asociación, este monto permitiría reducir el déficit de inversión en el sector, actualmente calculado en 11.494 millones de euros, además de garantizar un ahorro de 41.038 millones de euros en gastos públicos a lo largo del período previsto.
Impacto del modelo en el presupuesto público español
Actualmente, el mantenimiento de la extensa red viaria española depende casi exclusivamente de los recursos del presupuesto público.
Esto significa que toda la carga financiera recae sobre los contribuyentes, independientemente de usen o no las carreteras, lo que limita las inversiones en áreas esenciales como salud, educación y pensiones.
La SEOPAN argumenta que la implementación del sistema de cobro proporcional al uso haría el modelo más justo y equilibrado, alineando a España con las prácticas adoptadas en otros países europeos.
Resistencia social y historia de intentos
El tema, sin embargo, no es nuevo en el país.
En los últimos años, diversos intentos de introducir peajes o tarifas en las carreteras españolas han enfrentado una significativa resistencia de la sociedad y de sectores políticos.
Ante las críticas, el gobierno español llegó a suspender proyectos similares anteriormente, optando por la creación de las llamadas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), que restringen la circulación de vehículos más contaminantes en áreas urbanas.
Estas iniciativas, sin embargo, no han solucionado el problema estructural del financiamiento de las carreteras, que sigue siendo uno de los principales desafíos para el sector público y privado.
Comparación con otros países europeos y modalidades de transporte
Expertos señalan que la ausencia de cobro por el uso de las carreteras hace que el modelo español sea una excepción en el panorama europeo.
En países como Francia, Italia y Portugal, el sistema de peajes está consolidado desde hace décadas, y los recursos recaudados se destinan al mantenimiento y expansión de la red de carreteras.
Además, comparaciones con los sectores ferroviario, marítimo y aéreo evidencian que, en esos modos, los usuarios pagan tarifas específicas por el uso de las infraestructuras, lo que no ocurre en el sistema vial español.
La SEOPAN refuerza que la implementación del nuevo modelo garantizaría un mayor equilibrio y eficiencia en la asignación de los recursos, además de estimular inversiones privadas en infraestructura.
Sostenibilidad, descarbonización y preocupaciones sociales
Otro argumento frecuentemente utilizado por los defensores de la propuesta es la necesidad de alinear el modelo de financiamiento vial a la política de sostenibilidad y descarbonización.
Con tarifas proporcionales al uso, habría un estímulo a la adopción de transportes colectivos y alternativas menos contaminantes, reduciendo la presión sobre las carreteras y contribuyendo a las metas ambientales establecidas por la Unión Europea.
Por otro lado, entidades vinculadas al sector del transporte por carretera, así como asociaciones de consumidores, expresan preocupación respecto al impacto económico de la medida, especialmente para familias de bajos ingresos y pequeñas empresas que dependen del transporte por carretera.
Debate en el gobierno y futuro del cobro por kilómetro recorrido
El gobierno español, por su parte, aún no ha anunciado formalmente la adopción de la propuesta, pero reconoce la necesidad de buscar soluciones sostenibles para el financiamiento y mantenimiento de la infraestructura vial.
El debate sigue abierto, con discusiones en el ámbito del parlamento, de las asociaciones empresariales y de entidades civiles, evidenciando la complejidad del tema y los diferentes intereses en juego.
¿Cómo evalúas la propuesta de sustituir los tradicionales peajes por un cobro proporcional al uso de las carreteras? ¿Crees que sería una buena idea en Brasil?

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