Viaje Fluvial Une Pueblos de la Amazonía en una Jornada de 3.000 km Hasta Belém, con Llegada Prevista para el 9 de Noviembre, Víspera de la Conferencia Climática.
Desde el inicio de la jornada, la flota amazónica Yaku Mama despierta atención por su fuerza simbólica y por la unión entre pueblos de la selva.
El movimiento reúne comunidades de toda la cuenca amazónica y comenzó el 8 de octubre de 2024, tras un ritual sagrado en la región del volcán Cayambe, en Equador.
Además, el grupo recorre más de 3.000 kilómetros por los ríos de Abya Yala, nombre ancestral del continente americano.
El trayecto conecta culturas distintas en defensa de la Amazonía y del clima.
La llegada a Belém ocurrirá el 9 de noviembre de 2025, un día antes de la COP30, la conferencia global del clima de la ONU.
Durante el trayecto, los indígenas pasarán por Coca y Nueva Rocafuerte, en Equador, Iquitos, en Perú, Leticia, en Colombia, además de Manaus y Santarém, en Brasil.
Con esto, la caravana crece en cada parada, pues nuevas embarcaciones y comunidades se unen al movimiento, fortaleciendo el mensaje de justicia climática y preservación ambiental.
El Mensaje de Resistencia y Justicia Climática
Con determinación y fe, la expedición Yaku Mama une a los pueblos de la selva en defensa de la justicia climática y de los saberes tradicionales.
Además, los participantes registran historias de resistencia y acciones ambientales en sus territorios.
Los organizadores quieren movilizar gobiernos e instituciones para adoptar políticas públicas que aborden las necesidades de las comunidades locales.
En Belém, las liderazgos indígenas presentarán propuestas basadas en el conocimiento ancestral, señalando soluciones prácticas para enfrentar los cambios climáticos.
Según Alexis Grefa, indígena quichua (Kichwa) y organizador de la flota, “la caravana representa la lucha contra los emprendimientos depredadores que amenazan nuestros territorios”.
Él menciona mineras, petroleras, hidroeléctricas y mercados de carbono como principales factores de destrucción ambiental y social.
Así, la flota expresa esperanza y resistencia, inspirando otras comunidades indígenas a unirse por un futuro sostenible.
En entrevista con Folha de S.Paulo, en octubre de 2024, Grefa afirmó que la COP30 es una oportunidad real de protagonismo indígena en las decisiones climáticas globales.
Organización y Acolhimento en Belém
Con cooperación y solidaridad, el viaje cuenta con el apoyo de colectivos de pueblos originarios de América Latina.
Estos grupos garantizan alimentación, transporte y soporte logístico durante el trayecto fluvial.
Además, en Belém, las delegaciones ocuparán campamentos propios y la Aldea COP, espacio cedido por el gobierno federal brasileño.
Parte de las liderazgos permanecerá en los propios barcos, manteniendo la conexión espiritual con los ríos amazónicos.
De esta forma, la llegada de la flota marcará un momento histórico de la COP30, destacando la importancia de los pueblos indígenas en el debate climático mundial.
Consecuentemente, la presencia indígena reforzará la urgencia de reconocer la Amazonía como eje de las discusiones ambientales globales.
La Fuerza del G9 y la Articulación Continental
En octubre de 2024, líderes indígenas de nueve países amazónicos formaron el G9, coalición dedicada a la defensa de los biomas y de los pueblos tradicionales.
El grupo surgió dentro de la COP16 sobre biodiversidad, en Cali, Colombia, y lanzó la campaña “La Respuesta Somos Nosotros”, enfocada en la preservación de los territorios y la defensa de la vida.
Desde entonces, el G9 refuerza la cooperación entre comunidades amazónicas y actúa para presionar a los gobiernos a cumplir compromisos ambientales reales.
Con esta unión, los liderazgos indígenas ganan voz en el escenario internacional y refuerzan la importancia de la Amazonía para el equilibrio climático del planeta.
Así, el G9 se ha convertido en un símbolo de resistencia, diálogo y organización continental.
Convergencia de Pautas para la COP30
En abril de 2025, durante el Campamento Tierra Libre (ATL), realizado en Brasilia, representantes del G9 se encontraron con liderazgos de la Oceanía.
El encuentro sirvió para alinear pautas conjuntas a ser presentadas en la COP30.
Entre los temas abordados, la demarcación de tierras indígenas fue clasificada como prioridad, ya que garantiza la preservación de la biodiversidad y reduce la deforestación.
Poco después, activistas de 70 países participaron, también en Brasilia, de una conferencia internacional sobre transición energética justa.
Durante cinco días, los debates destacaron los efectos de los cambios climáticos sobre pueblos vulnerables y posibles soluciones sostenibles.
Los resultados de estos encuentros serán presentados en Belém, conforme organizaciones indígenas y ambientales participantes.
Así, las liderazgos pretenden asegurar una transición energética justa, inclusiva y socialmente equilibrada.
Un Movimiento de Unión y Esperanza
Por último, la flota Yaku Mama representa la unión espiritual y política de los pueblos de la selva.
La travesía por los ríos expresa fe, resistencia y compromiso colectivo con la preservación ambiental.
En resumen, COP30, Belém, Yaku Mama, Amazonía, justicia climática, Abya Yala, G9, ATL y transición energética son los ejes centrales de esta movilización.

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