Prensa Komatsu de 700 toneladas, comprada en 1934, viajó de Japón a Brasil y regresó restaurada para producir piezas de hidrógeno
Es común que fábricas retiren máquinas aún funcionales cuando surgen nuevas tecnologías, forzando la sustitución. Esta práctica, muchas veces acelerada por la obsolescencia programada, se ha convertido en regla en buena parte de la industria mundial.
Sin embargo, Toyota decidió seguir otro camino y dar nueva vida a equipos históricos. El mejor ejemplo de esto es una prensa industrial Komatsu de 700 toneladas, comprada en 1934, que acaba de ganar una tercera vida después de casi un siglo de uso.
Una máquina que cruzó océanos
La historia comienza cuando Kiichiro Toyoda, fundador de Toyota, adquirió la prensa para Toyoda Automatic Loom Works, empresa de telar creada antes de la fabricante de automóviles.
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En 1937, Toyota Motor Company nació y heredó la máquina, que pasó a operar en la fábrica de Koromo, actual Honsha, en Aichi.
El traslado, realizado a solo 15 km del lugar original, contó con la ayuda de carretas tiradas por bueyes, según relatos de la época.
La prensa permaneció activa en Japón hasta 1962. Fue entonces enviada a São Bernardo do Campo, en São Paulo, donde ayudó a producir vehículos en territorio brasileño.
Fue fundamental para el inicio de la fabricación del Toyota Bandeirante, versión nacional del Land Cruiser.
De Brasil de vuelta a Japón
Con el cierre de la planta en Brasil, surgió la duda: ¿qué hacer con la vieja prensa? La respuesta vino directamente de Akio Toyoda, actual presidente de la compañía.
Él decidió mantener la máquina en funcionamiento, pero nuevamente en territorio japonés, valorando su significado histórico e industrial.
La filosofía adoptada fue la de “conservación funcional”. En lugar de transformarla en pieza de museo, Toyota restauró la prensa para que continuara activa, manteniendo su relevancia en la línea de producción.
Este proceso involucró desmontaje completo, limpieza, reparaciones y la difícil tarea de recuperar el color original de 1934.
Un desafío incluso en la pintura de la prensa
En Brasil, la prensa exhibía tonos de blanco y amarillo. Sin embargo, en Aichi, expertos removieron capas de pintura aplicadas a lo largo de las décadas hasta encontrar el gris utilizado en la época de la compra inicial.
Dado que las fotos originales eran en blanco y negro, el trabajo exigió paciencia y atención a los mínimos detalles.
Tras la restauración, la máquina volvió al trabajo. Hoy, más de 90 años después de haber sido adquirida, la Komatsu sigue activa, fabricando piezas para módulos de células de combustible de hidrógeno, símbolo de la nueva fase tecnológica de la industria automotriz.
Ceremonia de bienvenida
El regreso de la prensa a Aichi estuvo marcado por una ceremonia especial, con la presencia de empleados veteranos, representantes de Toyota y del propio Akio Toyoda.
El evento sirvió como homenaje a la máquina que acompañó a tres generaciones de la empresa en diferentes continentes.
Toyoda destacó el valor simbólico de la prensa. Para él, la decisión de preservarla demuestra que Toyota nunca buscó solo fabricar automóviles, sino también construir una base sólida para la industria japonesa.
“Esta prensa transmite un aura especial, como un testigo real que intenta contarnos su historia”, afirmó.
Prensa Komatsu: Historia viva en movimiento
El caso de la prensa Komatsu muestra que no siempre innovación significa descartar el pasado. Toyota eligió unir tradición y modernidad, aprovechando una máquina casi centenaria para fabricar componentes relacionados con el futuro del sector automotriz.
Así, el ciclo iniciado en 1934 sigue en actividad, demostrando que algunas piezas de hierro pueden llevar consigo más que utilidad: también preservan memoria, cultura industrial y la esencia de una marca que valora sus raíces.
Con información de Xataka.


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