Un Inventor Del Reino Unido Dice Que Llevó El Cubo De Basura Motorizado The General Waste A Cerca De 106 Km/h, Por Encima Del Récord Oficial Actual Del Guinness. La Marca Reconocida Sigue Siendo 88,344 Km/h, Registrada En 2023. Ahora, Afirma Que El Proyecto Puede Evolucionar A Velocidades Cercanas A 127 Km/h.
Michael Wallhead, inventor británico, volvió a captar la atención al afirmar que su cubo de basura motorizado, apodado The General Waste, ya alcanzó cerca de 106 km/h en pruebas recientes. La velocidad, si se confirma y valida según los criterios exigidos, superaría con creces la marca que hoy aparece como récord oficial del Guinness World Records para la categoría.
Por ahora, el récord reconocido oficialmente por el Guinness sigue siendo 88,344 km/h, alcanzado por el propio Wallhead el 24 de mayo de 2023, en York, en el condado de North Yorkshire, en el Reino Unido. Este detalle es relevante porque, en récords de velocidad, no basta con «pasar rápido» una vez, ya que el registro depende de metodología y validación.
La historia comenzó como una broma de garaje que evolucionó hacia una competencia. El propio Guinness describe el proyecto como un invento de patio que ha evolucionado con práctica, ajustes y mucho ensayo para controlar la estabilidad.
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El resultado es una mezcla curiosa de humor, ingeniería improvisada y riesgo real. Y es precisamente este contraste, entre un cubo de basura común y una velocidad típica de motocicleta, lo que ayuda a explicar por qué el caso se hace viral y vuelve a los titulares.
Cubo De Basura Motorizado A 106 Km/h Y La Diferencia Entre Récord Oficial Y Marca Extraoficial
Wallhead afirma que el cubo de basura ya ha alcanzado 106 km/h, el equivalente a 66 millas por hora, después de continuar mejorando el proyecto. El Guinness también registra la declaración del inventor de que ya ha hecho 66 millas por hora, aunque el récord oficial listado en el sitio permanece en 55 millas por hora, que corresponde a los 88,344 km/h.
La diferencia entre «llegar» a una velocidad y «registrar» un récord suele estar en el proceso. El Guinness, en general, trabaja con exigencias de evidencia, reglas específicas por categoría y validación de lo que se ha medido, además de documentación técnica. El propio Guinness recuerda que los récords pueden cambiar y no siempre se publican inmediatamente.
En el caso del cubo de basura más rápido, la marca oficial anterior fue de 72,568 km/h, atribuida a Andy Jennings en 2021, antes de que Wallhead asumiera el liderazgo en 2023. Esta escalera de números ayuda a entender por qué el salto a 106 km/h, si se convierte en oficial, sería un gran paso dentro de la misma broma.
The General Waste Por Dentro: Motor Suzuki GP125 Y Ajustes Que Transforman Un Cubo De Basura En Vehículo
La base del proyecto es, literalmente, un cubo de basura de ruedas comprado de segunda mano. Según informes publicados, Wallhead encontró el cubo en un anuncio en Facebook Marketplace por cerca de 25 dólares e invirtió cerca de 900 dólares en modificaciones.

La lista de adaptaciones llama la atención por la mezcla de piezas y soluciones típicas de karts y motos. El proyecto fue montado con motor Suzuki GP125 de dos tiempos, ruedas de kart de magnesio, eje trasero y transmisión de cinco marchas, además de refuerzos y elementos para mejorar la dirección y la estabilidad.
El Guinness describe que, en la práctica, el cubo de basura “esconde” un pequeño triciclo con motor de motocicleta, con efectos adicionales para “entretener” a quienes lo ven, como iluminación y una barra trasera para que el cubo de basura apoye y dé un efecto visual. Es la estética del absurdo ayudando a que la performance se convierta en espectáculo.
Sin embargo, el interior no fue diseñado para la comodidad. El propio Guinness relata que las rodillas tocan la parte delantera cuando se acomoda, y que el pie queda tan cerca del motor que llega a quemar el calzado durante la conducción.
Incluso el control del “vehículo” exige improvisación. Las descripciones indican que utiliza un conjunto de manillar entre las piernas para dirigir y frenar, lo que demuestra cómo la ergonomía se convierte en un desafío tan grande como la potencia.
Caídas, Riesgo Y Protocolo De Seguridad En El Proyecto Que Se Convirtió En Una Broma Seria
La parte más divertida, una persona dentro de un cubo de basura corriendo, también es la parte más peligrosa. El Guinness registra que Wallhead ya se cayó a alrededor de 30 millas por hora y se golpeó el hombro contra el suelo.
Después de eso, adoptó un procedimiento de seguridad simple y nada glamuroso. La orientación se convirtió en encogerse dentro del cubo de basura cuando este volcar y dejar que el conjunto deslizara hasta detenerse, en lugar de intentar salir de un tirón.

La discusión sobre límites no es solo curiosidad, ya que la estabilidad es un problema citado por el propio inventor durante la preparación y el entrenamiento. En proyectos de este tipo, cualquier oscilación puede convertirse en pérdida de control a alta velocidad.
Lo Que El Guinness World Records Evalúa Y Por Qué Estos Récords De Garaje Llaman La Atención
Para el público, la pregunta suele ser directa. ¿Cómo algo tan improvisado puede entrar en el Guinness y aún ser tomado en serio? La respuesta pasa por reglas claras y la documentación del hecho, ya que los récords no se miden solo por la emoción, sino por criterios definidos para cada título.
El Guinness mantiene el récord oficial de Wallhead como 88,344 km/h, lo que ayuda a separar lo que ya ha sido validado de lo que aún está en el campo de los nuevos intentos. Y es precisamente ahí donde la historia gana un nuevo capítulo, porque el inventor insiste en que el cubo de basura ya ha ido más allá del número que aparece como «oficial».
Otro punto que alimenta el interés es la escalada de metas. El Guinness registra que Wallhead dice que, teóricamente, el cubo de basura podría llegar a 79 millas por hora, algo cercano a 127 km/h, lo que transformaría una broma de garaje en un objeto aún más extremo.
Al final, el atractivo de estos récords es el mismo que el de muchas invenciones caseras. Es la sensación de que cualquier persona con creatividad, herramientas y perseverancia puede crear algo inesperado, incluso si eso implica discutir sobre seguridad, responsabilidad y el límite entre entretenimiento e imprudencia.
Si el Guinness debería validar intentos cada vez más rápidos o imponer límites más estrictos para evitar riesgos innecesarios es un debate abierto. ¿Crees que récords así fomentan la innovación o solo empujan a las personas a situaciones peligrosas? Deja tu comentario con tu opinión y di hasta dónde debería llegar este cubo de basura antes de que alguien diga basta.


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