Devolución millonaria, presión psicológica y disputa judicial conmueven el caso de un conductor que recibió R$ 131 millones por error del banco y hoy reclama indemnización millonaria.
En junio de 2023, el conductor de turismo Antônio Pereira do Nascimento, residente de Palmas, vivió un episodio improbable al abrir la aplicación bancaria y encontrar poco más de R$ 131,8 millones acreditados en su cuenta.
El valor había sido enviado por error por Bradesco. La devolución ocurrió en pocas horas, por iniciativa del propio cliente.
No obstante, según un reportaje publicado por g1, el caso se desdobló en desgaste psicológico, perjuicios financieros y, posteriormente, en una acción judicial en la que solicita más de R$ 13 millones de recompensa e indemnización.
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Depósito millonario y error bancario
El crédito inesperado se percibió cuando Antônio accedió a la cuenta donde había, hasta entonces, solo R$ 227.
El monto de R$ 131.870.227,00 estaba destinado a otra institución financiera, pero acabó vinculado al CPF del conductor por un fallo interno del banco.
De acuerdo con la investigación de g1, Antônio relató que nunca había visto una cifra similar y comentó que solo tendría contacto con tal cantidad si ganase en la Mega-Sena.
La devolución ocurrió pocas horas después, aún en el mismo día.
La defensa del conductor sostiene que el valor no pertenecía a clientes o empresas terceras, sino al propio Bradesco, lo que, en la opinión de los abogados, refuerza la buena fe de quien decidió avisar y devolver el depósito tan pronto como percibió el error.

Qué dice la ley sobre valores recibidos por error
La transferencia equivocada fue atribuida a un error operacional del sistema bancario.
Bradesco informó únicamente que no comenta procesos en curso, postura mantenida desde que el caso volvió a repercutir a principios de 2025.
La legislación brasileña determina que cualquier persona que reciba dinero por error debe devolverlo.
Si opta por usarlo o no lo restitue, corre el riesgo de responder por apropiación indebida en el ámbito penal y por enriquecimiento ilícito en el ámbito civil.
Juristas consultados por medios de comunicación explican que la devolución, además de ser obligatoria, debe ocurrir tan pronto como el cuentacorrentista perciba la irregularidad.
En el proceso, los abogados de Antônio defienden que, al comunicar el error y colaborar con la devolución, cumplió integralmente lo que establece la ley.
La estrategia jurídica sostiene que hay respaldo en el artículo 1.234 del Código Civil, que prevé recompensa a quien devuelve “cosa ajena hallada”, argumento utilizado para justificar la solicitud de 10% sobre el monto devuelto.
Presión psicológica, tarifa elevada y repercusiones reportadas
Aunque la devolución fue inmediata, las consecuencias llegaron después.
En una entrevista concedida a g1, Antônio dijo haber sido sometido a una fuerte presión por parte del gerente de la agencia para agilizar la devolución, incluso ya habiendo informado el error.
Según relató, el empleado insinuó que representantes del banco podrían ir hasta su casa, lo que lo hizo sentirse tratado como sospechoso.
El episodio también habría provocado un impacto financiero.
El conductor cuenta que su cuenta comenzó a ser encuadrada automáticamente en una categoría de tarifas más caras, resultando en un cobro de alrededor de R$ 70.
Dijo en ese momento que “la gente que es honesta en Brasil paga para ser honesta”, al mencionar desplazamientos, pérdida de un día de trabajo y nuevas tarifas tras la devolución.
El banco, sin embargo, afirma que no hubo cobro vinculado al incidente.
Los abogados del conductor refuerzan que el caso generó un daño emocional y una exposición no deseada.
La repercusión nacional hizo que detalles sobre su vida circularan ampliamente, aumentando el temor de riesgos para la seguridad de la familia.
Pedidos de recompensa e indemnización en la Justicia
La acción judicial comenzó a tramitar en julio de 2024 en la 6ª Vara Cível de Palmas.
En ella, Antônio pide que Bradesco pague 10% del valor que ingresó en su cuenta, que supera R$ 13 millones, además de R$ 150 mil por daños morales.
La defensa sostiene que la situación superó el límite del error administrativo y se transformó en un agravio, presión psicológica y exposición pública involuntaria.
Aún según información presentada por g1, no hubo ninguna propuesta de acuerdo por parte del banco en las audiencias iniciales.
Las testimonios fueron indicados por ambas partes, y la acción entró en la fase de análisis de pruebas.
El proceso aguarda la designación de la audiencia de instrucción, etapa en la que el juez debe escuchar a los involucrados antes de la sentencia.
Repercusión nacional e impacto en la rutina del conductor
Poco después del episodio, en agosto de 2023, la historia de honestidad llamó la atención del programa Domingão, presentado por Luciano Huck, en TV Globo.
Antônio participó en un segmento donde recordó el susto al ver el saldo millonario y la decisión de buscar al banco.
La repercusión amplió la narrativa de que actuó correctamente, pero también volvió su rutina más expuesta, como observó g1 en diferentes reportajes que siguieron el caso.
Además de la notoriedad repentina, la situación despertó la curiosidad de vecinos y desconocidos, generando incomodidades que, según la defensa, contribuyeron a agravar el impacto emocional.
Mientras la Justicia no define si el conductor tendrá derecho a la recompensa y a la indemnización, el caso sigue alimentando un debate recurrente: ¿deben los bancos reconocer formalmente a quien devuelve valores millonarios enviados por error, o la obligación legal ya es suficiente para cerrar el asunto?

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