En 54 minutos de grabación, el médium de Pedro Leopoldo describió características físicas, comportamientos y episodios de la vida de desconocidos que vivieron en regiones remotas de Portugal, y los investigadores consideran improbable que él haya obtenido esta información por medios convencionales en al menos el 31% de los casos
Una cinta de audio de 54 minutos grabada el 3 de junio de 1955, en la ciudad de Pedro Leopoldo, en Minas Gerais, acaba de ser evaluada por investigadores de la Universidad Federal de Juiz de Fora. El resultado, publicado en la revista científica internacional Explore, volvió a poner el nombre de Chico Xavier en el centro de un debate que la ciencia aún no ha podido cerrar. El 87,7% de la información que el médium presentó durante la sesión fue clasificada como correcta. Solo el 3% estaba incorrecta.
El número, por sí solo, ya es sorprendente. Pero es el contexto que transforma la estadística en algo difícil de explicar.
Lo que sucedió en esa sesión de 1955
El visitante era Isidoro Duarte Santos, uno de los nombres más importantes del espiritismo en Portugal. Viajó a Brasil para conocer a Chico Xavier personalmente. En la sesión grabada en Pedro Leopoldo, el médium hizo tres cosas que los investigadores analizaron con lupa siete décadas después.
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Primero, psicografió una carta atribuida a la primera esposa fallecida de Isidoro. El visitante reconoció la firma y el estilo del texto como pertenecientes a su mujer.
Segundo, describió en secuencia a 18 personas muertas que habrían formado parte de la vida de Isidoro. Para cada una, Chico mencionó características físicas, comportamientos, episodios específicos y circunstancias personales. Detalles que, según los investigadores, se referían a individuos que vivieron en regiones remotas de Portugal, con documentación escasa y circulación casi nula en Brasil en los años 50.
Tercero, psicografió dos poemas atribuidos a los poetas portugueses Antero de Quental y João de Deus, muertos décadas antes. Los investigadores señalaron que los versos presentaban métrica rigurosa, marcas estilísticas compatibles con los autores y, en uno de los casos, uso de portugués arcaico.
Lo que la ciencia midió
El estudio fue conducido por el Núcleo de Pesquisas em Espiritualidade e Saúde (NUPES) de la Facultad de Medicina de la UFJF, en colaboración con investigadores de Portugal. El artículo, titulado «Análisis de la Ocurrencia de Recepción Anómala de Información Mediúnica: El Caso de Chico Xavier e Isidoro Santos», identificó 65 ítems verificables a lo largo de la grabación.
Los números:
El 87,7% fue clasificado como correcto. Solo el 3% como incorrecto. El resto quedó en la categoría de información no verificable o ambigua.
Pero el dato más intrigante es otro. En el 30,8% de los casos, los investigadores consideraron improbable que Chico Xavier hubiera obtenido la información por medios convencionales. No había forma de que él hubiera conversado con alguien que supiera esos detalles. No había publicaciones accesibles en Brasil de la época que contuvieran esos datos. La información era demasiado específica, demasiado personal, demasiado local.
«Eran informaciones muy específicas de la vida de las personas, informaciones muy específicas de regiones de Portugal, muy poco conocidas, todas relacionadas con el visitante», explicó Alexander Moreira-Almeida, psiquiatra y director del NUPES, al periódico O Globo.
Por qué este estudio es diferente de los anteriores
Chico Xavier ya tuvo cartas psicografadas analizadas antes. Lo que hace que este estudio sea singular es la existencia de la grabación original en audio. No es una reconstrucción de memoria. No es un testimonio décadas después. Es el registro bruto, de 54 minutos, hecho en 1955, preservado y ahora sometido a métodos de verificación contemporáneos.
Los investigadores cruzaron cada información mencionada por Chico con documentos históricos, registros civiles, publicaciones de la época y relatos de descendientes de los mencionados. El trabajo llevó años. «Hicimos un gran levantamiento para entender cómo esta información podría haber llegado a Brasil», dijo Moreira-Almeida.
La conclusión no es que la mediumnidad fue probada. La conclusión es que la explicación convencional no da cuenta del 31% de los datos. Y que el conjunto de evidencias producido por Chico Xavier a lo largo de su vida sigue siendo uno de los más difíciles de descartar en la literatura científica sobre el tema.
Lo que el estudio no dice
El artículo es cauteloso. Los propios autores reconocen que las investigaciones sobre mediumnidad enfrentan limitaciones y controversias. Un meta-análisis citado en el trabajo señala que, en la mayoría de los casos, los médiums evaluados bajo condiciones controladas no logran mantener precisión por encima del azar.
Chico Xavier, según los investigadores, es la excepción. «Sin duda, está entre los médiums que produjeron una mayor diversidad de fenómenos que han sido estudiados y para los cuales es muy difícil encontrar explicaciones convencionales», afirmó Moreira-Almeida.
El estudio no prueba la vida después de la muerte. No prueba la comunicación con espíritus. Lo que prueba es que, en 1955, un hombre de Pedro Leopoldo describió con un 88% de precisión la vida de 18 desconocidos portugueses que nunca vio, en una época en que no existía internet, teléfono accesible o cualquier base de datos que pudiera proporcionar esa información.
Y 71 años después, la ciencia aún no tiene una explicación satisfactoria para esto.
Con información de O Globo, Aventuras na Historia y la revista científica Explore.

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