Informe internacional muestra avance histórico de la inversión global en tecnologías de energía limpia, con caída en los aportes a combustibles fósiles y aceleración de la transición energética en 2025.
El escenario energético global alcanzó un hito histórico. La inversión global en tecnologías asociadas a la transición energética alcanzó US$ 2,3 billones, el mayor volumen registrado hasta ahora, según el informe anual Tendencias de Inversión en la Transición Energética, publicado por BloombergNEF.
Según un artículo publicado por la Agencia Eixos y otros medios este viernes (30), la investigación confirma que, por segundo año consecutivo, los aportes en energía limpia superaron las inversiones destinadas a la oferta de combustibles fósiles, ampliando la diferencia entre los dos modelos energéticos.
Inversión global en energía limpia alcanza nivel histórico en 2025
El dato refuerza un cambio estructural en el flujo de capital internacional. A pesar de las tensiones geopolíticas, desaceleración económica en algunas regiones e incertidumbres regulatorias, los inversores están priorizando soluciones de menor impacto ambiental, mayor eficiencia y alineación con las metas climáticas globales.
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El avance de la inversión global indica que la transición energética dejó de ser solo una promesa y pasó a ocupar una posición central en las decisiones económicas.
El informe muestra que la inversión global en energía limpia creció 8% en relación a 2024, consolidando un nuevo récord anual. El monto incluye recursos destinados a fuentes renovables, energía nuclear, captura y almacenamiento de carbono, hidrógeno de bajo carbono, redes eléctricas y sistemas de almacenamiento de energía.
El volumen expresivo refleja la resiliencia del sector. A pesar de los altos costos de capital y la volatilidad en los mercados financieros, la energía limpia mantuvo una trayectoria de crecimiento, impulsada por políticas públicas, compromisos corporativos de descarbonización y la reducción gradual de los costos tecnológicos.
Este movimiento confirma que la inversión global en soluciones de bajo carbono está cada vez más disociada de ciclos económicos a corto plazo, asumiendo un carácter estratégico a largo plazo.
La energía limpia supera a los combustibles fósiles por segundo año consecutivo
Por segunda vez consecutiva, las inversiones en oferta de energía limpia superaron los aportes destinados a la oferta de combustibles fósiles. En 2025, la diferencia alcanzó US$ 102 billones, por encima de los US$ 85 billones registrados en 2024.
Este resultado evidencia una inflexión en el mercado. Durante décadas, los combustibles fósiles concentraron la mayor parte del capital energético global. Sin embargo, la creciente presión regulatoria, la búsqueda de seguridad energética y la necesidad de reducir emisiones están redirigiendo recursos hacia alternativas más sostenibles.
Para los analistas, el avance de la energía limpia sobre los combustibles fósiles refuerza la consolidación de la transición energética como eje central del desarrollo económico global.
La caída en las inversiones en combustibles fósiles marca una nueva fase del sector
El informe de BloombergNEF señala que la inversión en oferta de combustibles fósiles cayó US$ 9 billones en relación a 2024, registrando la primera retracción anual desde 2020.
La reducción fue impulsada principalmente por la disminución de los gastos en exploración y producción de petróleo y gas, así como por la caída de las inversiones en generación de energía fósil.
La cautela de los inversores es creciente. Los proyectos relacionados con combustibles fósiles enfrentan riesgos regulatorios más altos, incertidumbres sobre la demanda futura y presión de inversores institucionales por criterios ambientales, sociales y de gobernanza.
A pesar de ello, el informe destaca que hubo una compensación parcial por inversiones puntuales en gas natural y carbón, especialmente en países que aún enfrentan desafíos de seguridad energética a corto plazo.
La electrificación lidera la inversión global en transición energética
La electrificación fue el principal motor de la inversión global en transición energética en 2025. El transporte electrificado representó la mayor parte del volumen analizado, con US$ 893 billones destinados a vehículos eléctricos y a la infraestructura de recarga, un aumento del 21% en relación a 2024.
El sector automotriz vive una transformación profunda. Las automotrices ampliaron portafolios de vehículos eléctricos, mientras que los gobiernos aceleraron políticas de incentivo y metas de descarbonización del transporte.
La expansión de la infraestructura de recarga también se consolidó como un elemento clave para sostener el crecimiento de la energía limpia. Este avance refuerza el papel estratégico de la electrificación como pilar de la transición energética global.
Las renovables y las redes eléctricas siguen en el centro de la inversión global
En la secuencia de la electrificación, las inversiones en fuentes renovables sumaron US$ 690 billones en 2025, mientras que los aportes en redes eléctricas alcanzaron US$ 419 billones. Estas cifras reflejan la necesidad de modernización de la infraestructura energética para integrar fuentes intermitentes y atender la creciente demanda de electricidad.
Las redes eléctricas se han vuelto esenciales para la transición. Sin expansión y digitalización de la infraestructura, el crecimiento de la energía limpia enfrenta limitaciones técnicas y operativas. Por ello, la inversión global en redes está ganando protagonismo dentro de las estrategias energéticas nacionales.
Incertidumbres regulatorias afectan el ritmo de las inversiones en energía limpia
A pesar del alto volumen, el informe señala una caída del 9,5% en la inversión anual en energías renovables en comparación con 2024. El principal factor fue la introducción de incertidumbres regulatorias en el mercado energético de China, el más grande del mundo, afectando decisiones de capital en proyectos solares y eólicos.
El dato revela sensibilidad regulatoria. Cambios en las reglas del mercado pueden impactar temporalmente el flujo de inversión global, incluso en sectores consolidados de la energía limpia. Aún así, especialistas evalúan que se trata de un ajuste coyuntural y no de un retroceso estructural de la transición energética.
El hidrógeno y la energía nuclear enfrentan desafíos en la atracción de capital
Los segmentos de hidrógeno de bajo carbono y energía nuclear mantuvieron una trayectoria de menor atracción de inversiones. En 2025, los aportes en hidrógeno sumaron US$ 7,3 billones, mientras que la energía nuclear recibió US$ 36 billones.
Los desafíos son conocidos. Costos elevados, largos plazos de maduración e incertidumbres regulatorias continúan limitando el avance de estos sectores dentro del ecosistema de la energía limpia, a pesar de su potencial estratégico para la transición energética a medio y largo plazo.
¿Qué revela el récord de inversión global sobre el futuro de la energía?
El nuevo récord de US$ 2,3 billones confirma que la inversión global en energía limpia ha entrado en una fase de consolidación. A pesar de la desaceleración en el ritmo de crecimiento — del 27% en 2021 al 8% en 2025 — los volúmenes permanecen elevados y superan con creces las inversiones en combustibles fósiles.
El capital está redefiniendo el sistema energético. La creciente preferencia por soluciones de bajo carbono indica que la transición energética ya no es solo una agenda ambiental, sino una estrategia económica central, con impactos directos en la competitividad, la innovación y la seguridad energética.
El movimiento observado en 2025 señala que el futuro de la energía será cada vez más limpio, electrificado e integrado, consolidando un cambio histórico en la forma en que el mundo produce, distribuye y consume energía.


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