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Durante años, creímos que el universo joven era demasiado vacío para albergar galaxias, pero el telescopio James Webb identificó un objeto brillando a solo 100 millones de años después del Big Bang, que puede ser la galaxia más antigua jamás detectada y su existencia contradice los modelos que explican cómo tomó forma el cosmos.

Escrito por Valdemar Medeiros
Publicado el 11/03/2026 a las 18:39
Durante anos, acreditamos que o universo jovem era vazio demais para abrigar galáxias, mas o telescópio James Webb identificou um objeto brilhando a apenas 100 milhões de anos após o Big Bang, que pode ser a galáxia mais antiga já detectada e sua existência contradiz os modelos que explicam como o cosmos tomou forma
Durante anos, acreditamos que o universo jovem era vazio demais para abrigar galáxias, mas o telescópio James Webb identificou um objeto brilhando a apenas 100 milhões de anos após o Big Bang, que pode ser a galáxia mais antiga já detectada e sua existência contradiz os modelos que explicam como o cosmos tomou forma
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Capotauro, objeto detectado pelo telescópio James Webb, pode ser uma galáxia formada apenas 90 millones de años después del Big Bang o una enana marrón en la Vía Láctea.

En septiembre de 2025, un grupo de 41 astrónomos liderados por Giovanni Gandolfi, de la Universidad de Padua, publicó en el repositorio científico arXiv un artículo con un título aparentemente discreto: Misterios de Capotauro. El objeto que da nombre al estudio es un punto anaranjado extremadamente débil detectado por el telescopio espacial James Webb durante el levantamiento CEERS (Cosmic Evolution Early Release Science). A pesar de su apariencia modesta, el objeto rápidamente llamó la atención de la comunidad científica. Los datos recolectados no permiten identificar con seguridad qué es. Hasta ahora, ninguna hipótesis explica completamente el comportamiento observado.

El astrofísico Muhammad Latif, de la Universidad de los Emiratos Árabes Unidos — que no participó del estudio — describió al Capotauro como uno de los descubrimientos más enigmáticos realizados por el James Webb desde que el telescopio comenzó a operar.

Cómo el telescopio James Webb detecta objetos extremadamente distantes en el universo

El telescopio James Webb observa el universo principalmente en el infrarrojo, una banda de radiación esencial para estudiar objetos extremadamente distantes en el cosmos.

Esto sucede porque la luz emitida por galaxias muy antiguas experimenta un fenómeno llamado redshift (corrimiento al rojo). A medida que el universo se expande, la longitud de onda de la luz emitida por estas estructuras se estira, desplazando la radiación a longitudes de onda más largas.

Cuanto más distante es el objeto, más su luz se desplaza hacia el infrarrojo.

Por esta razón, las galaxias formadas en los primeros momentos del universo a menudo aparecen solamente en los filtros más rojos del James Webb, desapareciendo completamente en los demás. En astronomía, este fenómeno se denomina dropout, porque el objeto literalmente “desaparece” en los filtros de menor longitud de onda.

El comportamiento inusual del Capotauro en los filtros infrarrojos

El Capotauro presenta un patrón extremo de este efecto. El objeto aparece solo en dos de las bandas infrarrojas más largas del telescopio James Webb, conocidas como F410M y F444W. En todos los otros filtros del instrumento NIRCam, así como en los instrumentos MIRI e incluso en observaciones del telescopio Hubble, simplemente no aparece.

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La diferencia de brillo entre 3,5 y 4,5 micrómetros supera tres magnitudes, lo que equivale a una caída de luminosidad suficiente para que el objeto prácticamente desaparezca cuando se observa en otra banda de radiación.

Para intentar entender el fenómeno, Gandolfi y su equipo analizaron los datos utilizando tres herramientas independientes de modelado espectral: BAGPIPES, CIGALE y ZPHOT. Ninguno de los modelos logró encajar el objeto de manera convincente en una categoría astronómica conocida.

Redshift 32: la hipótesis de una galaxia formada solo 90 millones de años después del Big Bang

La hipótesis más extrema probada por los investigadores, y también la que presentó mayor peso estadístico en los modelos — coloca al Capotauro en un redshift cercano a 32. Para comprender la dimensión de este número, es necesario entender el significado del redshift en la cosmología.

El redshift funciona como una regla cósmica, utilizada por los astrónomos para medir la distancia de objetos en el universo y también el momento en que fueron formados. Cuanto mayor es el redshift, más distante está el objeto y más antiguo es el momento de la historia cósmica en que su luz fue emitida.

La galaxia más antigua confirmada hasta hoy, llamada MoM-z14, tiene redshift de 14,4 y se habría formado alrededor de 280 millones de años después del Big Bang.

Si el Capotauro realmente está en redshift 32, habría surgido solo 90 millones de años después del nacimiento del universo. Esto representa un momento extremadamente temprano en la historia cósmica.

El calendario cósmico muestra cuán temprano habría surgido el Capotauro

Para ilustrar esta escala temporal, los astrónomos suelen utilizar una analogía conocida como Calendario Cósmico, creada por el astrofísico Carl Sagan. En este modelo, los 13,8 mil millones de años del universo se comprimen en un solo año terrestre.

Cada día del calendario corresponde a unos 40 millones de años de la historia del cosmos. Dentro de esta escala, la galaxia MoM-z14 habría surgido alrededor del 8 de enero.

En cambio, el Capotauro, si realmente está en redshift 32, habría aparecido el 3 de enero, en las primeras horas de la mañana — cuando el universo aún no había completado su primera semana de existencia.

Por qué una galaxia tan antigua desafía los modelos cosmológicos actuales

Si el Capotauro es realmente una galaxia formada en este período extremadamente temprano, plantea un problema serio para los modelos actuales de formación de estructuras en el universo.

Simulaciones cosmológicas indican que las galaxias necesitan al menos 200 a 300 millones de años para comenzar a formarse.

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Este intervalo sería necesario para que el gas primordial compuesto principalmente de hidrógeno y helio se enfríe, colapse bajo la acción de la gravedad y dé origen a las primeras estrellas.

Una galaxia existente solo 90 millones de años después del Big Bang implicaría que este proceso ocurrió mucho más rápido de lo que los modelos actuales prevén. El problema se vuelve aún más grande cuando se considera la luminosidad del objeto.

La masa estimada del Capotauro puede llegar a mil millones de masas solares

Si la distancia calculada es correcta, los modelos indican que el Capotauro podría tener una masa cercana a mil millones de masas solares. Las galaxias formadas tan temprano deberían ser mucho más pequeñas y menos eficientes en la producción de estrellas.

Estructuras con esta masa implicarían que miles de millones de estrellas se habrían formado en un intervalo extremadamente corto.

Según el propio Giovanni Gandolfi, este escenario sería incompatible con lo que los astrónomos creían saber sobre la formación y evolución de las galaxias en el universo primordial.

La hipótesis alternativa: un objeto frío dentro de la Vía Láctea

Existe, sin embargo, una explicación completamente diferente que tampoco puede ser descartada. El Capotauro puede no estar en el límite del universo observable. Puede estar relativamente cerca de la Tierra, dentro de la propia Vía Láctea.

Objetos extremadamente fríos, como enanas marrones del tipo espectral Y o planetas errantes sin estrella anfitriona, también pueden desaparecer en los filtros más cortos y aparecer solo en el infrarrojo profundo.

Cuando los datos espectrales son limitados, el patrón de colores de estos objetos puede imitar el de galaxias muy distantes. Si el Capotauro es una enana marrón fría, podría ser uno de los objetos subestelares más fríos ya identificados.

Temperatura y distancia estimadas para una posible enana marrón

En este escenario alternativo, el Capotauro tendría una temperatura inferior a 300 Kelvin, equivalente a aproximadamente 27 °C. Su distancia de la Tierra podría variar entre 130 y 2.000 parsecs, lo que corresponde a aproximadamente 420 a 6.500 años-luz.

El propio Gandolfi reconoció esta posibilidad al comentar que el objeto podría representar uno de los primeros objetos subestelares formados dentro de nuestra propia galaxia.

La ironía es que las dos hipótesis — una galaxia primordial o una enana marrón local — son igualmente inusuales.

Espectroscopía será necesaria para descubrir qué es el Capotauro

Para resolver el misterio, los astrónomos necesitarán realizar observaciones espectroscópicas más detalladas. La espectroscopía es la técnica que descompone la luz de un objeto en sus diferentes frecuencias, revelando su composición química y permitiendo medir su velocidad de alejamiento.

El James Webb ya ha recopilado un espectro preliminar de alrededor de 48 minutos con el instrumento NIRSpec, pero la señal obtenida fue demasiado débil para proporcionar una conclusión definitiva.

Reproducción/Infoescola

Los investigadores solicitaron más tiempo de observación en el telescopio para una sesión espectroscópica más larga, prevista para 2026.

Si el Capotauro está realmente en redshift 32, el espectro debería mostrar una firma clara conocida como quiebre de Lyman. Si es una enana marrón, el patrón espectral será completamente diferente.

Por qué descubrimientos del James Webb están desafiando la cosmología moderna

Desde que comenzó a operar en 2022, el telescopio James Webb ya ha permitido identificar más de 5.000 galaxias en los primeros mil millones de años del universo. En pocos años de funcionamiento, el observatorio prácticamente duplicó el número de galaxias conocidas en ese período de la historia cósmica.

Muchas de estas descubrimientos ya están presionando los modelos teóricos. El telescopio encontró galaxias en los primeros 500 millones de años después del Big Bang que parecen más grandes y más organizadas de lo que los modelos cosmológicos preveían.

Telescopio James Webb (Imagen: NASA)

Lo que inicialmente parecía una serie de anomalías aisladas comenzó a repetirse con suficiente frecuencia como para levantar nuevas discusiones entre cosmólogos.

El Capotauro puede representar el caso más extremo jamás observado

Si el Capotauro es confirmado como una galaxia con redshift 32, se convertirá en el caso más extremo jamás observado. Una estructura con mil millones de masas solares formada cuando el universo tenía menos del 1% de su edad actual no se adapta fácilmente a ningún ajuste simple de los modelos cosmológicos actuales.

Por otro lado, si el objeto es una enana marrón fría de la Vía Láctea, el desafío será diferente. En este caso, los métodos utilizados para identificar galaxias extremadamente distantes necesitarían ser revisados, ya que objetos locales podrían estar contaminando los catálogos de galaxias primordiales.

Independientemente de la respuesta final, el Capotauro ya ha cumplido un papel importante en la ciencia. Ha obligado a 41 investigadores de instituciones en cuatro continentes a reunir datos de múltiples instrumentos y admitir públicamente, en un artículo científico abierto a la comunidad internacional, que aún no saben exactamente qué están observando.

En el Calendario Cósmico, esto equivale a mirar las primeras horas del 3 de enero y encontrar algo que, según todas las teorías actuales, todavía no debería existir.

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Valdemar Medeiros

Formado em Jornalismo e Marketing, é autor de mais de 20 mil artigos que já alcançaram milhões de leitores no Brasil e no exterior. Já escreveu para marcas e veículos como 99, Natura, O Boticário, CPG – Click Petróleo e Gás, Agência Raccon e outros. Especialista em Indústria Automotiva, Tecnologia, Carreiras (empregabilidade e cursos), Economia e outros temas. Contato e sugestões de pauta: valdemarmedeiros4@gmail.com. Não aceitamos currículos!

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