Muchos conductores tienen esta duda: ¿abrir las ventanas o usar el aire acondicionado? Veamos qué opción afecta más al consumo de combustible.
Cuando se trata de economía de combustible, cualquier detalle puede hacer la diferencia, especialmente en viajes largos. Pero al final, ¿qué es más económico en la carretera: conducir con las ventanas abiertas o con el aire acondicionado encendido?
Para responder a esta cuestión, un equipo de Autoesporte realizó pruebas detalladas con el Chevrolet Onix Plus, uno de los automóviles más económicos a la venta en Brasil. El resultado puede sorprenderte.
La prueba de las ventanas y del aire acondicionado
El experimento tuvo lugar en el campo de pruebas de General Motors (GM), con el acompañamiento técnico de ingenieros y periodistas de Autoesporte. Se probaron tres escenarios a una velocidad constante de 100 km/h:
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- Ventanas cerradas y aire acondicionado apagado (condición ideal para consumo).
- Ventanas abiertas para permitir la entrada de aire.
- Aire acondicionado encendido con ventanas cerradas.
Estas situaciones fueron elegidas para simular el uso real de los recursos y medir la diferencia en el consumo de combustible de forma precisa.
Los resultados
En el escenario inicial, con ventanas cerradas y aire acondicionado apagado, el Onix Plus registró un consumo de 18,6 km/l, el mejor rendimiento entre las pruebas.
Al abrir las ventanas para refrescar el interior, el consumo cayó a 18 km/l, resultando en un costo adicional de R$ 0,76 por cada 100 km recorridos.
Cuando se encendió el aire acondicionado, el consumo fue: 17,4 km/l, aumentando el costo del viaje en R$ 2,27 por 100 km. Comparando los dos escenarios, se observa que la diferencia de costo entre conducir con las ventanas abiertas y el aire acondicionado encendido es pequeña: alrededor de R$ 1,51 por 100 km.
Para entender mejor:
| Velocidad | Vidrio | Aire Acondicionado | Consumo (km/l) | Costo Adicional (R$) |
|---|---|---|---|---|
| 100 km/h | Cerrado | Apagado | 18,6 | 0,00 |
| 100 km/h | Abierto | Apagado | 18,0 | 0,76 |
| 100 km/h | Cerrado | Encendido | 17,4 | 2,27 |
El impacto de la velocidad
Un punto importante destacado en la prueba es que la elección entre ventanas abiertas o aire acondicionado puede variar según la velocidad.
A partir de 110 km/h o 120 km/h, la aerodinámica del vehículo se ve más perjudicada con las ventanas abiertas, aumentando significativamente el consumo de combustible. En cambio, el aire acondicionado mantiene un impacto constante en el consumo, independientemente de la velocidad.
Por lo tanto, a velocidades más altas, el aire acondicionado puede ser una opción más eficiente y confortable.
Lo que considerar en la carretera
La decisión entre «viento en la cara» o «viento helado» depende de varios factores:
- Distancia recorrida: En trayectos cortos, la diferencia de costo entre los dos escenarios puede ser casi irrelevante.
- Velocidad: Como se mencionó, a velocidades más altas, el uso de ventanas abiertas se vuelve menos eficiente.
- Confort térmico: En días muy calurosos, el impacto en el consumo puede valer la pena si la comodidad proporcionada por el aire acondicionado es prioridad.
Conclusión
Las pruebas mostraron que, a 100 km/h, conducir con las ventanas abiertas es ligeramente más económico que usar el aire acondicionado.
No obstante, esta diferencia es pequeña y tiende a invertirse a velocidades más altas. El factor decisivo, al final, es el equilibrio entre confort y economía.
Para quienes quieren ahorrar al máximo, el consejo es conducir con ventanas cerradas y aire acondicionado apagado siempre que sea posible. Sin embargo, en viajes largos y bajo calor intenso, el confort proporcionado por el aire acondicionado puede justificar el pequeño costo adicional.
Consejo final: Mantener el mantenimiento del aire acondicionado al día, calibrar los neumáticos y evitar excesos de peso en el coche son prácticas que pueden ayudar a optimizar el consumo de combustible en cualquier situación.
Con información de AutoEsporte.

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