La falta de mano de obra afecta al 41,6% de las constructoras y expone un nuevo riesgo en las obras: pérdida de conocimiento
La escasez de mano de obra en la construcción dejó de ser un problema puntual y pasó a afectar directamente la capacidad de ejecución de las obras en Brasil. Según la encuesta de construcción del FGV IBRE, el 41,6% de las empresas señalaron, en febrero de 2026, la falta de profesionales como un factor limitante para los negocios, el mayor nivel para el mes desde 2011. El impacto ya es visible en el día a día de los canteros. De acuerdo con la investigación Panorama de la Mano de Obra en la Construcción Brasileña, de Grua Insights, el 75% de las empresas necesitaron revisar plazos de obra en los últimos meses debido a la escasez de profesionales.
La rotación en la construcción causa pérdida de conocimiento técnico y compromete la continuidad de los proyectos
En la práctica, el problema va más allá de la dificultad de contratación. Uno de los efectos más críticos observados por las empresas es la pérdida de conocimiento a lo largo de la ejecución de los proyectos.
En muchos casos, las decisiones técnicas, alineamientos con proveedores y criterios de ejecución permanecen concentrados en la memoria individual de los profesionales. Cuando hay sustitución de equipo, este historial se pierde, y la obra pasa a operar como si estuviera siendo reiniciada.
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“Cuando el conocimiento no está estructurado, se va con la persona. Y ahí no es solo una vacante abierta, es el proyecto que pierde dirección”, afirma Bárbara Kemp, arquitecta y cofundadora de Kemp Gerenciamento de Obras e Projetos.
La falta de estandarización y gestión de información aumenta el retrabajo, costos y retrasos en las obras
El impacto de la rotación tiende a ser más intenso en la construcción debido a la naturaleza secuencial e interdependiente de las actividades.
A diferencia de sectores con procesos continuos, las obras dependen de una secuencia precisa de etapas, con múltiples proveedores actuando en momentos específicos. Cuando ocurre ruptura de información, el efecto es inmediato.
Cada nuevo profesional necesita reconstruir el contexto del proyecto, entender decisiones anteriores y reevaluar criterios técnicos, mientras la operación pasa a reaccionar a problemas en lugar de anticiparlos.
“Pierdes velocidad, pierdes consistencia y comienzas a apagar incendios. Y esto tiene un impacto directo en el plazo y en el costo”, explica Bárbara.
Retrabajo, renegociación y pérdida de eficiencia muestran el impacto directo de la falta de memoria de proyecto
En la práctica, la falta de continuidad se traduce en retrabajo, renegociación con proveedores y reinterpretación de decisiones ya tomadas.
En algunos casos, las empresas recurren a socios externos para recuperar información que no fue registrada internamente.
“El proveedor acaba convirtiéndose en la memoria del proyecto”, afirma Bárbara, destacando uno de los principales riesgos operacionales de la ausencia de gestión estructurada.
La construcción comienza a migrar de un modelo basado en personas a un modelo basado en procesos
Ante este escenario, las empresas del sector comienzan a revisar su estructura operativa. El principal cambio es la transición de un modelo basado en personas a un modelo basado en procesos. Esto implica registrar decisiones, organizar información de forma accesible y reducir la dependencia de conocimiento individual.
La propuesta es transformar la memoria de la obra en un activo estructurado, capaz de garantizar continuidad incluso con cambios de equipo.
“Los proyectos que dependen de personas son frágiles. Los proyectos que dependen de procesos son resilientes”, resume Bárbara.
La tecnología en la construcción gana espacio para garantizar continuidad y reducir la dependencia de equipos
Este movimiento también impulsa la adopción de herramientas digitales de gestión.
Soluciones que consolidan cronogramas, historial de decisiones y documentación técnica en un único ambiente comienzan a ser utilizadas para garantizar previsibilidad y continuidad operativa.
El objetivo es reducir la dependencia de correos electrónicos, hojas de cálculo aisladas y de la memoria individual de los profesionales.
Plataformas de gestión de obras como Workemp organizan información y reducen el impacto de la rotación
Entre las soluciones adoptadas está Workemp, plataforma desarrollada a partir de la experiencia de Kemp en la gestión de múltiples obras simultáneas.
La herramienta organiza información, decisiones y registros técnicos a lo largo de toda la ejecución, permitiendo que los proyectos mantengan consistencia incluso con cambios de equipo.
“Cuando la información está organizada, la salida de alguien deja de ser un colapso y pasa a ser una transición”, afirma Bárbara.

Las inversiones en tecnología y gestión crecen para enfrentar la escasez de mano de obra en la construcción
La tendencia acompaña un movimiento más amplio en el sector. Según Grua Insights, la mayoría de las empresas ya planea aumentar inversiones en tecnología y metodologías de gestión, buscando reducir la dependencia de mano de obra y mejorar la previsibilidad de las obras.
Este escenario también se conecta a un problema estructural de la construcción global. Estudios de McKinsey y del PMI indican que la mayoría de los proyectos de construcción enfrenta retrasos y sobrecostos, resultado de baja previsibilidad, fallas de coordinación y gestión fragmentada.
La pérdida de control en las obras se convierte en un desafío central en un sector estratégico para la economía brasileña
En un ambiente marcado por la escasez de profesionales y alta rotación, el desafío deja de ser solo contratar y retener mano de obra.
La cuestión central pasa a ser garantizar que el conocimiento permanezca en el proyecto. Cuando las decisiones se pierden, los equipos cambian sin transición y el historial no se preserva, los proyectos entran en ciclos de retrabajo, con plazos más largos, costos elevados y pérdida de previsibilidad.
En un sector que representa una parte relevante de la economía brasileña, este tipo de ineficiencia compromete no solo a las empresas, sino la competitividad de todo el mercado.
“Hoy, tan desafiante como perder profesionales es perder control”, concluye Bárbara.
Ahora queremos saber: ¿la construcción civil brasileña está preparada para reducir la dependencia de mano de obra y migrar a una gestión basada en procesos?
Ante un escenario de escasez estructural de profesionales y aumento de la complejidad de las obras, la adopción de procesos y tecnología se convierte en un factor decisivo para el futuro del sector.
En su opinión, ¿esta transformación será suficiente para resolver los cuellos de botella de la construcción civil o el problema tiende a agravarse en los próximos años?

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