Empresarios como Luciano Hang critican la PEC que propone el fin de la escala 6×1, destacando posibles aumentos en los costos y precios. El debate genera controversias entre trabajadores y sectores productivos.
La discusión sobre la escala de trabajo 6×1, que garantiza al trabajador un día de descanso semanal remunerado, ganó protagonismo nacional con la reciente presentación de una Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC).
Entre opiniones divergentes, una voz conocida del sector empresarial, Luciano Hang, dueño de la cadena de tiendas Havan, se manifestó con duras críticas a la propuesta, planteando cuestiones sobre los impactos económicos y sociales de la medida.
En la noche del jueves (14), Hang utilizó sus redes sociales para compartir su visión sobre el tema, afirmando que la PEC sería “populismo” y que crearía “una polémica donde no es necesario”.
-
“Nadie va a hacer que cambiemos el Pix”, dice Lula tras el informe de EE. UU.
-
Lula responde directamente a Trump y dice que el Pix es de Brasil y no va a cambiar por presión de nadie, tras un informe de Estados Unidos que señala el sistema de pagos brasileño como una barrera comercial americana.
-
Amazon acaba de anunciar una nueva tarifa sobre todas las entregas y sus compras en línea se volverán más caras a partir del 17 de abril, incluso para quienes compran desde Estados Unidos aquí en Brasil.
-
Él vendió su parte por R$ 4 mil, vio a la empresa convertirse en un gigante de R$ 19 billones y perdió la oportunidad de su vida.
“El brasileño no quiere trabajar menos; quiere vivir mejor, con más confort, seguridad, salud, educación e independencia”, declaró el empresario.
Repercusión entre empresarios y entidades
La posición de Hang refleja una preocupación compartida por entidades como la Confederación Nacional de la Industria (CNI), la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp) y la Fecomercio-SP.
Según estos grupos, el fin de la escala 6×1 podría sobrecargar a las empresas, encarecer productos y, en consecuencia, reducir la competitividad en el mercado.
De acuerdo con Hang, cálculos internos realizados por Havan indican que el cambio en la jornada generaría un aumento del 70% en los costos operativos.
“Esto impactaría directamente en los precios al consumidor y en los salarios, ya que los empresarios son trasladadores de costos. Al final, quien sufre es la población”, alertó.
El empresario también compartió la opinión de una empleada durante la inauguración de una unidad en Rio Grande do Sul: “Prefiero trabajar los domingos que pedir trabajo el lunes”.
Para él, este comentario ejemplifica la prioridad de muchos trabajadores: estabilidad financiera y seguridad laboral.
Contexto político y social
La PEC fue propuesta por la diputada Erika Hilton (PSOL) y logró las 171 firmas necesarias para avanzar en la Cámara de Diputados.
Tras la confirmación de las firmas, el texto seguirá para análisis en la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía (CCJ).
Aunque Hang es un notable apoyador de gobiernos conservadores, su posición no refleja unanimidad dentro de los partidos de derecha.
Parlamentarios como Cleitinho Azevedo (Republicanos-MG) y Fernando Rodolfo (PL-PE) manifestaron apoyo a la propuesta, lo que demuestra que el debate trasciende las ideologías partidarias.
Mientras tanto, el apoyo popular a la PEC también crece. Una petición en línea ya ha superado 2,9 millones de firmas, mostrando que el tema moviliza tanto a trabajadores como a empresarios.
Impactos potenciales en el sector empresarial
El cambio en la escala de trabajo trae desafíos significativos para sectores como el comercio minorista y la industria, donde jornadas flexibles son frecuentemente esenciales para mantener operaciones competitivas.
Hang destacó que alteraciones abruptas pueden provocar una reacción en cadena, con efectos negativos en la economía en su conjunto.
“Aumentar costos para las empresas significa menos contrataciones, salarios más bajos y precios más altos. Esto va en contra de lo que los trabajadores realmente desean: mejores condiciones de vida y no depender de ayudas del Estado”, afirmó.
¿Qué está en juego con el fin de la escala 6×1?
El debate sobre la escala 6×1 plantea cuestiones importantes: ¿hasta qué punto la reducción de jornadas puede mejorar la calidad de vida sin comprometer la sostenibilidad de las empresas? Por un lado, los trabajadores buscan equilibrio entre la vida personal y profesional.
Por otro, los empleadores advierten sobre los riesgos de medidas que, según ellos, podrían inviabilizar negocios y causar desempleo.
¿Y tú, qué piensas sobre la escala 6×1? ¿Este cambio sería beneficioso para todos o traería más desafíos para trabajadores y empresas? Deja tu opinión en los comentarios!

Quando algo não é decidido por você pode ter certeza que não será nada de bom.
Você já viu político preocupado com você?? Essa atitude do 6×1 deveria partir do trabalhador somente.
Com o fim da jornada 6×1 o Brasil acaba de ir para o buraco, o brasileiro é por excelência preguiçoso. Quando um trabalhador dorme no serviço já se mostra preguiçoso, principalmente agora que, as drogas serão liberadas. Por fim, o Brasil vai quebrar de vez, o empregado vai se endividar mais ainda, e por cima vai ter muito tempo ocioso.
Economias de paises ricos e bem mais desenvolvidos já estao pensando na escala de 4×3, mas no Brasil a elite empresarial so quer lucrar e nunca ganhar menos, ele fala de qualidade de vida do trabalhador, qualidade é ter respeito pelo ser humano e dar o direito de passar um domingo comemorativo( DIA DOS PAIS. MÃE, PASCOA) com sua falimia e nao trabalhando como escravo.