El presidente Lula confirmó en entrevista que pidió personalmente al líder chino Xi Jinping que invirtiera en la megaobra en Brasil, el puente Salvador-Itaparica de 12,4 kilómetros sobre agua, con un consorcio chino responsable y previsión de inicio para junio de 2026.
Según el portal Poder 360, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva reveló este jueves (2) que pidió en tres ocasiones al presidente de China, Xi Jinping, que invirtiera en la megaobra en Brasil que más genera expectativa en el Nordeste: el puente Salvador-Itaparica. En entrevista a TV Record, Lula afirmó que “China es el país que demuestra más disposición de trabajar con Brasil” y que las obras deben comenzar en junio, con participación de un consorcio chino. Según el presidente, el puente será “extraordinario”.
El puente Salvador-Itaparica ha sido prometido durante más de seis décadas. Ya ha pasado por gobernadores, campañas electorales, licitaciones, pandemias y reajustes billonarios. Ahora, con un presupuesto estimado entre R$ 10,4 y R$ 11 mil millones, la megaobra en Brasil finalmente tiene un cronograma concreto. El consorcio chino formado por las estatales CCCC y CCECC, dos de las mayores empresas de infraestructura del mundo, es responsable de la ejecución. Los primeros equipos fabricados en China ya comenzaron a llegar a Brasil en abril, y la previsión de conclusión es para junio de 2031.
Lula pidió tres veces: lo que dijo el presidente sobre el puente
En la entrevista a TV Record, Lula no ocultó que el puente Salvador-Itaparica exigió insistencia diplomática. El presidente contó que abordó el tema directamente con Xi Jinping en tres ocasiones distintas, pidiendo que China invirtiera en la megaobra en Brasil.
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La declaración refuerza el peso que el gobierno federal atribuye al emprendimiento y la importancia de la relación bilateral para viabilizar proyectos de gran envergadura.
Lula también dijo que el gobierno “tiene una asociación muy fuerte” con los chinos y clasificó a China como el país que más demuestra disposición de trabajar con Brasil en el escenario actual.
La declaración ocurre en un momento en que las relaciones comerciales entre los dos países están en su punto más alto, con China consolidada como el principal socio comercial de Brasil. El puente, en este contexto, deja de ser solo una obra de infraestructura y pasa a representar la materialización de esta asociación en concreto, acero y asfalto.
Qué es el puente Salvador-Itaparica y por qué es la mayor megaobra en Brasil en décadas
El puente conectará Salvador con la Isla de Itaparica atravesando 12,4 kilómetros sobre la Bahía de Todos los Santos, lo que lo convertirá en el puente más grande sobre lámina de agua de América Latina.
El proyecto incluye un tramo atirantado de 900 metros, con un vano central de 400 metros de ancho para navegación y 85 metros de altura libre, suficiente para el paso de transatlánticos y petroleros.
Hoy, quienes hacen el trayecto dependen del ferry-boat, que lleva alrededor de una hora de navegación, además de filas de espera que pueden superar las tres horas en días de movimiento. Con el puente, la travesía caerá a 10 a 15 minutos.
Además del puente en sí, la megaobra en Brasil contempla un paquete vial completo. En Salvador, se prevén viaductos, túneles y nuevas vías expressas.
En la Isla de Itaparica, se construirá una carretera de más de 20 kilómetros, además de la duplicación de tramos de la BA-001. Se estima que el emprendimiento genere más de 7 mil empleos directos e indirectos, con la mayor parte de las vacantes destinadas a mano de obra local.
El impacto proyectado va más allá de la movilidad: involucra turismo, construcción civil, mercado inmobiliario, logística y expansión del sector de servicios en toda la región.
El consorcio chino detrás de la megaobra en Brasil
El consorcio chino responsable de la construcción está formado por dos gigantes estatales: la China Communications Construction Company (CCCC) y la China Civil Engineering Construction Corporation (CCECC). Las dos empresas ganaron la licitación internacional realizada en 2019 y firmaron el contrato al año siguiente, inicialmente por un costo de R$ 5,3 mil millones.
Tras la pandemia de Covid-19, el consorcio chino cuestionó el valor, y en febrero de 2025 el Tribunal de Cuentas del Estado de Bahía homologó un acuerdo que elevó el costo a R$ 10,4 mil millones.
Por el acuerdo firmado, el gobierno bahiano se comprometió con un aporte directo de R$ 5 mil millones y pagará contraprestaciones anuales de R$ 371 millones en los primeros 10 años de operación, cayendo a R$ 170 millones en los 19 años siguientes.
La concesión patrocinada (PPP) tiene una duración de 30 años. En octubre de 2025, ingenieros del consorcio chino presentaron el proyecto en el Crea-BA, y la construcción de equipos en China ya ha comenzado, con los primeros cargueros previstos para llegar a Brasil a partir de abril de 2026.
A pesar de que el consorcio es chino, la mayor parte de los profesionales involucrados, en las más diversas áreas, serán contratados en Brasil.
Seis décadas de promesa: la historia detrás del puente
El puente Salvador-Itaparica es, probablemente, la megaobra en Brasil con el historial más largo de promesas incumplidas. Desde la década de 1960, administraciones estatales presentan el proyecto como solución para integrar la Bahía de Todos los Santos.
En 2009, el entonces gobernador Jaques Wagner lanzó el proyecto oficialmente. Una década después, la obra resurgió como promesa de campaña del gobernador Rui Costa. Y la ejecución también fue promesa del actual gobernador, Jerônimo Rodrigues.
Ahora, con la sondaje geotécnica concluida tras 12 meses de trabajo, áreas desapropiadas en Vera Cruz y canteros de obras definidos en Jequitaí, Itaparica y São Roque do Paraguaçu, la megaobra en Brasil parece, por primera vez, tener condiciones reales de salir del papel.
La sondaje del puente fue la primera en Brasil en alcanzar 200 metros de profundidad para la recolección de material intacto en el suelo marino. La licencia de instalación se espera hasta finales de mayo, lo que mantendría el plazo para el inicio de los cimientos en junio de 2026.
Sin embargo, el Iphan se manifestó en contra de la licencia en un parecer técnico que señaló impactos sobre comunidades tradicionales, exigiendo medidas de mitigación y compensación cultural antes de que el licenciamiento avance.
Qué cambia en Bahía cuando el puente esté listo
Si todo va según lo previsto, el puente Salvador-Itaparica será entregado en junio de 2031 y alterará profundamente la dinámica de una región entera.
La Isla de Itaparica, con cerca de 246 km², es una de las mayores islas marítimas del país y hoy depende casi exclusivamente del ferry-boat y del Puente del Embudo para conectarse al continente. Con la nueva megaobra en Brasil concluida, el trayecto entre Salvador y las carreteras federales BR-101, BR-116 y BR-242 se acortará en aproximadamente 100 kilómetros.
El impacto económico proyectado abarca turismo, con nuevos flujos y mayor integración regional; estímulo a la construcción civil y al mercado inmobiliario; ganancias logísticas con reducción de tiempo y costos de transporte; y expansión del sector de servicios.
Para Bahía, el puente representa más que movilidad. Representa la materialización de una promesa que sobrevivió a seis décadas y a tres pedidos personales de un presidente de la República al líder de una potencia extranjera.
¿Crees que el puente se construye esta vez?
Son más de 60 años de promesa, tres gobernadores, una licitación internacional, una pandemia, un reajuste billonario y ahora tres pedidos directos de Lula a Xi Jinping.
La megaobra en Brasil que conecta Salvador con Itaparica nunca ha estado tan cerca de comenzar. Pero la historia ya ha enseñado que “cerca” y “comenzado” son cosas muy diferentes.
¿Y tú, crees que el puente se construye esta vez? ¿Qué piensas del papel de China en esta megaobra en Brasil? Cuéntanos en los comentarios.

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