Modelo de salón que apuesta en agilidad y múltiples servicios simultáneos gana escala con franquicias, suscripción y productos propios, expandiendo presencia en diferentes estados y mirando crecimiento acelerado en el mercado de belleza brasileño.
Creado en Recife en 2021, el Bessie Beauty Club surgió de la asociación entre dos amigas de larga data y sus hijas con la propuesta de condensar varios servicios de belleza en una única visita, en menos tiempo que el modelo tradicional de salón.
Según las socias, la red cerró 2025 con un faturamento de R$ 16,7 millones, suma 21 unidades en operación, mantiene alrededor de 12 mil suscriptores en su club de recurrencia y trabaja con la meta de alcanzar R$ 30 millones hasta 2026.
Origen del negocio y experiencia de las fundadoras
El origen del negocio está en la experiencia acumulada por Fabiana Gueiros, de 56 años, y Bianca Drummond, de 58, que ya venían del emprendimiento en áreas distintas.
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Formada en Derecho, Fabiana comenzó a emprender en 1993, como productora de eventos en Recife.
Bianca, por su parte, inició la trayectoria profesional aún adolescente, en la tienda multimarcas de su madre, y más tarde participó en la creación de una red de franquicias ligada al escoamiento de la producción de camarón de la granja de la familia, en Piauí.
Cuando decidieron abrir un negocio propio en el sector de belleza, las dos optaron por dividir la operación con la generación siguiente.
Camila Drummond, formada en Ingeniería de Producción, asumió el desarrollo de productos, servicios y sistemas internos.
Ya Eduarda Gueiros, con formación en Marketing, quedó responsable de la comunicación de la marca.

La estructura societaria fue diseñada para combinar repertorios diferentes desde el inicio y acelerar la implementación de un modelo replicable.
Modelo express apuesta en rapidez y simultaneidad
La idea comenzó a ser estructurada durante la pandemia, cuando las fundadoras comenzaron a pulir un formato de atención centrado en agilidad y simultaneidad.
La propuesta era ofrecer cabello, manicure, pedicure, diseño de cejas, depilación facial, peinado y maquillaje en combinaciones que pudieran hacerse en la misma visita, con profesionales actuando al mismo tiempo.
En una de las pruebas relatadas por las socias, una clienta salió de la unidad lista en 20 minutos, con atención simultánea en las uñas y el cabello.
Este concepto llevó a la empresa a apostar primero en centros comerciales, ambiente visto por las emprendedoras como más adherente a un servicio de conveniencia.
Con una inversión inicial de cerca de R$ 2 millones, la marca abrió dos unidades en un intervalo de cinco meses, ambas en centros de compras de la capital pernambucana.
Después de validar la operación, avanzó hacia una tienda de calle en 2023 y, en el mismo año, inició la expansión por franquicias.
Fabiana afirmó que la empresa ya nació organizada para crecer en este formato.
“Cuando creamos la Bessie, ya estructuramos todo para franquicia. Entonces, desde el primer proyecto ya trabajábamos con procesos y manuales pensando en esta posibilidad de expansión”, dijo la socia, al explicar que la comercialización para franquiciados comenzó justo después de la validación de la operación.
Expansión por franquicias y presencia en nuevos estados
En el material de la propia red y en registros públicos del franchising, el negocio aparece como un salón de belleza express fundado en 2021, con franquicias lanzadas a partir de 2022.
La página de la marca destaca la línea de productos capilares propios, mientras que el Portal del Franchising informa inversión inicial a partir de R$ 329 mil y registra actualización de datos hecha por la propia empresa en septiembre de 2025.
Ya reportajes más recientes mencionan franjas de inversión entre R$ 295 mil y R$ 362 mil, conforme el modelo y el tamaño de la unidad.
La expansión geográfica pasó a ser presentada como eje central de la estrategia.
De acuerdo con las emprendedoras, la marca ya ha llegado a Pernambuco, Paraíba, Pará, Alagoas, São Paulo y al Distrito Federal.

El próximo movimiento, según ellas, involucra el avance sobre otros mercados del Nordeste, como Bahía, Ceará y Río Grande del Norte, además de la interiorización en São Paulo, con foco en ciudades como Campinas, Ribeirão Preto, Sorocaba, São José dos Campos, Piracicaba, Jundiaí y Santos.
La expectativa declarada para 2026 es alcanzar 35 tiendas.
Suscripción y productos propios impulsan ingresos
Para sostener este crecimiento, la red combinó expansión con recurrencia de consumo.
Uno de los pilares fue el club de suscripciones, creado para fidelizar clientes que frecuentan las unidades con mayor regularidad.
Los planes, según las socias, varían de R$ 144 a poco más de R$ 400, conforme los servicios incluidos.
La empresa dice que este modelo ayuda a elevar el ticket promedio y la previsibilidad de ingresos.
Hoy, incluso con servicios sueltos a partir de R$ 48, el gasto promedio por cliente es estimado por la red en R$ 200.
La segunda frente de diversificación vino del comercio, con una línea propia de productos capilares descrita por la marca como vegana y cruelty-free.
El portafolio reúne shampoo, acondicionador, máscara de tratamiento, leave-in y reparador de puntas.
En el sitio oficial, estos artículos aparecen como parte de la línea Triple Blend, presentada como una formulación orientada a hidratación, nutrición y reconstrucción de los cabellos.
Según las fundadoras, los productos llevaron cerca de dos años para ser desarrollados y comenzaron a ser vendidos en 2023.
La fabricación ocurre en asociación con una industria en São Paulo, y la comercialización comenzó por las tiendas físicas de la red.
Por los cálculos de las socias, esta frente ya responde por cerca de 5% del faturamento.
Para ampliar la participación del comercio en los ingresos, la empresa lanzó también un e-commerce propio, integrando la estrategia de servicios presenciales con la venta directa de productos.
Operación estandarizada y foco en escala
En el plan operacional, el negocio depende de una intensa estandarización.
Las unidades trabajan, según las emprendedoras, con equipos de 15 a 35 colaboradores entre fijos y socios temporales.
En reportajes recientes, la red también menciona una “Universidad de Bessie”, creada para entrenar profesionales y enseñar el paso a paso de cada servicio.
La intención es reducir variaciones entre tiendas, aumentar productividad y garantizar la velocidad que sostiene la propuesta del fast beauty.
En días más movidos, una unidad puede atender alrededor de 150 clientes, de acuerdo con las socias.
El avance del Bessie Beauty Club refleja, así, una combinación de factores: experiencia previa de las fundadoras, división clara de funciones entre madres e hijas, formateo pensado para franquicias y creación de nuevas avenidas de ingresos.
La marca pasó de dos operaciones propias en Recife a una red en expansión, apoyada en suscripción, comercio y estandarización de procesos, mientras intenta convertir conveniencia en escala nacional.

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