Operación de piscicultura en Paraná revela números industriales, tecnología integrada, logística acelerada y aprovechamiento total del pez, con producción a gran escala, costos millonarios en alimento, automatización en el campo, frigorífico especializado y exportación de filete fresco al mercado norteamericano.
Una operación de piscicultura a gran escala en Paraná revela la dimensión y la sofisticación de la cadena de tilapia en Brasil, con números que impresionan por la regularidad y el volumen diario movido.
Todos los días, cerca de 14,5 toneladas de pez son retiradas del agua, mientras que el consumo diario de alimento se aproxima a 20 mil kilos, evidenciando el nivel de planificación exigido por la actividad.
El sistema reúne 800 jaulas flotantes, pesca automatizada y logística integrada con frigorífico, estructura que permite que el filete fresco llegue a Estados Unidos en hasta 48 horas después del sacrificio.
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La cáscara de huevo que casi todo el mundo tira está compuesta por alrededor del 95% de carbonato de calcio y puede ayudar a enriquecer el suelo cuando se tritura, liberando nutrientes lentamente y siendo reutilizada en huertos y jardines domésticos.
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Esta granja en Estados Unidos no utiliza sol, no utiliza suelo y produce 500 veces más alimentos por metro cuadrado que la agricultura tradicional: el secreto está en 42 mil LEDs, hidroponía y un sistema que recicla hasta el calor de las lámparas.
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El agua que casi todo el mundo tira después de cocinar papas contiene nutrientes liberados durante la preparación y puede ser reutilizada para ayudar en el desarrollo de plantas cuando se usa correctamente en la base de huertos y macetas, sin costo adicional y sin cambiar la rutina.
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El agua del mar subió de 28 a 34 grados en Santa Catarina y mató hasta el 90% de las ostras: los productores que plantaron más de 1 millón de semillas perdieron prácticamente todo y dicen que si vuelve a suceder, la producción está condenada a su fin.
La información fue presentada por Richard Rasmussen, durante una visita técnica registrada en video publicado en su canal de YouTube, Richard Rasmussen.
Al seguir de cerca la rutina de la propiedad y del frigorífico asociado, detalló números, métodos y trasfondos de una de las mayores engranajes de la tilapicultura nacional.
Consumo de alimento y conversión alimentaria en la tilapicultura
De acuerdo con Richard Rasmussen, la base de toda la cuenta de producción está en el alimento, ítem que concentra gran parte de los costos del sistema.
La operación trabaja con una conversión alimentaria promedio de 1,6, lo que significa que el pez consume entre 1,6 kg y 1,7 kg de alimento por cada kilo de carne producida.
Esta variación está directamente ligada a la estación del año, ya que la temperatura del agua interfiere en el metabolismo y en el apetito de los peces.

Conforme destacado en el video, cualquier error en este cálculo compromete toda la operación.
“El agujero es grande”, comentó al observar los volúmenes involucrados y la necesidad de precisión en las cuentas.
En escala anual, el costo con alimento supera R$ 1 millón, valor que exige control riguroso para garantizar la viabilidad económica del negocio.
Pesca automatizada y retiro del pez a gran escala
El área de producción cuenta con 800 jaulas flotantes, distribuidas en módulos estandarizados que facilitan el manejo y el control de la biomasa.
Cada jaula, según Rasmussen, produce entre 2,6 y 2,7 toneladas de tilapia por ciclo, dependiendo del manejo y del estado de engorde.
El día de la grabación, la previsión era pescar cerca de seis jaulas, volumen suficiente para alcanzar las 14,5 toneladas embarcadas.
Uno de los principales diferenciadores del sistema es la pesca por succión, que sustituye el trabajo manual dentro del agua.
En este modelo, una manguera conectada a un equipo automatizado succiona los peces directamente de la jaula, separa el agua, realiza el pesaje y dirige el pescado a las cajas térmicas.
Como observó el presentador, antes eran necesarias hasta seis personas para ejecutar la misma tarea.
Hoy, dos personas operan el sistema, mientras otra monitorea los equipos en el bote, reduciendo tiempo, esfuerzo físico y riesgos operacionales.
Tamaño de la tilapia definido por la demanda del mercado

Durante la visita, Richard Rasmussen explicó que el tamaño del pez sacrificado varía según la demanda del mercado, factor decisivo para la planificación de la pesca.
En períodos de mayor presión, tilapias de 700 gramos pueden ser enviadas para atender pedidos urgentes.
Ya en momentos de equilibrio, el estándar se concentra entre 900 gramos y 1 kilo, rango más valorado para la producción de filete.
Según él, el mercado actual absorbe mejor filetes más grandes, lo que influye directamente en el momento del sacrificio.
“Se envía lo que esté listo, dependiendo de la necesidad”, relató, al mostrar ejemplares por encima del estándar, con más de 1 kilo.
Sacrificio en hielo y estructura frigorífica especializada
Otro punto destacado en el video es el modelo de sacrificio adoptado en la operación.
El pez sale de la jaula y es inmediatamente colocado en hielo, donde sufre un choque térmico, muere rápidamente y permanece fresco.
Rasmussen explicó que el frigorífico asociado, el GT Foods Group, posee estructura específica para recibir la tilapia ya en ese estado.
Conforme relatado, se trata del único frigorífico con certificación federal que permite recibir el pez directamente en hielo, sin necesidad de transporte vivo con oxígeno.
El pescado es descargado en cámaras frías y sigue para el corte al día siguiente, manteniendo el estándar sanitario y la calidad del producto final.
Integración entre campo e industria reduce costos
Mientras acompañaba la carga, Richard Rasmussen llamó la atención sobre la integración entre campo e industria, uno de los pilares de la eficiencia del sistema.
El pez sale de la jaula, pasa por el pesaje, entra en el camión refrigerado y sigue directamente al frigorífico, todo en pocas horas.
Esta agilidad, como él comentó, es fundamental para atender mercados exigentes y reducir pérdidas a lo largo de la cadena.
El resultado es un producto fresco, con trazabilidad y alto valor agregado.
Aprovechamiento total de la tilapia se convierte en nueva fuente de ingresos
Tras el fileteado, entra en escena uno de los aspectos más estratégicos de la operación: el aprovechamiento integral del pez.
Según Rasmussen, aquello que antes era tratado como descarte se transformó en una fuente adicional de ingresos para el frigorífico.
La carcasa, compuesta por cerca de 33% de grasa, 33% de materia seca y 33% de agua, se vende para la producción de harina utilizada en alimento para mascotas.
La piel y las escamas se destinan a otros fines industriales, mientras que el aceite extraído de las vísceras y de la grasa visceral abastece el mercado de mascotas, especialmente para mejorar la palatabilidad de alimentos para gatos.
Conforme él destacó, la carcasa llega a ser vendida por R$ 0,80 a R$ 0,90 el kilo, valor que, aunque bajo, transforma un antiguo costo en componente esencial de la rentabilidad.
Producción brasileña de tilapia y mercado internacional

Durante la conversación, Richard Rasmussen recordó que Brasil ocupa actualmente la cuarta posición en el ranking mundial de producción de tilapia.
Según él, el país tiene potencial para avanzar aún más, impulsado por la disponibilidad de agua, clima favorable y tecnología aplicada a la producción.
Él también comentó sobre el mercado internacional, destacando que los Estados Unidos son hoy el principal destino del filete brasileño, superando a proveedores tradicionales como China.
La diferencia, conforme resaltó, está en la calidad del producto y en la logística, ya que el filete es sacrificado en Paraná y llega fresco, sin congelación, a las góndolas americanas en hasta 48 horas.
Mejoramiento genético acelera el ciclo productivo
Otro punto abordado en el video es el mejoramiento genético de la tilapia criada en Brasil, factor decisivo para la competitividad del sector.
Rasmussen explicó que el pez utilizado no es el mismo encontrado en estado salvaje en África, pues la línea ha pasado por selección genética.
Este proceso redujo drásticamente el tiempo de engorde, haciendo la producción más eficiente.
Mientras una tilapia sin mejoramiento puede llevar hasta dos años para alcanzar el peso de sacrificio, el pez cultivado en este sistema logra el estándar comercial en cinco a seis meses.
Esta diferencia impacta directamente los costos, la previsibilidad y la escala de producción.
Al mostrar cada etapa, Richard Rasmussen enfatizó la complejidad detrás de un alimento común en la mesa del consumidor.
Desde el cálculo del alimento hasta la exportación en tiempo récord, la tilapia brasileña se apoya en tecnología, gestión e integración industrial.
Frente a este escenario, ¿hasta dónde puede llegar Brasil en la disputa global por mercados de proteína animal?


Thanks Shared up on daily updated SARNISSA African Aquaculture network on fb Best wishes Will Casammak Aquaculture
Interessante como o Brasil tem um potencial enorme para ajudar sua população. Desde que não deprecie a natureza e favoreça aos necessitados; acho incrivel ações e inovações como estas
Lamentável. Em vez de incentivar a cultura de um peixe brasileiro, criam essa praga que já chegou no mar, está se adaptando e não tem predadores. E ainda tem gente que aplaude. Enquanto isso, peixe brasileiro está sendo cultivado…o tambaqui.
Se você não conhece, para de falar abobrinha, vai pesquisar e estudar!!!