Irregularidad en los surcos del neumático puede generar multa, puntos en la licencia y retención del vehículo conforme a las reglas del Contran y del Código de Tránsito Brasileño.
Conducir con neumáticos con surcos por debajo del permitido puede resultar en una sanción y también aumentar el riesgo de pérdida de control del vehículo, porque la regla brasileña exige profundidad mínima de 1,6 milímetros en la banda de rodadura para circular por las vías.
El límite aplica para automóviles, utilitarios, camionetas y otros vehículos automotores, y la fiscalización puede considerar la situación como una infracción de naturaleza grave, con multa de R$ 195,23, cinco puntos en la licencia y retención del vehículo para regularización.
Qué dice la Resolución 913/2022 sobre el desgaste del neumático
La Resolución nº 913, del Consejo Nacional de Tránsito, define que el vehículo no puede circular cuando el desgaste del neumático alcanza los indicadores de uso, o cuando la profundidad remanente en la banda de rodadura es inferior a 1,6 mm.
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Además de la exigencia numérica, la norma establece que todo neumático debe tener indicadores de desgaste en el fondo del diseño, para permitir la constatación visual, lo que facilita la verificación durante una inspección rutinaria o en un control de fiscalización.

Cuando estos resaltos internos quedan «nivelados» con el resto del surco, el neumático ha llegado al límite legal, situación popularmente asociada al término TWI, utilizado en el mercado para indicar el punto máximo de uso seguro.
Cómo el CTB clasifica el neumático en mal estado de conservación
Aunque el Código de Tránsito Brasileño no utiliza la expresión «neumático desgastado», el CTB prevé que conducir un vehículo en mal estado de conservación, comprometiendo la seguridad, configura una infracción descrita en el artículo 230, inciso XVIII.
En este marco, la conducta se clasifica como infracción grave, con penalidad de multa y medida administrativa de retención para regularización, mecanismo que impide la continuidad del desplazamiento hasta que se corrija el problema.
El valor base de la multa para infracción grave se fija en R$ 195,23 en el artículo 258 del CTB, mientras que el artículo 259 define que las infracciones graves suman cinco puntos en el prontuario del conductor.
Retención para regularización e impacto en el viaje
En la rutina de fiscalización, la retención para regularización funciona como una medida para impedir que el vehículo siga circulando en condiciones consideradas inseguras, lo que puede llevar al conductor a gestionar el cambio del neumático antes de continuar el viaje.
En contextos operativos, esto puede significar quedarse detenido en el lugar, buscar ayuda, llamar a un servicio de cambio o grúa, o incluso sustituir el conjunto por otro en condiciones adecuadas, conforme la orientación del agente en el momento de la intervención.
Por otro lado, el resultado práctico suele variar según la situación concreta, ya que la fiscalización evalúa la condición del vehículo en su totalidad y la posibilidad de corregir la irregularidad, sin que esto altere el marco del CTB.
Por qué el límite de 1,6 mm se considera un parámetro de seguridad
El diseño del neumático existe para crear canales de drenaje de agua y mantener un contacto eficiente con el asfalto, y el desgaste excesivo reduce esta capacidad, lo que puede aumentar la distancia de frenado y favorecer la pérdida de adherencia.
En días de lluvia, los surcos más superficiales tienden a lidiar peor con láminas de agua, escenario en el que la conducción exige aún más previsibilidad, ya que la reducción de fricción puede comprometer maniobras simples, como curvas moderadas y frenadas progresivas.
Mientras tanto, la deterioración puede presentarse de forma desigual, con partes del neumático alcanzando el límite antes que el resto, lo que refuerza la necesidad de observar toda la banda de rodadura, y no solo un punto aislado.
Cómo identificar el desgaste en el propio neumático
La verificación visual suele comenzar por los indicadores de desgaste, que son pequeñas marcas elevadas distribuidas dentro de los surcos, y la Resolución 913/2022 prevé que la profundidad remanente sea constatada visualmente por estos indicadores.
Si el surco está al mismo nivel que el indicador, la referencia práctica es que el neumático ya ha llegado al límite, exigiendo su sustitución, porque la norma prohíbe la circulación cuando el desgaste alcanza esos puntos o cuando la profundidad cae por debajo de 1,6 mm.
Aún así, cuando hay dudas, la medición con instrumento adecuado puede ayudar, siempre que se realice en más de un punto del neumático, ya que el desgaste irregular es común en vehículos con alineación, balanceo o calibración fuera de lo recomendado.
Mantenimiento preventivo y cuidados para evitar sanciones
Para reducir la probabilidad de desgaste prematuro, el mantenimiento básico suele centrarse en calibración correcta, alineación y balanceo al día, además de inspecciones periódicas, ya que estas rutinas ayudan a preservar la banda de rodadura y a mantener la estabilidad.
También es importante observar señales que aparecen antes del «fin del surco», como vibraciones inusuales, tirones laterales, ruidos persistentes y desgaste más acentuado en uno de los lados, ya que estos indicios sugieren un problema mecánico asociado al uso del neumático.
Por último, la sustitución a tiempo reduce tanto el riesgo de parada inesperada como la posibilidad de retención para regularización, especialmente en desplazamientos largos, cuando el conductor depende de la previsibilidad para mantener la conducción segura.


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