MPF Recomienda Suspender Licenciamiento de Petróleo en la Foz del Amazonas y Exige que Petrobras e Ibama Evalúen Todos los Impactos de Forma Conjunta y Transparente.
La foz del Amazonas volvió a ocupar el centro de uno de los debates más delicados del país. De un lado, el interés económico ligado a la exploración de petróleo. Del otro, alertas sobre riesgos ambientales y sociales.
Ahora, el Ministerio Público Federal (MPF) ha elevado la presión al recomendar la suspensión inmediata de partes del licenciamiento y exigir más transparencia de Petrobras y de Ibama.
Según los procuradores que actúan en Pará y Amapá, la forma en que el proyecto está siendo conducido puede esconder el verdadero tamaño de los impactos que la actividad puede generar en la foz del Amazonas, una de las áreas más sensibles del litoral brasileño.
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MPF Señala Contradicciones en el Proyecto de Petrobras
Uno de los principales focos de la recomendación es el bloque de exploración FZA-M-59. De acuerdo con el MPF, hay una diferencia clara entre lo que Petrobras informa al público y lo que planea técnicamente.
En las reuniones con comunidades y en los materiales de divulgación, la empresa menciona solo la perforación de un pozo, llamado Morpho.
No obstante, en un cronograma interno más reciente, los estudios ambientales ya consideran la apertura de otros tres pozos en el mismo bloque, identificados como Marolo, Manga y Maracujá, entre los años 2027 y 2029.
Para el MPF, esta estrategia de presentar un pozo a la vez acaba enmascarando los efectos reales del proyecto en la foz del Amazonas.
Cuando cuatro pozos operan en la misma región, los riesgos se acumulan. El ruido de las máquinas aumenta. El flujo de barcos crece. La posibilidad de derrames también se eleva.
Por eso, el organismo defiende que los impactos deben ser evaluados de forma conjunta, considerando los efectos acumulativos y sinérgicos.
La Investigación Sísmica También Entra en el Radar
Además de los pozos, la investigación sísmica también preocupa. Este tipo de estudio utiliza cañones de aire comprimido para emitir ondas sonoras muy fuertes en el fondo del mar, ayudando a localizar reservas de petróleo.
El MPF afirma que el licenciamiento de estas investigaciones en la foz del Amazonas está avanzando sin datos primarios. Esto quiere decir que la empresa responsable no habría ido al lugar a recolectar información completa sobre el ecosistema.
La región alberga el Cañón del Río Amazonas y áreas de arrecifes de coral. Son ambientes considerados extremadamente sensibles. Informes técnicos del propio Ibama, según el MPF, indican que el diagnóstico ambiental exigido aún no ha sido presentado.
Sin esta información, las llamadas Reuniones Técnicas Informativas, realizadas con la población, serían inválidas. Después de todo, la sociedad estaría siendo consultada sobre un proyecto cuyos impactos reales aún no han sido totalmente estudiados.
La Soberanía Nacional es Cuestionada
Otro punto que llama la atención es el uso del argumento de “soberanía nacional” e “independencia energética” para justificar la exploración en la foz del Amazonas. El MPF impugna esta lógica.
En el modelo actual, conocido como régimen de concesión, el petróleo extraído pasa a ser propiedad de las empresas que ganan las licitaciones. En el 5° Ciclo de Oferta Permanente de Concesiones, por ejemplo, los bloques fueron destinados a un consorcio formado mayoritariamente por grandes empresas extranjeras, como Chevron, Equinor, ExxonMobil, Petrogal, Karoon, CNODC y Shell.
Según los procuradores, esto significa que gran parte de las ganancias va para accionistas fuera de Brasil, mientras que los riesgos ambientales se concentran en la foz del Amazonas y en las comunidades locales.
Solicitudes Directas a Ibama y a Petrobras
Para reducir los riesgos, el MPF hizo exigencias objetivas. A Ibama, pidió que no autorice los pozos Marolo, Manga y Maracujá sin estudios completos. También solicitó que cualquier avance en el FZA-M-59 solo ocurra tras el análisis conjunto de los cuatro pozos.
Además, el organismo recomendó suspender el plazo de manifestación pública y las reuniones con la población hasta que los estudios de la investigación sísmica estén correctos.
Ya a Petrobras, el MPF exigió la actualización de los proyectos de comunicación social y de los boletines informativos, para que quede claro que se prevén cuatro pozos, y no solo uno. También pidió la corrección de toda la información oficial que hoy trata el proyecto como si fuera limitado a un único pozo en la foz del Amazonas.
¿Crees que explorar petróleo en la foz del Amazonas aún vale el riesgo o los obstáculos señalados apuntan a un trabajo que solo hará daño a Brasil?


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