Imagina la escena: estás parado en el semáforo, un atardecer espectacular aparece y piensas: «¿por qué no registrar este paisaje?» Pues fue exactamente lo que pensó el motociclista Leandro Relli, en Vila Velha, Espírito Santo. Pero, al capturar el momento, también acabó capturando una sorpresa nada agradable: una multa por tomar fotos en el semáforo. ¡Eso es! El caso de Leandro sacó a la luz una discusión nacional sobre los límites e interpretaciones de la ley de tránsito en Brasil.
Leandro, que tiene el hábito de fotografiar paisajes durante su día a día, fue sorprendido al recibir la notificación de infracción. La multa, por valor de R$ 293,47, alegaba que el simple acto de manipular el celular mientras esperaba el semáforo en verde constituía una infracción gravísima. Sin saberlo, el motociclista se vio en el centro de una polémica: ¿es permitido o no usar el celular en el semáforo? Este caso específico generó cuestionamientos sobre la ley de tránsito en Brasil y si el código actual refleja el comportamiento cotidiano de los conductores.
¿Qué dice la ley de tránsito en Brasil?
La ley de tránsito en Brasil es bastante clara cuando se trata del uso de dispositivos electrónicos mientras se conduce. Según el Código de Tránsito Brasileño (CTB), el artículo 252 prohíbe el uso de celulares al volante, considerando la práctica una infracción gravísima, con multa y puntos en la licencia. Esto incluye manipular el celular mientras el vehículo está temporalmente detenido en el semáforo. El entendimiento de las autoridades es que el enfoque del conductor debe permanecer en el tránsito todo el tiempo, incluso en paradas breves.
En el caso de Leandro, la multa por tomar fotos en el semáforo siguió exactamente esta interpretación. Aunque estaba detenido, el uso del celular fue interpretado como una distracción. Especialistas explican que la distracción al volante, incluso en paradas momentáneas, puede contribuir a accidentes, ya que el conductor puede retrasarse al notar un movimiento a su alrededor, ya sea de peatones u otros vehículos.
-
50 viaductos, 4 túneles, 28 puentes y 40 kilómetros de ciclovías: la BR-262 en Espírito Santo recibirá 8,6 mil millones de reales en la mayor obra de ingeniería de la historia del estado inspirada en la Autopista de los Inmigrantes de São Paulo.
-
Brasil produce demasiada energía limpia y no sabe qué hacer con ella: más del 20% de la capacidad solar y eólica fue desperdiciada en 2025 mientras los inversores huyen y 509 proyectos de generación renovable fueron abandonados en el último año.
-
El Piauí va a producir un nuevo combustible que sustituye el diésel sin necesidad de cambiar nada en el motor del camión y reduce a la mitad la emisión de gases contaminantes: los camioneros de todo el Nordeste ya celebran la novedad que llegará aún en esta década.
-
Novo shopping brasileño de R$ 400 millones será erguido en un área equivalente a más de 4 campos de fútbol, con 90 tiendas, 5 cines, supermercado, facultad y estacionamiento para 1,7 mil coches, pudiendo generar 3 mil empleos.
¿Por qué usar el celular al volante es considerado peligroso?
Investigaciones indican que el uso del celular mientras se conduce eleva significativamente el riesgo de accidentes. La acción, que para muchos conductores parece inofensiva, es vista por las autoridades de tránsito como un peligro real y choca directamente con la ley de tránsito en Brasil. Después de todo, al desviar la atención del volante hacia el celular, el tiempo de reacción del conductor se reduce, lo que puede ser fatal en situaciones inesperadas.
Estudios demuestran que la distracción al volante aumenta las posibilidades de colisiones y atropellos, una preocupación aún más relevante en grandes centros urbanos. En São Paulo, por ejemplo, el Departamento Estatal de Tránsito (Detran-SP) ya ha registrado más de 167 mil multas por uso de celular al volante entre enero y agosto de 2024. Estos números son un reflejo del aumento constante de esta práctica y de la necesidad de una fiscalización más rigurosa.
¿Fiscalización: cada vez más rigurosa?
Con el aumento de la tecnología de monitoreo en el tránsito, el futuro de la fiscalización debe volverse aún más riguroso. Sistemas de cámaras inteligentes, radares y monitoreo de velocidad han evolucionado para captar, cada vez con más precisión, el uso de celulares al volante. En lugares como São Paulo, donde el flujo de vehículos es intenso, la fiscalización también cuenta con campañas de concientización y señalización para educar a los conductores sobre los riesgos.
Sin embargo, la multa por tomar fotos en el semáforo plantea una reflexión: ¿hasta qué punto la ley de tránsito en Brasil está adecuada a la realidad actual? El caso de Leandro Relli ilustra una situación cotidiana que genera divergencias, especialmente entre conductores que creen que las paradas en el semáforo son momentos seguros para usar el celular.
Camino hacia un tránsito más seguro
Frente a todo esto, la ley de tránsito en Brasil continúa desempeñando un papel crucial en la seguridad de las vías, incluso si, en algunos casos, parece demasiado dura. El ejemplo de Leandro enciende una alarma sobre la importancia de mantenerse atento a las reglas y, al mismo tiempo, repensar las formas de concientizar y educar a los conductores sobre los riesgos.
Seguir las normas y evitar el uso de celulares mientras se conduce es, sin duda, una forma de contribuir a un tránsito más seguro y humano. Casos como este revelan que, para mantener la seguridad, es esencial entender los límites de la tecnología al conducir; después de todo, el paisaje puede esperar, pero la seguridad en el tránsito no.

Seja o primeiro a reagir!