Tras alcanzar la mayor oportunidad de impacto jamás registrada para un asteroide de este tamaño, el 2024 YR4 fue finalmente descartado como amenaza por la NASA. Nuevos cálculos redujeron la probabilidad de colisión con la Tierra del 3,1% a prácticamente cero.
Por un breve momento, el mundo contuvo la respiración: un asteroide con una de las mayores probabilidades de impacto jamás registradas por la NASA podría estar viniendo en nuestra dirección. Pero puede estar tranquilo, la amenaza fue oficialmente descartada. La agencia espacial anunció que las posibilidades de colisión del asteroide 2024 YR4 cayeron a prácticamente cero tras nuevos cálculos.
Pero, ¿cómo logró la ciencia transformar un riesgo preocupante en un alivio global? ¿Y qué sucedería si este asteroide realmente impactara la Tierra? Vamos a entenderlo mejor.
El Asteroide 2024 YR4: Un Peligro Que Nunca Se Concretó

El asteroide 2024 YR4 fue detectado por primera vez el 27 de diciembre de 2024. Con un diámetro estimado entre 40 y 90 metros, era lo suficientemente grande como para causar daños catastróficos si colisionara con la Tierra.
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En los primeros cálculos, las posibilidades de impacto eran relativamente pequeñas, poco más del 1%. Sin embargo, a medida que se recopilaban más datos, ese número comenzó a aumentar, alcanzando un preocupante pico del 3,1% el 20 de febrero de 2025. Para que te hagas una idea, este fue el mayor riesgo registrado por la NASA para un asteroide de este tamaño.
Un juego de ruleta en el que la bola necesita caer exactamente en el mismo número para impactar la Tierra. A medida que los científicos recopilaban más datos, el “tablero” se volvía más visible y se dieron cuenta de que la bolita, en realidad, estaba lejos de nuestro número.
Según InfoMoney, inicialmente, los cálculos indicaban que el impacto podría ocurrir en 2032. Pero, con el perfeccionamiento de los análisis, la NASA logró descartar esa posibilidad: las chances de impacto cayeron a 0,004% (o 1 en 25.000). Y, poco después, nuevas proyecciones redujeron aún más esa probabilidad a solo 1 en 59.000.
¿Cómo la NASA Descartó la Amenaza?
Si alguna vez intentaste acertar un objetivo a distancia, sabes que un pequeño desvío al principio puede resultar en un error gigantesco al final. Es exactamente lo que sucede en astronomía: pequeñas incertidumbres en los cálculos pueden generar predicciones muy diferentes sobre la trayectoria de un asteroide.
A medida que los astrónomos observaban el 2024 YR4 desde diferentes puntos de la Tierra, refinaban su ruta y reducían las incertidumbres. Esto permitió concluir que simplemente no va a impactarnos.
Para llegar a esa conclusión, la NASA utilizó telescopios avanzados, como el Lowell Discovery Telescope, en Arizona, y el Nordic Optical Telescope, en las Islas Canarias. Estos equipos proporcionaron nuevos datos cruciales, permitiendo refinar las previsiones.
Pero ahora hay un problema: el asteroide salió de nuestra línea de visión y solo volverá a ser observado en 2028. A pesar de eso, los científicos aseguran que no hay más motivo para preocuparse.
¿Qué Habría Sucedido en Caso de Impacto?
Aunque el 2024 YR4 no es un asteroide gigante como el que acabó con los dinosaurios, tendría suficiente fuerza para destruir una ciudad entera. Si impactara el suelo, podría generar una explosión con energía comparable a la de decenas de bombas nucleares.
Si explotara en la atmósfera, como ocurrió con el meteoro de Chelyabinsk, en Rusia, en 2013, los daños podrían ser menores, pero aun así significativos, dependiendo del lugar del impacto.
Entre los escenarios simulados, algunas de las áreas de posible impacto incluían grandes metrópolis como Mumbai (India) y Lagos (Nigeria). Afortunadamente, este riesgo fue eliminado.
¿Qué Pasa Ahora?
Aún con la amenaza del 2024 YR4 descartada, la NASA mantiene su vigilancia constante sobre el espacio. Actualmente, hay miles de asteroides bajo monitoreo, y se realizan nuevos descubrimientos regularmente.
Programas como la misión DART, que recientemente probó con éxito la posibilidad de desviar asteroides, muestran que la humanidad ya se está preparando para escenarios más peligrosos en el futuro.
El caso del 2024 YR4 prueba que, con tecnología y observación detallada, logramos prever y eliminar incertidumbres sobre objetos espaciales. El objetivo de la NASA es detectar estas amenazas con décadas de anticipación, garantizando tiempo suficiente para tomar medidas si un verdadero peligro surge en el futuro.

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