Viaje de 45 Días Trajo 96 Toneladas de Redes Fantasmas y Plásticos del Giro del Pacífico Norte hasta California, Según el Ocean Voyages Institute.
Misión del carguero a vela KWAI refuerza desafíos de recolección en mar abierto, logística de destino y escala de la contaminación oceánica.
Después de 45 días en mar abierto, el velero carguero KWAI atracó en California llevando 96 toneladas de basura retiradas del Giro del Pacífico Norte, área asociada al Great Pacific Garbage Patch, según comunicado del Ocean Voyages Institute, ONG con sede en Sausalito, en la región de la Bahía de San Francisco.
La travesía, de acuerdo con la misma nota, conectó Honolulu con la costa californiana y pasó por un tramo descrito por la organización como «océano lleno de detritos», a lo largo de más de 4.600 millas, hasta el primer desembarque del navío en el estado con este tipo de carga.
-
Con más de 635 mil médicos, Brasil ve aumentar la competencia en las grandes ciudades y los recién graduados compiten por turnos a un ritmo acelerado, mientras que el interior aún enfrenta escasez.
-
La primera granja de pulpos del mundo quiere abrir en las Islas Canarias y ya provoca reacción internacional: el plan prevé producir 3 mil toneladas por año.
-
Tem apenas 11 mil moradores: Toscana Brasileira impresiona a todos con montañas de 1.900 metros y amplias vistas de valles.
-
Lo que parecía desecho se convirtió en barrera y ahora el cabello humano recolectado en salones ayuda a retener residuos en el agua de canales ancestrales de América Latina.
En la bodega y en la cubierta, el material recolectado consistía principalmente en redes de pesca abandonadas, llamadas «ghost nets», además de equipos de pesca a la deriva y plásticos de consumo recogidos directamente en alta mar, donde la recolección suele ser limitada por la distancia de los puertos y la falta de infraestructura continua.
Aunque el término «mayor vertedero del mundo» sea popular, el fenómeno no corresponde a una isla compacta de residuos, sino a una gran zona de convergencia de corrientes, donde objetos flotantes se acumulan y circulan repetidamente, en densidad variable.
Estrategia de Limpieza en Mar Abierto del Ocean Voyages Institute
La estrategia del Ocean Voyages Institute se basa en misiones con comienzo, medio y fin definidos, en las que el barco parte abastecido y permanece semanas recogiendo detritos hasta alcanzar un límite seguro de almacenamiento, regresando entonces al continente para descargar y destinar lo que fue retirado.
La organización describe al KWAI como un “sailing cargo ship”, un carguero a vela utilizado en las operaciones de la North Pacific Sub-Tropical Convergence Zone, y sostiene que la prioridad es remover objetos grandes antes de que se fragmenten, especialmente redes y líneas que siguen capturando animales incluso después de ser abandonadas.
Este enfoque recae sobre un tipo de residuo visto como altamente persistente, porque redes de nylon o polipropileno pueden vagar por largos períodos, acumulando plásticos, enredándose en embarcaciones y atrapando fauna, además de degradarse en partes más pequeñas que se dispersan con más facilidad.
Al reportar el regreso con 96 toneladas, la entidad también afirmó que el total acumulado de plástico removido por sus expediciones superó 692.000 libras, cifra que reúne misiones anteriores en el mismo sistema oceánico entre California y Hawái.
Números, Ruta e Historia de las Expediciones en el Pacífico
En la cobertura del desembarque, la revista Scuba Diving registró que la embarcación recorrió 4.600 millas náuticas entre Honolulu y San Francisco, con recolección hecha en el Giro del Pacífico Norte, y citó un total de 211.644 libras de residuos retirados del océano en ese viaje.
La publicación también atribuyó al capitán Locky MacLean una declaración en primera persona sobre la responsabilidad de conducir la misión y el motivo del trabajo, mencionando la presencia de tripulantes del Pacífico y la idea de proteger los océanos para las próximas generaciones.
Además del balance sobre el viaje de 2022, la organización sostiene que alcanzó un hito anterior en 2020, cuando anunció haber realizado la “mayor limpieza en océano abierto de la historia” dentro de su propio alcance, con 340.000 libras recuperadas en el Giro del Pacífico Norte.
Aún en 2020, un comunicado de la entidad informó que el KWAI regresó al puerto de Honolulu tras una expedición de 48 días con 103 toneladas, equivalentes a 206.000 libras, formadas por redes de pesca y plásticos de consumo retirados de la zona de convergencia subtropical del Pacífico Norte.
Un año antes, en junio de 2019, otro comunicado del Ocean Voyages Institute dijo que la embarcación completó una misión de 25 días y llegó a Honolulu con más de 40 toneladas de redes y plásticos, incluyendo una “ghost net” estimada en cinco toneladas.
Redes Fantasmas y Riesgo Directo a la Fauna Marina

La propia organización asocia parte de los resultados al uso de tecnología de seguimiento, con satélites y marcadores que ayudarían a localizar áreas de mayor densidad de detritos, bajo el argumento de que el océano «organiza» parte del material y hace que una red lleve a otras en la misma región.
En la práctica, las redes abandonadas son señaladas como un problema inmediato porque siguen operando como trampas, y la remoción de grandes piezas enteras tiende a ser tratada como una forma de reducir riesgos directos a la fauna, antes de que el desgaste multiplique los fragmentos.
Este tipo de misión también llama la atención por la dimensión concreta del resultado, ya que toneladas de cuerdas, boyas y mallas transforman un tema frecuentemente asociado a microplásticos casi invisibles en un volumen que puede ser pesado, fotografiado, descargado y encaminado a triagem y destino en tierra.
Destino del Material y Límites del Reciclaje
Al mismo tiempo, la etapa posterior impone limitaciones, porque redes y aparejos llegan contaminados, degradados y mezclados, lo que reduce el reciclaje convencional y exige asociaciones y procesos capaces de separar y tratar materiales de naturalezas diferentes antes del descarte final.
Entre el esfuerzo de limpiar el stock ya acumulado en el giro y la necesidad de contener la entrada continua de basura por ríos y zonas costeras, expediciones como la del KWAI se posicionan en el extremo más difícil de la logística, operando lejos de infraestructura y dependientes de tiempo, combustible y seguridad a bordo.
Si una embarcación puede cruzar el Pacífico y desembarcar con 96 toneladas recogidas en mar abierto, ¿qué combinación de tecnología, financiamiento y destino en tierra podría hacer que este tipo de misión fuera más frecuente, sin perder eficiencia ni seguridad?


-
-
-
-
8 pessoas reagiram a isso.