El sector de transporte público pretende aumentar el precio de las pasajes para cubrir el desequilibrio dejado por la baja demanda de pasajeros durante la pandemia
El nuevo villano que presionará la inflación en 2022 ya es conocido: el transporte público. La alta en los precios de los combustibles, la baja demanda de pasajeros durante la pandemia de la covid-19 y la exigencia de aumento salarial por parte de conductores y cobradores, generaron pérdidas millonarias para las empresas.
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Además, tras un año de sucesivas alzas en el precio de los combustibles, la elevación de las tarifas se volvió inevitable. Según la Asociación Nacional de Transportes Urbanos (NTU), el diésel vendido en las refinerías acumula un aumento del 65% en los últimos 12 meses, lo que representa un déficit de R$17 mil millones para las corporaciones.
“Hay la posibilidad de que, en 2022, haya un ajuste importante en el pasaje de autobús, precisamente porque la mano de obra de combustibles tiene una gran participación en la estructura de costos de las empresas”, afirmó André Braz, economista de la Fundación Getúlio Vargas (FGV).
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Subsidios para contener ajustes
Empresas y especialistas estiman que trasladar el ajuste a la tarifa pagada por la población significaría un aumento del 40% al 50% en los precios – el pasaje promedio de Brasil es de R$ 4,01, según las operadoras. Sin embargo, en la actual coyuntura de desempleo y de ingresos reducidos del cuerpo social, se consideró inviable el traslado integral a este grupo, dado que el público que más depende de este tipo de transporte es el de bajos ingresos. De esta forma, cabe a los gobiernos municipales la decisión de dar subsidios a las compañías de autobuses, trenes y metros, o aumentar el valor cobrado en los pasajes.
De acuerdo con el economista Cláudio Frischtak, socio gestor de Inter.B, el ajuste en las tarifas quedará por encima del 10%, pero los subsidios seguirán siendo necesarios. “Una parte considerable de las personas que necesitan de transporte público tiene capacidad más restringida para absorber estos ajustes. Lo que tiende a suceder es un aumento de subsidios”, afirma él.
Medidas tomadas en Río de Janeiro
El alcalde Eduardo Paes anunció que, en la ciudad de Río de Janeiro, las empresas del sector recibirán subsidios, ya que la mayoría de los consorcios que operan están en recuperación judicial.
La Secretaría de Tránsito informó, en nota, que está trabajando en un modelo de gestión que contará con una nueva forma de remuneración de las transportadoras. Habrá una nueva licitación de billetaje digital, y los autobuses serán acompañados a través de un sistema de GPS.

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